viernes, 8 de noviembre de 2013








HERNAN CORTES, CONQUISTADOR DE MEXICO













Fernando HERRERO SALAS




















HERNAN CORTES irrumpió en la historia de una forma inesperada. A sus 33 años no era nadie, pero siempre presintió que le esperaba un gran destino. Asentado en Cuba en 1510 como simple ayudante de notario, un día les contó a sus amigos un extraño sueño: Inesperadamente la pobreza que le rodeaba había desaparecido. Los príncipes de las islas le llamaban “dios, hijo del Sol y gran señor”. Ese sueño se cumpliría no tardando mucho.

HERNAN CORTES, CONQUISTADOR DE MEXICO

1485
Nacimiento de Hernán Cortés
1492
Primer viaje de Cristóbal Colón
1499
Estudios de Gramática en Salamanca, 1499-1500
1502-03
Trabaja con un escribano de Valladolid (posibles viajes)
1504
Parte hacia Santo Domingo (quizás no hasta 1506). Trabaja como escribano en la ciudad de Azúa.
Ese mismo año muere Isabel la Católica. Regencia del cardenal Cisneros.
1509
Una enfermedad le impide participar en la expedición de Hojeda y Nicuesa.
1511
Cortés participa en la conquista de Cuba. Se convierte en alcalde de Santiago de Baracoa. Obtiene una encomienda y se dedica  a la cría de ganado.
1514 -15
Matrimonio con Catalina Juárez (o Suárez), La Marcaida.
1516
Muerte de Fernando el Católico. Carlos, hijo de Felipe el Hermoso y Juana la Loca  se convierte en rey de Castilla y León.
1517
Primer viaje de Carlos a España.
1518, abr. 18
Parte de Santiago de Cuba la expedición de Juan de Grijalva hacia Tierra Firme.
1519
En Febrero parte de Cuba la expedición al mando de Hernán Cortés, nombrado por Diego Velázquez.
En el mes de Abril, en Tabasco, los indios dan a los españoles 20 mujeres, entre ellas Malintzin, bautizada como “Marina”.  A Continuación se produce la fundación de Veracruz.
En Julio salen hacia España los enviados por Cortés.
En el mes de Septiembre se producen los combates contra los tlaxaltecas.
En Octubre se produce la matanza de Cholula.
El 8 de Noviembre entran pacíficamente en México.
1520, mayo
Desembarco del ejército de Pánfilo de Narváez. Cortés va a su encuentro. Matanza del Templo Mayor.
En Junio se produce un levantamiento de los mexicas.
El 30 de Junio tiene lugar la NOCHE TRISTE.
De Julio a Octubre Cortés rehace sus fuerzas en Tlaxcala. Cuahtémoc es elegido “tlatoani”.
Ese año es el de la condenación a Lutero por el Papa Leon X.
Solimán el Magnífico se convierte en sultán.
1520-21
Crisis de las Comunidades de Castilla.
1521
De Enero a Abril Cortés termina los preparativos y la construcción de navíos para invadir la laguna. Revista del 28 de Abril.
Del 30 de Mayo al 13 de Agosto: Sitio y toma de México.
En Abril de 1521 tiene lugar la Dieta de Worms.
En Agosto Solimán el Magnífico toma Belgrado.
1522
Reconstrucción de México.
La comisión imperial arbitra a favor de Cortés contra Velázquez.
En Octubre se nombra a Cortés gobernador y capital General por una Cédula real.
El 1 de Noviembre muere Catalina Juárez, La Maracaida.
En este mismo año de 1522 tiene lugar en Enero la elección del papa Adriano VI.
Regresan los supervivientes de la Vuelta al mundo de Magallanes.
El 29 de Abril se produce la victoria  imperial  de La Bicoque ( La Bicoca).
1523
Cortés conquista la Huateca.
Llegada de tres franciscanos flamencos.
1524
En Enero tiene lugar la expedición  de Cristóbal de Olid, quien parte hacia Honduras.
Llegan a México 4 oficiales reales.
Se dan las Ordenanzas de Cortés.
Llegada de 12 franciscanos españoles.
En Octubre parte la expedición comandada por Cortés hacia Honduras (las Hibueras); deja a Estrada y Albornoz para que ejerzan el gobierno.
Este año de 1524 se produce la Guerra de los campesinos  en Alemania.
El 25 de Julio Pedro de Alvarado funda Guatemala.
1525
En 1525, en ausencia de Cortés, se produce en México una lucha por el poder. En Julio se produce la victoria de Salazar y Chirinos.
Cuauthemoc es ahorcado por orden de Cortés.
Salazar y Chirinos despojan a Cortés de sus bienes. Rodrigo de Paz, mayordomo de Cortés, es torturado.
En este año de 1525, el 24 de Febrero, tiene lugar la victoria imperial en Pavía: Francisco I es hecho prisionero. Se le encarcela en Madrid, en la Torre de los Lujanes.
1526
En enero o febrero los habitantes de México se enteran de que Cortés está vivo.
En marzo los partidarios de Cortés se hacen con Salazar y Chirinos y los encarcelan.
Cortés tiene que renunciar a sus poderes.
En 1526, el 14 de Enero, se firma el Tratado de Madrid entre Carlos V y Francisco I.
Liga de Cognac contra Carlos V.
Los otomanos conquistan Hungría.
Pacto Pizarro – Almagro – Luque  para la conquista del Perú.
1527
Cortés envía hacia las Molucas  una flota  al mando de Álvaro Cerón.
Alonso de Estrada asume  él solo el gobierno de la Nueva España.
En mayo- junio de 1527 se produce el Saco  de Roma.
1528
En Abril se le dan instrucciones por parte de Carlos V a Cortés para que regrese a España.
A finales de mayo se produce la llegada de Cortés a Palos.
En Julio tiene lugar la primera entrevista de Cortés  con Carlos V (en Toledo).
Cortés dirige al Emperador un Memorial de peticiones.
En Diciembre la PRIMERA AUDIENCIA  comienza a gobernar  Nueva España.
Ese año de 1528 se produce la adhesión  de Gênes  a Carlos V.
1529
Da comienzo el juicio de residencia de Cortés en México.
Cortés acompaña a Carlos V a Zaragoza.
En Abril Cortés se casa en Béjar con Juana de Zúñiga.
En Mayo viaja  a Barcelona  para despedirse de Carlos V.
El 6 de Julio  Cortés recibe la merced  de los 23.000 vasallos y el título de marqués del Valle (de Oaxaca).
El 27 de Octubre tiene lugar la capitulación de la emperatriz Isabel en la que adjudica a Cortés  los descubrimientos  de la Mar del Sur.
Ese mismo año de 1529 se firma la Paz de las Damas  entre Carlos V y Francisco I.
Los turcos sitian Viena.
Tratado de Zaragoza entre España y Portugal: se firman los repartos de influencias en Asia.
1530
En marzo de 1530 Cortés parte para la Nueva España con un séquito de 400 personas.
El 15 de Julio llega a Veracruz.
En Agosto Cortés espera en Tezcoco la llegada de los jueces de la SEGUNDA AUDIENCIA (enero 1531).
En 1530 Carlos V es coronado emperador en  Bolonia (Italia).
Matrimonio de Francisco I con Leonor, hermana de Carlos V.
1531
El 9 de Enero llegan a México los jueces de la SEGUNDA AUDIENCIA. Cortés puede, por fin, entrar en México.
Proceso contra Matienzo y Delgadillo.
Cortés obtiene la posesión provisional de varios pueblos  de su marquesado.
1532
Primera expedición hacia el Mar del Sur.
Ese mismo año tiene lugar la captura de Atahualpa en Cajamarca por Pizarro.
En Noviembre Cortés se instala en Tehuantepec para vigilar la construcción  de sus navíos.
1533
Segunda expedición a la Mar del Sur.
Ese mismo año se produce la toma de Cuzco.
1534
Proceso contra Nuño de Guzmán.
1535
Cortés funda su mayorazgo.
Tercera expedición a la Mar del Sur en la que Cortés participa personalmente.
El 15 de Noviembre se produce la llegada del VIRREY Antonio de Mendoza.
Ese mismo año de 1535 tiene lugar la fundación de Lima.
En Julio Carlos V conquista Túnez.
1536
En Abril tiene lugar el regreso de Cortés a Acapulco. En vía ayuda a Pizarro, que se encuentra en Lima.
Cortés compra  minas de plata.
Ese año de 1536 se producen las capitulaciones entre Francisco I y Solimán el Magnífico.
1538
Grandes fiestas en México, organizadas por Cortés y el virrey para celebrar la paz entre Francisco I y Carlos V.
En 1538 tiene lugar la Liga Santa  contra los turcos: fracaso de la Prevesa.
1539
Cuarta expedición a la Mar del Sur.
Conflicto entre Cortés y el Virrey.
En 1539 tiene lugar la rebelión de Gante.
1540
Cortés vuelve a España: redacta en Madrid un memorial de quejas contra el Virrey Mendoza.
Carlos V reprime la revuelta  de Gante.
1541
En Octubre se produce el fracaso de la expedición a Argel en la que participa Cortés.
Ese mismo año tienen lugar las Conversaciones de Ratisbona.
1542
Nuevo Memorial del Emperador.
1543
Nuevas cartas y memoriales. Entrevista con Ginés de Sepúlveda.
1544
Cortés se instala en Valladolid.
Escribe una última carta al Emperador.
En 1544 tiene lugar la firma del Tratado de Crepy entre Francisco I y Carlos V.
1545
Cortés solicita la anulación de su juicio de residencia.
Ese mismo año comienza el Concilio de Trento.
Comienzan a explotarse las minas del Potosí.
1546
En septiembre Cortes se instala en Madrid, y posteriormente en Sevilla, en el mismo mes  de septiembre.
Ese año muere Lutero.
1547
El 11 y 12  de Octubre Cortés redacta su Testamento.
El 2 de Diciembre muere Hernán Cortés en Castilleja  de la Cuesta.
El 17 de diciembre tienen lugar las exequias y honras fúnebres  organizadas en Sevilla  por el duque de Medina Sidonia.
Ese mismo año de 1547 se produce la muerte de Enrique VIII de Inglaterra  y de Francisco I.
Victoria de Carlos V en Mulberg.
Revuelta de Nápoles.





Infancia y Juventud


De su infancia y juventud se sabe muy poco. Los primeros cronistas no parecen haberse interesado en ello. El mismo  Gómara, amigo y capellán de Cortes durante los últimos años de su vida sólo dedica 7 páginas a los años 1485-1518. Se sabe que nació en Medellín en 1485 en el seno de una familia de hidalgos no muy bien acomodados. Fue hijo único del hidalgo extremeño Martín Cortés y de Catalina Pizarro Altamirano. Por vía materna era primo segundo de Francisco Pizarro,  quien posteriormente conquistó el imperio inca.  
Era de constitución frágil y su infancia estuvo marcada por frecuentes enfermedades que no presagiaban al guerrero infatigable que atravesó México de parte a parte, cruzó las selvas de Honduras y los desiertos del Norte.
Como otros hidalgos, su padre lo envió a los catorce años a estudiar latín en Salamanca en 1499-1500, ciudad que abandonó dos años más tarde, movido por su afán de aventuras. La ambición de sus padres era que siguiera la carrera de letrado para ocupar un puesto y un rango social dentro de la clase media. Estos estudios preparatorios de Gramática vinieron a completarse con los conocimientos prácticos de la ley que obtuvo en su aprendizaje con un escribano en Valladolid en los años 1502-1503, lo que  ha dado pie al mito que Cortés cursó leyes en la Universidad de Salamanca, cosa que no es así.

Tras varios intentos fallidos, por una parte, de embarcar para las Indias, y, por otra, de participar en las campañas de Gonzalo Fernández de Córdoba, quien atrajo su interés porque estaba ensayando una estrategia militar nueva con los tercios con buenos resultados, se decidió a alistarse a las órdenes de Nicolás de Ovando, un extremeño que había sido nombrado gobernador general de las Indias  en septiembre de 1501. Un incidente se lo impidió pues guardaba cama cuando el 13 de febrero de 1502 zarpaba la flota de Ovando. La vida de Cortés hasta 1504 al menos está llena de episodios oscuros que le sitúan o bien recorriendo los puertos o bien residiendo de nuevo en Valladolid. Pero lo que en realidad acariciaba ya era la idea de embarcarse a las Indias.

Parece ser que en la primavera de 1504 zarpó hacia la isla de Santo Domingo (La Española), donde se instaló como plantador y funcionario colonial.
Cuando Hernán Cortes llegó a Santo Domingo, el gobernador Ovando se encontraba ausente. Su secretario le explicó las reglas del juego de la colonización: Todo español que se estableciera en La española recibía un terreno para que construyera su casa, tierras suficientes para la explotación agrícola y algunos indios en encomienda a cambio de permanecer 5 años en la colonia. Es un sistema nocivo, como experimentó Bartolomé de las Casas. Hasta 1508 estaban obteniendo oro a base de los trabajos forzados de los indígenas. El gobernador Ovando le disuadió de la peligrosa ventura del oro y le dio una escribanía un número de indios para un repartimiento, que Cortés aprovechó para las necesidades de una ganadería en alza que estaba reportando buenos beneficios.
En 1509 Cortes quiso participar en la expedición de Alonso de Hojeda y Diego de Nicusa, pero su indisposición debida a una sífilis más que probable se lo impidió. Suerte tuvo porque esa expedición terminó en desastre.

Hasta 1511 Cortes no participó en ninguna expedición. Habían pasado 7 años desde su llegada a América y Diego Colón era entonces el nuevo gobernador general desde 1508. Cortés participa así en la conquista de Cuba. La población de la isla de Santo Domingo había quedado reducida en 1510 a algunas decenas de indios como consecuencia de la sobreexplotación y malos tratos a los nativos, y las reservas de oro se estaban agotando. Diego de Velázquez, quien había ejercido responsabilidades de gobierno en la parte occidental de Santo Domingo, y que también había organizado con Ovando la masacre  de los caciques  de Xaragua, fue el encargado de dirigir la expedición cubana, gracias a la red de influencias que gozaba en la corte de Fernando el Católico. La conquista fue sencilla pues los nativos no ofrecieron resistencia. La tarea de Hernán Cortes era de carácter administrativo, llevando las cuentas del quinto real. Velázquez fundó varias ciudades y se instaló en Santiago de Barucoa, al sudeste de la isla. El poder del gobernador sobre los colonos se basaba en su condición de “dador de indios” por vía de repartimiento. Cortés sacó buenos beneficios  al utilizar la mano de obra concedida, al obtener una encomienda, dedicándolos a labores de ganadería (vacas, ovejas, caballos y cerdos). Hasta 1513 las relaciones de Cortes con Velázquez fueron buenas. Luego surgieron desavenencias entre ellos debido a un combinado de asuntos de corazón y cama junto a cuestiones de poder e influencia. Aprovechando Velázquez que Cortés prestara oídos a las quejas de algunos españoles descontentos con los concesiones a ellos hechas,  terminó en la cárcel. Cuando accedió por fin a casarse con la sirvienta de su esposa, le sacó de prisión e incluso le nombró alcalde de Santiago de Baracoa. Así es como funcionan los asuntos de Estado. Hasta 1518 los dos hombres estuvieron en excelentes relaciones. Cortés se mantuvo pasivo en las dos expediciones  de 1517 y 1518, atento a los relatos de esas incursiones en el Caribe donde los expedicionarios fueron masacrados. Pero Cortes seguía de cerca las circunstancias de las exploraciones. Las nuevas expediciones al Yucatán, cerca del extremo occidental de Cuba también fracasaron por falta de suficientes efectivos. Pero la expedición de 1518 trajo la noticia de que en México se escondían muchas riquezas.
Es el momento de Cortés. Y éste aprovecha la ocasión pactando con otros dos hombres importantes. Cortes tiene33 años, no tiene experiencias bélicas, pero es hábil con su retórica  y se desenvuelve bien en el mundo de las leyes. Pero nada hacía presagiar el genio militar  y las aptitudes para la innovación estratégica que van a permitirle reconquistar México. Su sentido político y su carisma se pondrán también en evidencia pronto.

1519
Los efectivos de Cortés y la confederación de estados mexicana

En febrero de 1519 CORTES parte de Cuba en una expedición bajo su mando, y nombrado por Diego Velázquez. Los efectivos con que cuenta la víspera de la salida de Cuba son, según Gómara, 550 españoles, de ellos 50 marineros, más 200 porteadores indios y gente de servicio. Bernal Díaz del castillo no precisa el número de ballesteros cuando escribe sobre la hazaña de Cozumel. Pero en todo caso era un contingente muy pequeño, y Gómara añade: “Nunca jamás capitán alguno hizo con tan pequeño ejército tales hazañas, ni alcanzó tantas victorias, ni sujeto tamaño imperio”.
Gómara nos habla del México Central, poblado por unos 20 millones de hombres, dotado de una organización estatal elaborada, de un eficaz sistema fiscal y capaz de movilizar decenas de millares de soldados. Creadores de una civilización refinada, a pesar de la crueldad de algunas prácticas, suscitó la admiración de los conquistadores y de Cortés.

La Triple Alianza  fue la última confederación de estados indígenas ubicados en el valle de México, durante todo el período posclásico mesoamericano, conformada por México - Tenochtitlan, de filiación étnica nahúa, Tetzcuco, de filiación acolhua y Tlacopan  de tradición otomiana, después de la derrota de Azcapotzalco por parte de estos tres señoríos hacia 1430. Aunque se cree que surgió en el siglo XV, en realidad su existencia parece provenir de siglos antes, siendo parte del régimen zuyuano el cual es una estructura ideológica que sustenta los gobiernos de este periodo histórico. Dicha formación política tenía repercusiones en el tributo, la impartición de justicia y las campañas militares. De hecho su existencia no se limita al altiplano mexicano, pues es conocido que otras etnias también formaban parte, como los tarascos con Tzintzuntzán-Ihuatzio-Pátzcuaro, los mayas con Uxmal-Chichen  Itzá – Mayapán (Liga de Mayapán) o los mixtecos con Tilantongo-Teozacoalco-Zaachila.

Pues bien, fue conquistado en unos pocos meses por unos pocos centenares de hombres. Una serie de factores lo hicieron posible: Una cronología sencilla, la explotación de las divisiones existentes  en el mundo indígena, el valor de los hombres, la inteligencia y el sentido estratégico, táctico y político de un jefe, Hernán Cortes, lo hicieron posible.

La conquista de México se desarrolló en diferentes etapas: De febrero al 8 de agosto  de 1519, del 23 de septiembre al 12 o 13 de Octubre, del 12 o 13 de Octubre al 8 de noviembre, del 8 de noviembre  al 10 de mayo, del 10 de mayo al 30 de junio.

De febrero a agosto de 1519 los barcos navegan a lo largo de las costas de Yucatán hasta llegar luego a las villas de San Juan de Ulúa y de la actual Veracruz, fundada por Cortés. Son meses en que se libran fuertes combates alrededor de Tebasco, pero los españoles consiguen superar las pérdidas. En el mes de Abril, en Tabasco, los indios dan a los españoles 20 mujeres, entre ellas Malintzin, bautizada como “Marina”. Es el momento de la fundación de Veracruz.
Se incorporan a la expedición dos intérpretes, Jerónimo de Aguilar, que había sido prisionero de los indígenas 8 años y conocía el maya yucateco, y una indígena de inteligencia excepcional, cuyo origen era nahua pero que vendida a los mayas como esclava, hablaba el maya y el náhuatl: Se trata de Malintzin, convertida en “Marina” tras su bautismo.

 En este período los españoles consiguieron liberar a las poblaciones totonacas, que vivían en las riberas del Golfo de México, de la dominación mexica o azteca, que soportaban muy mal. Cortes consigue del cacique Cempoala 200 porteadores y 50 indios de guerra. Antes de entrar tierra adentro Cortés había hecho encallar las naves.

La ofensiva de Cortés contra los ídolos y las religiones de México consiguieron un primer éxito en Cempoala cuando el conquistador ordenó derribar el altar (el cúe) sobre el que están dispuestos los ídolos. La coyuntura parecía favorable ya que Cortes había liberado a los totonacas de los recaudadores de impuestos de Moctezuma. Eso provocó la consternación de los caciques, pero como señala Bernal Díaz del castillo los españoles ya habían asistido varias veces a horribles sacrificios y añade: “No pudimos soportarlo más”.

Este primer episodio revela dos traumas: Para los españoles, la revelación de sacrificios humanos provocaba una violenta reacción de rechazo. No podían entender como esos sacrificios eran necesarios para garantiza en cada aurora la salida del sol. El segundo trauma es para los indios, es la pasividad de la naturaleza, que los dioses acepten su muerte, la complicidad del Sol con los conquistadores.
En Julio salen hacia España los enviados por Cortés. Del 8 de agosto al 23 de septiembre emprende Cortes la marcha hacia México con unos 400 españoles, dejando una guarnición de 60 hombres en Veracruz. La marcha se hace penosa: hay que subir puertos antes de llegar a las tierras frías. Pasa por Tlaxcala, cuyos nativos eran enemigos mortales de los mexicas. En el mes de Septiembre se producen los combates contra los tlaxaltecas. Después de duras peleas con ellos, Cortés consigue vencerles gracias a una buena organización táctica, al uso de la artillería y a la caballería. El consejo de los 4 Caciques de Tlaxcala decide firmar

Del 23 de septiembre al 12 de Octubre los españoles descansan y curan sus heridas al tiempo que sellan una alianza con los tlaxcaltecas. Como signo de la alianza sellada y para obtener descendencia de los españoles, entregaron a varias hijas de los caciques a los españoles. Pero además ofrecen a Cortes millares de indios de guerra para la conquista de México.

Desde el 13 de octubre  al 8 de noviembre van haciendo el recorrido Tlaxcla- México. Pasan por Cholula, cuyos nativos son rivales de los tlaxcaltecas. El 8 de octubre cometen una matanza de 3.000 personas en Cholula en dos horas. Es Marina quien ha alertado a Cortés que, por instigación de Moctezuma, los caciques de Cholula planeaban asesinar a los españoles. La matanza no se hizo sin motivo, como afirmó Bartolomé de las Casas, como atestigua el cronista Bernal Díaz del Castillo contradiciendo sus afirmaciones.
De esta forma Moctezuma se resigna a recibir a los españoles en su capital, en la que entraron el día 8 de noviembre de 1519. Los españoles son objeto de una recepción fastuosa y se instalan cómodamente en la capital.
1519-1520
Del 8 de noviembre del 1519 al 10 de mayo de 1520 los españoles pasan una larga temporada  en México-Tenochtitlan. La bienvenida que les dispensa Moctezuma se debe a una consideración de Cortes como encarnación del dios Quetzalcótl. De ello hacen mención tanto Gómara, como Bernal Díaz del Castillo y el mismo Cortés en su Segunda Relación o Informe al rey. Se les consideró los que sus antecesores mucho tiempo atrás habían predicho que vendrían de las tierras de donde sale el sol para señorear las tierras. En todo caso así lo entendieron los españoles. Y mientras ven los honores que le rinden a Moctezuma, quedan fascinados por la ciudad, sus mercados, plazas, los canales. Han visto también los templos, pero se han abstenido de suspender el culto. Descubren en el palacio el tesoro del soberano azteca, el tesoro de Axayácatl, padre de Moctezuma, cuya riqueza deja estupefacto a Bernal Díaz.

 Al sexto día de su estancia, deciden hacer prisionero a Moctezuma: tenerle como rehén garantizaría la seguridad de los españoles. Aunque la tensión subía en México, hay reuniones diarias entre Cortes y sus capitanes y los tlatoani, con los que comparten juegos. En cualquier caso, Cortés obtuvo información sobre el emplazamiento de las minas de oro, pero el señor de Tezcoco, sobrino de Moctezuma, preparaba la rebelión. Y estaba justificada: los españoles habían encarcelado a su tío, se habían apropiado de una parte del tesoro real y habían fundido el oro para hacerlo lingotes. Mientras, consolidaban el dominio sobre la ciudad y el país.



Durante esa primera estancia en Mexico-Technotitlan, Cortés no está en condiciones de destruir los templos, ni derribar los ídolos ni siquiera de prohibir los sacrificios humanos. Sí que intentó Cortes que renunciaran a esos sacrificios cuando autorizó a Moctezuma, convertido en su prisionero, a ir al templo de Huitziipochtli para cumplir con sus devociones. Acompañado de una escolta de 150 soldados, pudieron ver los restos de los 4 indios sacrificados esa noche. Pero de momento no pudieron hacer nada ya que México y otras grandes ciudades estaban a punto de rebelarse.

Del 10 de mayo al 30 de junio se desarrollan episodios dramáticos. Cortés se entera de que Pánfilo de Narváez acaba de desembarcar, viniendo desde Cuba, en las costas con una expedición grande con el ánimo de lanzarse sobre México.  
El episodio con PANFILO DE NARVÁEZ y la ausencia de Cortés de la ciudad de México cambiaron el curso de la convivencia, comenzando el enfrentamiento. Cortés ha de dejar una guarnición en México al mando de Pedro de Alvarado, y reuniendo fuerzas en número muy inferior a las del intruso Narváez,  logra apoderarse de él, al tiempo que logra a la adhesión del ejército invasor a su causa.



Mientras tanto le llegan noticias de que PEDRO DE ALVARADO y sus hombres están sitiados en México donde ha estallado una rebelión. Esta se debe a la matanza que Pedro de Alvarado había hecho en el Templo Mayor, en la que han sido asesinados muchos de los príncipes aztecas.
Sumando más fuerzas en Tlaxcala, Cortes se siente confiado y se lanza a conquista de México, cuya situación se está agravando tras la muerte de Moctezuma en circunstancias extrañas. Los mexicas están decididos a vencer o morir. Se combate encarnizadamente. Cortes emprende la retirada el 30 de junio de 1520. Es lo que se conoce como la NOCHE TRISTE. Las pérdidas de Cortes se elevan  a 870 españoles y 4.000 indios tlaxcaltecas. Se pierde la mayor parte del tesoro requisado en las aguas  de la laguna durante la retirada. Pero en Otumba consiguen detener a los guerreros mexicas. La posterior negociación de Cuauthemoc con Tlaxcala para formar una alianza entre los dos pueblos fracasa. No confiaban en los mexicas. Esta decisión salvó a los españoles. El antagonismo de estos dos pueblos se basaba en que los dos adversarios sacrificaban sistemáticamente a todos sus prisioneros. Los mexicas habían deseado tener un enemigo cerca en estado de guerra para tener así un vivero de víctimas potenciales para sus sacrificios.
Es evidente que la Noche Triste y la victoria de los mexicas provocaron un recrudecimiento de los sacrificios humanos como acción de gracias a los dioses, sobre todo porque los aztecas habían hecho un buen número de prisioneros, tanto indios como españoles, durante la retirada y disponían de un gran número de víctimas potenciales.
Las imágenes de corazones palpitantes, manando sangre aún caliente, atormentaron a los hombres de la conquista: los españoles temían más que a la muerte en sí, el sacrificio ceremonial, el cuchillo de obsidiana (instrumento habitual con el que se extraía  el corazón a un hombre vivo), y el festín de carne humana que se seguía. Sabían que su terror estaba justificado: ese terrible fin fue el destino que tuvieron los compañeros capturados por los mexicas, sobre todo durante la NOCHE TRISTE del 30 de junio de 1520. En Abril de 1521 varios españoles habían sido sacrificados así.


Ruta de escape de los españoles hacia Tlaxcala

Preparativos para la conquista de la ciudad

Del 1 de julio de 1520 al 28 de abril de 1521, el ejército descansa en Tlaxcala, donde los nativos aliados podrían haber terminado con los españoles. Cuauthemoc es elegido “tlatoani”.
De Enero a Abril de 1521 Cortés prepara la reconquista de la ciudad negociando la adhesión de otros pueblos  de México Central y doblando sus efectivos. Hace construir 13 grandes chalupas, entrena a los guerreros tlaxcaltecas  al tiempo que promulga ordenanzas militares. La víspera de la batalla decisiva organiza el ejército en Tezcoco. Tiene a sus órdenes 650 soldados de a pie, 84 a caballo, 194 ballesteros  y escopeteros  y una veintena de cañones, a lo que hay que añadir los 25.000 indios de guerra, 16.000 de los cuales son tlaxcaltecas. El 28 de abril, cuando el alarde de Tezcoco, la víspera de la campaña decisiva, Cortes pasa revista de sus tropas: Dispone de un millar de hombres y divide a su ejército en unidades regulares, formada por tres destacamentos, y a su vez, dividida en unidades más pequeñas en que infantería y caballería se encuentran regularmente repartidas. Cortés está al mando de la fuerza naval de la laguna y los 13 bergantines en que monta escopeteros y piezas de artillería, teniendo en cuenta que las casas de la ciudad tenían dos salidas posibles, una por tierra y otra por el lago. Es una estructura que le permite adoptar diferentes disposiciones tácticas inmediatamente comprensibles.

Del 30 de mayo al 13 de agosto de 1521 se desarrolla una batalla encarnizada por México-Tenochtitlan. Cortés sitia la ciudad. Por medio de una operación anfibia logra encerrar a los defensores en la ciudad. Y repartido el ejército en tres destacamentos  iguales, cada uno de ellos apoyados por unos 8.000 indios de guerra, se inicia un combate cuerpo a cuerpo y casa por casa. Los asediados carecen de todo, especialmente de agua, porque Cortés ha cortado el acueducto Chapultepec, lo que se agrava con una epidemia de viruela. El 13 de agosto Cuauhtémoc se rinde.

En la contraofensiva victoriosa de Cortés, la toma y destrucción de México – Tenochtitlan, acabó con la religión nahua. Después de la batalla no quedó piedra sobre piedra del Templo Mayor, como lugar de reunión diabólico. En las Ordenanzas del buen gobierno de 1524 Cortes prohibirá la adoración de ídolos y sobre todo los sacrificios humanos.


La victoria de Cortes se debió a la clara superioridad militar de los españoles por medio de la creación de un ejército de élite  sometido a estricta disciplina. Es decir, Cortés logra formar un ejército regular  con una organización en unidades que parece inspirada  en las ordenanzas de 1496 del Gran Capitán, el creador de los tercios españoles.
Además, Cortes siempre se dirige a sus hombres como a seres dotados de razón y sentimientos. Es el primero en arriesgar su vida y discute sus planes con los jefes de manera bastante democrática. Se hace ver como “primus inter pares”. Explica también a los indios sus planes y escucha sus sugerencias, porque siempre hace el uso de su intermediaria, la famosa, Malintzin, para entenderse con ellos.
El papel de armamento fue también una circunstancia esencial: la artillería fue decisiva, y lo mismo hay que decir de la caballería.  También las lanzas y espadas de los españoles eran mejores: Hechas de acero, eran  más peligrosas que las de madera  con puntas de obsidiana de los indios.  También utilizó las largas lanzas  de los indios pero reforzando las puntas con acero, en vez de la obsidiana original.
Cuenta además con la ventaja de que los indios preferían capturar vivo al enemigo para ofrecer los rehenes vivos a los dioses en sacrificio.
Cortes contó además con hombres experimentados, como Pedro Alvarado, Alonso de Ávila, Cristóbal de Olid, Diego de Ordaz, Gonzalo de Sandoval o Andrés de Tapia.
Pero todo esto no hubiera explicado su victoria sin tener en cuenta otros factores decisivos: A la superioridad militar de los españoles hay que añadir el factor del antagonismo entre los pueblos nativos y el hecho de que Cortes contó con dos intérpretes nativos de la lengua y costumbres, como fueron Jerónimo de Aguilar y sobre todo dona Marina (Malintzin).

El estudio de Georges Baudot restablece a doña Marina en su verdad: Nacida bajo un signo nefasto, niña traicionada por su propia madre que la vende a mercaderes esclavos, es deportada al país maya. Los valores de su pueblo eran valores que habían destrozado su infancia y juventud. Ella no podía prever  el carácter radical del drama que se cernía sobre su tierra, y además Cortes simplemente la sedujo y ella le sedujo también. Ella se convierte en la intérprete de Cortés, no sólo a nivel lingüístico por su conocimiento de las lenguas nativas, sino porque sabe el papel que juegan las divisiones internas, los deseos de revancha de los tlaxcaltecas hacia los mexicas que los habían encerrado en un círculo de montañas y les privaban de la sal. Ella sabía las posibles trampas que podían tender los mayas. Convertida en amante de Cortes, a quien le da un hijo, se consagra a la realización del proyecto del conquistador, haciendo gala de destreza, sagacidad y lealtad. No es la figura que pinta Octavio Paz  que represente “a las indias fascinadas, violadas o seducidas por los españoles”. Su activo papel en la conversión de los indios, y su apoyo moral a los españoles en sus peores días  de derrota, muestran que ha asumido  el destino como futuro de nación mestiza para su tierra nativa. En la elaboración de la estrategia india de Cortés la intervención de doña Marina fue decisiva. Es ella  la que se hace eco de los rumores según los cuales los sacerdotes del culto mexica, intérpretes de los dioses, habrían aconsejad a Moctezuma que dejaran a los españoles penetrar en México para eliminarlos físicamente. Cortes es, así, dueño de la comunicación y desarrolla una hábil e inteligente política  de negociaciones y de ofertas de paz con todos los pueblos indios que encontró en su marcha hacia México – Tenochtitlan.

Cortés puede así formar un contingente guerrero nativo que sabe pelear sin muchas bajas. Y lo hacen con un ardor tal que pone en duda la influencia real de los mexicas  sobre los pueblos vasallos. La debilidad política de la confederación azteca parece demostrada. La importancia de los efectivos indios en la conquista de México – unos 100.000 es lo que permite a Cortes consolidar su victoria y acariciar la idea  de estar poniendo los cimientos duraderos de una nación.
Jesús Salafranca insiste en el papel capital de los aliados indios en un gran número de cuerpos auxiliares: trabajos de ingeniería, construcción de barcos, mantenimiento de los caminos, servicios de sanidad en los que la farmacopea se mostró también eficaz. 99

Reconstrucción y reorganización 1522-1524

En 1522 la comisión imperial arbitra a favor de Cortés en el contencioso con Velázquez. En Octubre se nombra a Cortés gobernador y capital General por una Cédula real.
En 1523 Cortes conquista la Huateca. …? Mientras tanto tiene lugar ese año la llegada de los tres franciscanos flamencos.

De 1522 a 1524 fue el tiempo de la reconstrucción y reorganización del país, de fomentar el desarrollo económico, y de la evangelización. Durante esos años Cortés desplegó todas sus cualidades creativas de organizador y dio muestras de su talento político, ya que su capacidad de liderazgo y carisma personal ya lo tenía desde el principio. Estableció los Cabildos o Municipalidades de las nuevas ciudades (Veracruz, Segura de la frontera puntos esenciales en la ruta hacia la capital). La nueva México – Tenochtitlan fue provista de un alcalde mayor como juez supremo, cuya función sería sólo honorífica tras la llegada  de los oficiales reales, alcaldes ordinarios o jueces de primera instancia, regidores (renovados anualmente) y de un alguacil mayor (como jefe de la policía). Todos estos puestos se nutrieron de las filas de  los conquistadores. Por otra parte relanzó la exploración de minas de oro, ya que era una necesidad política tras las urgencias que el Emperador le hacía desde España. Por lo que en la Cuarta Relación Cortés escribe al rey que ha puesto en marcha dos expediciones hacia el Sur (Tututepec, Tehuantepec, Soconusco) y hacia el Oeste (Michoacán, Colima y Jalisco). El considerable tesoro enviado a España nunca llegó, al ser interceptado por el corsario francés Juan Florín. Un envío más modesto de 60.000 pesos oro, correspondiente al quinto perteneciente de forma legal al rey, le fue enviado en 1524.
Desde el punto de vista económico, reglamentó las tarifas de los productos vendidos  en la ruta principal, de Veracruz a México. Alentó el cultivo del trigo, plantaciones de viñas y  de caña de azúcar en la zona de Puebla. Las Ordenanzas de 1524 imponen a los encomenderos la obligación de plantar viñas y árboles frutales, así como la siembra de trigo y cebada en los pueblos indios. Hizo comprar ganado en Cuba, pero si la cría de cerdos fue fundamental en la dieta de los indígenas, la multiplicación del ganado bovino supondría a la larga más inconvenientes que ventajas. 

¿Por qué eligió México como capital de la Nueva España? Parece que el recuerdo de la imagen prodigiosa e inesperada que pudieron contemplar la primera vez les dejó deslumbrados a los conquistadores, cuando desde la cima del puerto que llevaba a la capital contemplaron aquella ciudad increíble, una fantástica ciudad lacustre como si fuera de algún cuento de fantasía caballeresca, y parece que el recuerdo de tantos hombres muertos, y tantos combatientes tragados en la laguna rememoraban en Cortes una especie de hechizo en que apocalipsis y gloria compartían conjuntamente un terreno emocional en sus mentes.  Bernal Díaz del Castillo, en su crónica “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España” no se recuperó jamás de la  admiración que le causó la primera vista de la ciudad y su mercado de Tlatelolco: “Y entre nosotros hubo soldados que dijeron … que plaza tan bien acompasada y con tanto concierto y tamaña y llena de tanta gente no la habían visto”. Y es que la plaza de 180 x 160 metros y la imagen de los extraños edificios de piedra surgiendo de las aguas del lago, entre ellos la famosa gran pirámide de 30 metros de altura, alzada sobre una base de 100 y coronada por el Templo frente al Templo redondo de Quetzalcóatl le evocaba el universo encantado del “Amadís”.
Cortés no quería destruir la ciudad - le declara al rey de España-, y concluye con cierta amargura: ”Nos forzaban a que totalmente les destruyésemos. Y desta postrera tenía más sentimiento y me pesaba el alma”. De esa manera, se propuso reconstruirla, conservando también su nombre, mientras reivindicaba tácitamente la herencia del imperio azteca y unía sus destinos a los del Imperio español. Fue Cortes casi el único que acarició e impuso esa idea. El resto temía verse  asediados algún día de nuevo y prefirieron los lugares  inmediatos como Tacuba, Tezcoo o Cuyoacan, en cuyos palacios aztecas se instalaron los conquistadores durante el tiempo de la reconstrucción. La traza de la nueva ciudad se la encomendó a un extremeño, un buen topógrafo que ya había diseñado la fortaleza de Badajoz en España.
El trazado en damero, clásico del urbanismo español en América, se mantuvo aunque adaptándose a las exigencias  del emplazamiento lacustre, una vez rehabilitados los canales y las calzadas y se conservaban aún intactos los palacios prehispánicos de Moctezuma. Los españoles se reservaron el centro de la ciudad, mientras que a los indios se les adjudicaron cuatro barrios. El tamaño de la nueva ciudad creó algunos problemas. En 1524 habría unos 30.000 indios y unas dos a tres mil personas  de españoles habitando unas 150 casas sobre solares adjudicados por Hernán Cortes. Fue en Cuyoacan en 1522 donde Cortés procedió a la repartición de solares para construir. Cada solar medía 150 pies de lado, y cada uno recibía dos solares. Los vecinos deberían construir su casa en poco tiempo. A Cortés se le acusó injustamente de haberse servido a sí mismo muy generosamente (unos 50 solares), pero el resultado final fue una ciudad ordenada pero híbrida donde convivían en la que vivían los supervivientes de una sociedad rota y un enjambre de predadores, pero el lugar privilegiado desde donde ejercer el poder.

El Gobierno de Cortés: Las encomiendas

En este clima de euforia que siguió a la conquista de México capital, Cortés procedió al reparto de encomiendas según el modelo medieval español, entonces en regresión, pero Cortés veía necesario usar ese sistema para que los conquistadores se estableciesen en la Nueva España, y para evitar los abusos  insoportables de la esclavitud. Pero aunque Cortés dejaba en manos de los encomenderos la responsabilidad de negociar con las comunidades indias las prestaciones, también es cierto que había dictado reglas para prevenir una explotación excesiva: los encomenderos no podían arrancar de su hogar ni a los indígenas, ni a sus mujeres, ni a sus hijos, para llevarlos a labrar la tierra o desempeñar cualquier otro trabajo. Los encomenderos tenían derecho a percibir un tributo: maíz, trigo, miel, cacao, mantas, y más tarde, plata.
El número de encomenderos-conquistadores  sería de 365. Pero también adjudicó señoríos a los caciques indígenas que colaboraban con los conquistadores.
La encomienda mexicana según Cortes: Una vez en México formula una crítica severa a la institución, presentando una apreciación muy positiva de los “naturales” de México. Establece así un nuevo sistema de encomienda que no se ajusta a las instrucciones de Carlos V (las Instrucciones de Valladolid, del 26 de Junio de 1523) en que prohibía cualquier repartimiento, encomienda o depósito de indios a los españoles, y preveía un tributo  a los indios análogo al que estos pagaban  a sus señores antes de la conquista.
En su Carta reservada de 15 de Octubre de 1524 refuta  las Instrucciones recibidas y expone su propio sistema, basado en las Ordenanzas de buen gobierno ya dictadas e incluso por las Ordenanzas militares anteriores. Los frailes emitieron un parecer favorable ya que facilitaba la evangelización, y recomendaban la concesión de encomiendas  a los jóvenes indios nobles que estudiaban en los monasterios. Cortés quería crear una sociedad estable por medio del enraizamiento de los conquistadores  con las familias indias. Es una concepción señorial de la sociedad y afectaba al campo más que a las ciudades concentradas en el México Central. Uno de los fundamentos del sistema de Cortes es la separación de hecho entre los españoles de las ciudades y los indios, una segregación cercana a lo que quería Bartolomé de las Casas y que pusieron en la práctica más tarde los jesuitas en los Andes peruanos y en Paraguay. La separación obedece desconfianza en los advenedizos españoles, “gente de baja condición, violenta y viciosa”.
Las encomiendas debían darse sólo a los conquistadores o a los señores indios, vasallos reconocidos del Emperador y bautizados. Los encomenderos españoles debían poder suministrar soldados, armas y caballos en caso de necesidad y obligaban a los encomenderos a quedarse a los menos ocho años, donde establecerían su residencia y con la condición del respeto a los naturales que allí establecidos, no podían ser empleados en explotaciones lejanas ni en minas. Debían trabajar en la agricultura, reservándoles una cierta porción de tierras en propiedad a los indios, y estos sembrar y recolectar el maíz, yuca y moreras de la encomienda, así como contribuir con pequeñas cantidades de sus propios productos de maíz, aves, huevos, algodón, pulque  y seda, pero no oro o plata. Pero a la venida de los personajes enviados por la Primera Audiencia, la situación no sería tan favorable a los indígenas.

La distribución de encomiendas comenzó en 1522 recibiéndolas la práctica totalidad de los conquistadores, y se concentraban en las costas del Atlántico (Veracruz, Jalapa, Pánuco) y del Pacífico (Cólima, Michoacán) así como en la región de Oaxaca. Pero el reparto de las encomiendas con el fin de extender lo más posible el territorio, puesto que englobaba a Michoacán, Cólima, el Valle de Oaxaca y la región minera de Tornascutla, así como las provincias del Golfo (Veracruz, Jalapa) no satisfizo a todos, con lo que algunos pronto engrosarían las filas de los adversarios de Cortés. Pero con el tiempo, algunas comunidades indígenas fueron explotadas vergonzosamente en la explotación de minas, cosa que estaba prohibida. Con el tiempo también las epidemias mortales en las áreas costeras, donde había más encomiendas, lejos de ser un fermento “poblador”, tendieron a hacer desaparecer o diezmarse a muchas de las encomiendas, sin contar con que la intervención de las Audiencias o de los virreyes terminaría por desmantelar el sistema, tan poco propicio a recolectar los impuestos. Hacia 1540 la transmisión de las encomiendas a los herederos se hizo problemática, y hacia 1560-1580 el sistema de Cortes se mantuvo con dificultades añadidas que lentamente hicieron encaminar ese sistema a su desaparición. 
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Cortés y sus indios:

Primero hay que recordar que Cortés redujo a la esclavitud a numerosos “indios de guerra”: era la sanción por su resistencia y su derrota. En Cuernavaca poseía, en el momento de su muerte, más de 200 esclavos, hombres y mujeres, entre ellos una mayoría de indios y una treintena de africanos  empleados en el molino de azúcar. Es algo que más tarde parece haber lamentado. Era un principio a respetar no reducir a nadie a esclavitud en las conquistas, salvo en caso de rebeliones.

Durante los años 1522-1524, después de su victoria, Cortés fue muy liberal con los indios de los pueblos que se había adjudicado, muchos de los cuales conocía el Emperador por la lista enviada por Cortés antes de la concesión de su título nobiliario de “marqués”. Cortés no exigía más que prestaciones y tributos moderados, lo que contribuyó mucho a su popularidad ya que, a diferencia de Moctezuma, les quería gobernar por lazos de amistad y patrocinio y no por el miedo.
Cuando después de su venida a España se le conceden 23.000 vasallos, unos como señor y encomendero y otros solamente como encomendero. En Cuernavaca, donde tenía el centro de las explotaciones agrícolas, los empleados del marqués exigieron cada vez más prestaciones de los indios. Cortés no siguió en 1530 los principios de sus propias Ordenanzas de buen gobierno. Los indios de Cuernavaca llegaron a quejarse de que el marqués ya no les trataba como a vasallos sino como a esclavos.

La inmensa fortuna de un empresario atípico

Al privarle a Cortés de lo esencial de su poder político, a modo de indemnización se le concedían en 1529 unas posesiones señoriales inmensas, pero ya antes de esa fecha Cortés había levantado un verdadero imperio, proveniente de ingresos muy diversos. Es evidente que el botín de la conquista fue el origen de su fortuna inicial. Antes de emprender la conquista de México – Tenochtitlan, Cortés había conseguido que sus compañeros de conquista aceptaran que tomara una quinta parte del botín, una vez separado el quinto real.
A pesar de la NOCHE TRISTE, Cortés consiguió salvar una parte de su tesoro personal. Y posteriormente, tras su victoria en Pánuco, Cortes logró aumentar ese tesoro y acumular oro y plata, aunque él alegaba haber recibido anteriormente menos de lo que se le suponía. Pero es cierto que había amasado un “tesoro de guerra”. Su mayordomo Rodrigo de Paz no habló o desconocía el secreto de la fortuna de su amo, de manera que SALAZAR y CHIRINOS, que quisieron apoderarse de él durante la ausencia de en Honduras, torturaron y finalmente ahorcaron al mayordomo.
Hernán Cortes se había adjudicado un buen número de fructíferas encomiendas, sin contar unos 50 terrenos en el perímetro de la ciudad de México. Mediante su buen espíritu empresarial había desarrollado negocios muy rentables. Había introducido ganado vacuno, corderos, caballos y cerdos en gran cantidad, había desarrollado el cultivo de la caña de azúcar, del trigo y de las viñas; había instalado molinos de azúcar empleando mano de obra esclava, formada por indios e guerra y africanos importados, y había puesto en explotación minas de plata en Sultepec, Taxco y otros lugares. Cuando en 1529 –durante su viaje a España – uno de los mayordomos de Cortés haga balance del desastre causado por los oficiales del rey, le informa que todo su ganado y sus esclavos han sido vendidos en subasta para pagar a Su Majestad 44.000 pesos de oro que se suponía debía al fisco, y habían ocupado su casa de México y sus almacenes, y habían adjudicado al Rey sus propiedades e Cuernavaca y que también se habían quedado con sus posesiones del valle de Oaxaca y de Michoacán. Todos sus bienes han sido vendidos, confiscados o saqueados.
Sin embargo, pudo conservar o rehacer los tributos y los servicios  prestados por los indios de los pueblos y las ciudades concedidos al conquistador  por la merced de los 23.000 vasallos reconocida en 1529 por el Rey, y probablemente exigiera de sus propios regidores más presión sobre los hombres de sus encomiendas sobre todo a partir de los gastos que le ocasionaban sus expediciones a la Mar del Sur.
Sólo gracias a los inventarios posteriores a su muerte, se conocen las diversas posesiones de Cortés, la naturaleza  de sus cultivos y rebaños, el número de sus esclavos, de forma que se deduce su calidad de gran hacendado, empresario capitalista que fabricaba y vendía azúcar, y explotaba minas de oro y plata. El caso que mejor se conoce es el de Cuernavaca donde hizo edificar en 1530 un palacio fortaleza, con terrazas abiertas al valle y lleno de piezas de valor. En todo caso eran tierras de regadío muy fértiles.
Sus propiedades sólo en Cuernavaca (sin recordar las posesiones en otras regiones cercanas a la capital, como Coyoacán, Jalapa, o Cotaxtl, sus minas de minerales preciosos, y sus astilleros del Mar del Sur) no formaban una sola pieza, sino que aglutinaban las propiedades de otros españoles y las de las comunidades indias  de la región. Se repartían en varios centenares de parcelas en un perímetro de 50 Kilómetros, desde Oaxaca hasta Miacatlan y Mazatepec; desde Cuernava hasta Thatizapan, siendo Yautepec el centro más activo.
A partir de 1530 no sólo rehace gran parte de lo había poseído, sino que amplía sus posesiones y las explota tanto a nivel agrícola adecuando su producción a las características del terreno, como las tierras mineras de Michoacán y Tehuantepec, Taxco y Sultepec.
El gobierno de Cortes y las interferencias externas

En 1519 Cortés no era nadie y no tenía nada porque había empleado todos sus bienes en las inversiones necesarias para la expedición de la que VELAZQUEZ (el Adelantado) le confió el mando.
A partir de la fundación de la ciudad de Veracruz, la batalla se desarrolla en varios terrenos, no sólo en México como hemos venido tratando sino también en Cuba, Santo Domingo, en el mar y en España. Los resultados de los combates en México deberían haber sido determinantes pero de 1519 a 1522 CARLOS V, su todopoderoso LOS COBOS y los consejeros imperiales empezaron a arbitrar el duelo entre Diego Velázquez y Hernán Cortes. Está en juego la designación de un “gobernador y capitán general” para las tierras a conquistar o ya conquistadas en la Tierra Firme. Velázquez ocupa una posición de fuerza desde la sombra. Es, por otro lado, capitán general de la isla Fernandina (Cuba), gobernador y adelantado de Yucatán y de las “islas recién descubiertas”. Pues bien, Velázquez dispone de apoyos importantes en la Corte, mientras que Hernán Cortés no tienen más valedor que su padre.  Cortés no se quedó quieto: Su actuación en Veracruz y la Carta del cabildo de la ciudad, de julio de 1519, dirigida a Carlos V se apoyaba en los principios del Código medieval  de las Siete Partidas. Y en ese sentido envía dos procuradores en marzo de 1520 cuando está a punto de salir de España con destino a Alemania. Pero no lograron entrevistarse con Carlos V, mientras los adversarios cortesanos de Hernán Cortes boicotean sus intentos de darse a conocer al Emperador. Los adversarios en la Corte se ponen del lado de Velázquez, quien no deja de acumular quejas contra Cortés, que son bien acogidas por el obispo de Burgos, quien está al frente de los asuntos de “Indias” en el Consejo. Un Memorial de 1520 presentado por el padre de Cortes, la larga Segunda Relación del mismo Cortés y el informe de abril de 1520 redactado por el oidor de Santo Domingo v presentaban una versión distinta de los hechos. Pero en la Corte ya se conocía la conquista de México-Tenochtitlan aunque la Tercera Relación no hubiera llegado todavía, pues llegaría en noviembre de 1522.

CARLOS V y sus consejeros adoptan una posición cómoda de árbitros, como se ve en la Cédula real de Octubre de 1522, cuando Carlos V ha vuelto de Alemania. Carlos V y sus consejeros no tenían ninguna intención de dejar en manos de Cortés el gobierno de la Nueva España. El poder civil, debía sustituir a lo antes posible al  del conquistador. Pero una Cédula imperial de 15 de Octubre de 1522 había otorgado a Cortés el título de gobernador y capitán general de la Nueva España. Eliminaba así a Velázquez.  En esa Cédula se anunciaba ya envío de visitadores reales, 4 oficiales administrativos: ALONSO DE ESTRADA, tesorero; RODRIGO DE ALBORNOZ, secretario; ALONSO DE AGUILAR, factor; PERALMÍNDEZ CHIRINOS, veedor habrían de ir a la Nueva España. Hasta su partida a Honduras, el 12 de octubre de 1524 (expedición de las Hibueras), Cortés ejerció un poder absoluto, o eso creyó.
La misma Cédula u otra del mismo 15 de Octubre de 1522 suponía una verdadera provocación para Cortes: Fijaba el salario de Cortes, gobernador y capitán general, en 360.000 maravedíes (1.000 ducados) mientras que cada uno de los oficiales  tendrían un sueldo de 1.500 ducados.
Esos textos del 15 de octubre de 1522 son muy representativos  del comportamiento de la Administración española respecto al conquistador, y el poco entendimiento que muestra el Emperador de lo que supone llevar a cabo una conquista.
Es por ello, por lo que Cortés no parece incomodarse, se siente seguro y cree poder controlar a los oficiales cortesanos, a pesar de que ya en diciembre de 1522  se presentó en Cempoala un tal CRISTOBAL DE TAPIA con funciones interinas de gobernador mientras investigase el asunto Velázquez – Cortes. Pero Hernán Cortes le despachó no dando validez a las provisiones reales, que no estaban firmadas por ningún secretario real. Tapia tuvo que embarcarse a España con las manos vacías.

Durante el año 1523 Carlos V escribe varias veces a Cortés reclamándole un inventario de la repartición del botín de la conquista entre los conquistadores, enviándole instrucciones para el gobierno y el buen trato de los indios, diciéndole que vele los ingresos de las finanzas reales, y sobre todo pidiéndole que envíe oro, mucho oro.
Pero Cortes parece despreciar al Emperador y sus cortesanos, o al menos, razones tiene para ello.
La verdad es que desde la rendición de Cuauthemoc (13 de agosto de 1521) hasta la partida a Honduras (12 de Octubre de 1524) Cortés pudo ejercer un poder absoluto. En una carta dirigida a Carlos V el 15 de Octubre de 1524 le explica por qué no ha ejecutado sus órdenes por ignorar el Emperador todas las “particularidades del caso”. Justifica el hecho del reparto de las encomiendas por las necesidades vitales de los españoles, por la opresión que estaban soportando los indios bajo los antiguos señores, e indica las medidas tomadas para evitar abusos. Explica por qué la provincia de Tlaxcala ha sido eximida de las encomiendas y solicita el derecho a nombrar alcaldes y regidores de las ciudades de Nueva España a partir de las listas  elegidas por los residentes. Se queja de los Oficiales Reales  que rehúsan pagar las deudas que el Rey ha contraído con él, y manifiesta su intención de vigilar que no se excedan en sus funciones.
Una Cédula de 24 de noviembre de 1525 ordenaba a Cortes volver a España, pero Cortes no la tuvo en cuenta.

En el umbral de la tragedia: La expedición a Honduras en 1524

1524 es el año de las Ordenanzas de Cortés,  y el de la llegada de los 4 oficiales reales desde España. Llegan también 12 franciscanos españoles. El 25 de Julio Pedro de Alvarado funda Guatemala.

En Enero de 1524 tiene lugar la expedición  de Cristóbal de Olid, quien parte hacia Honduras. Cortés cometió un error al confiar en CRISTOBAL DE OLID  la conquista de las Hibueras (Honduras). El fin de la expedición era encontrar el famoso estrecho entre los dos Océanos. Cortés hizo una inversión de 30.000 castellanos en la compra de caballos y provisiones en Cuba y le preparó 5 navíos. Debía pasar por Cuba para luego zarpar hacia Honduras. DIEGO DE VELAZQUEZ, enemigo jurado de Cortés, entró en tratos con el capitán de Cortes convenciéndole e que tomara posesión de las Honduras y la poblara en nombre del Rey. OLID desembarcó en Honduras el 3 de mayo de 1524 y tras asegurarse a un cierto número de los veteranos de NARVAEZ descontentos con Cortes por el reparto del botín en México, se alzó contra la autoridad de Cortes. Cortes entonces preparó 5 navíos y 100 soldados con la artillería suficiente para apoderarse del rebelde. Sin saber qué había sido de su lugarteniente, y creyendo que hubiera fracasado, Cortes decidió ponerse al frente de un gran ejército para castigar al rebelde. Pronto se comprobó que la idea misma era en si un error. Los mismos viejos conquistadores amigos de Cortes le quisieron disuadir con el argumento de que podría producirse una rebelión en México. Allí había vivido plácidamente más de 3 años pero que era necesario en México para consolidar su poder. Pero nadie pudo hacerle desistir de su idea y salió a la aventura el 12 de octubre de 1524: Parte la expedición comandada por Cortés hacia Honduras (las Hibueras) mientras deja a ESTRADA y ALBORNOZ para que ejerzan el gobierno. 
Cortés cometió varios errores: además escoger la ruta equivocada, un ruta terrestre, hubo de pasar por un terreno totalmente desconocido, por tierras atlánticas, una zona llena de peligrosos pantanos que exigió un trabajo extenuante a sus hombres para abrirse paso.

Cortés lleva consigo como rehenes a los príncipes aztecas para evitar cualquier intento de revuelta. Son, según la relación de Bernal Díaz del castillo, después que se decidiera la vuelta a la capital del factor SALAZAR y del veedor CHIRINOS (en 14 de diciembre de 1524) por las malas noticias que le llegaban de la capital, con provisiones secretas firmadas por Cortes, 250 soldados, 130 jinetes, algunas docenas de ballesteros y escopeteros y unos 3.000 indios de guerra como auxiliares indígena. Lleva consigo también a muchos de los antiguos veteranos de Cortes. Hasta Coatzacoalcos la caravana tenía un espíritu festivo. A la hora de cruzar el estuario de Ayahualulco, comenzaron las dificultades, teniendo que construir puente tras puente para ir franqueando los ríos. Muchos de los soldados están disconformes con la marcha. Empiezan a faltar provisiones. Bastantes de sus hombres están muriendo de hambre. Es entonces cuando se produce una consideración urdida por Cuauthémoc y otros notables. En febrero de 1525 fue juzgado, condenado y ahorcado. Es posible que Cortés quisiera deshacerse  de una vez por todas de los herederos de Moctezuma. Cuando por fin pudieron entrar en San Gil de Buenavista, donde encuentran algunos españoles, tuvieron que enfrentarse a la búsqueda de alimentos básicos. Allí se enteran del éxito de Francisco de las Casas y la ejecución de Cristóbal de Olid.  Finalmente llegaron a Trujillo, en la costa actual de Honduras, ciudad creada por Francisco de las Casas.  Tras el recibimiento caluroso, y después de superar una enfermedad que casi le lleva a Cortes a la muerte, y de una expedición sin éxito de Gonzalo de Sandoval, terminó esta aventura.
El 15 de Octubre de 1524, 3 días después de su salida para la conquista de Honduras, Cortés escribe a Carlos V recuerda que la intervención de los oficiales reales y de los jueces en el gobierno de La Española y en Tierra Firme ha tenido consecuencias desastrosas y añade “… y no he permitido ni pienso permitir que ellos se entremetan en otra cosa fuera de lo que tocase a su oficio”. Es por ello por lo que se hace difícil comprender la irracionalidad de Cortes al salir, a pesar de todo, a la aventura de Honduras. Como observa con razón José Luis Martínez, “lo ocurrido en la ciudad de México desde la salida de Cortés y sus huestes a las Hibueras, el 12 de octubre de 1524, hasta su regreso, hacia el 19 de junio de 1526, es uno de los períodos más turbios  de la historia  de la dominación española en México”.
El tesorero ALBORNOZ denunciaba los extravíos de Hernán Cortes, al tiempo que éste enviaba su Cuarta Relación. Pero en el mismo barco irían las quejas de los otros oficiales del rey en que calumniaban a Cortés de todas las maneras posibles. Los informes que recibió el rey eran, pues contradictorios por necesidad.
Cuando Cortés partió, confió a su mejor hombre, ALONSO DE ZUAZO, la dirección del Cabildo de México y le nombraba juez mayor en lo civil y lo militar, pero no le permitían esas atribuciones ejercer el poder y le colocaban en una situación de inferioridad respecto  a ALONSO DE ESTRADA y RODRIGO DE ALBORNOZ a quienes respectivamente nombro “lugarteniente del gobernador” y “capitán general”, estableciendo así una división de poderes que Cortes mismo criticaba en principio. De entrada los dos se enemistaron gravemente. Y si se llevaba a GONZALO DE SALAZAR (factor) y a CHIRINOS (veedor) para evitar enfrentamientos entre los oficiales del rey, el 14 de diciembre  de 1524, y a ruegos de SALAZAR,  les devolvió a México con instrucciones de que actuaran de forma colegiada si fuera posible con los anteriores. Pero SALAZAR y CHIRINOS juegan sucio y no enseñan algunas de las provisiones para hacerse con el poder. La intervención de ZUAZO solo logró que los oficiales gobernaran de forma colegiada 2 meses durante la primavera de 1525. Pero ESTRADA y ALBORNOZ renunciaron al gobierno, para poner tierra por medio del intrigante SALAZAR. Pero pronto serían encarcelados por SALAZAR y CHIRINOS.
En 1525, en ausencia de Cortés, se produce en México una lucha por el poder, pues. En Julio de 1525 se produce así la victoria de Salazar y Chirinos en medio del nido de víboras que ellos mismos han creado.
Por su parte, Rodrigo Paz, encargado de administrar los bienes de Cortés, hubo de contemporizar con SALAZAR. Y a Alonso Zuazo le formaron un juicio de residencia por su gobierno en Cuba, que tendría lugar el 25 de mayo de 1525. Mientras tanto, una disputa entre Zuazo y Chirinos por una deuda de juego, terminó con el ahorcamiento de Zuazo. Un correo anunciaba en esos días  la muerte de Cortés.
Salazar y Chirinos, quienes habían torturado a Zuazo antes de ahorcarle para obtener noticias del lugar donde escondía su tesoro Cortes,  despojaron seguidamente a Cortés de sus bienes en este año de 1525. Rodrigo de Paz, mayordomo de Cortés, es torturado. Al mismo tiempo SALAZAR comenzó a repartir entre los recién llegados a los indios pertenecientes a los conquistadores muertos en Honduras. De esta forma se hicieron con partidarios mientras recaudaban nuevos impuestos entre los indígenas.
Alonso de Zuazo pudo enviar a Trujillo un correo dando cuenta Cortes de los acontecimientos en México. Hizo leer la carta de Zuazo a sus hombres, quienes comprendieron que habían perdido también ellos sus bienes.
Cortés hubo de tomar medidas drásticas desde su lugar de estancia en Trujillo. Y la primera era hacer saber a sus enemigos que estaba vivo aún, y dividir sus ambiciones. Hizo llegar unos poderes firmados en que revocando los otorgados a SALAZAR y CHIRINOS, se los daba a PEDRO DE ALVARADO y FRANCISCO  DE LAS CASAS. Y si estos no se encontraran en México, nombraba en su sustitución de nuevo a ESTRADA y ALBORNOZ.
Al mismo tiempo enviaba a GONZALO DE SANDOVAL a pacificar Nicaragua.
El 26 de Enero de 1526 llegaron los poderes de Cortes  a México, a convento de San Francisco, donde los frailes y los amigos de Cortes celebraron las noticias, mientras dan cuenta de ello al tesorero ESTRADA y al contador ALBORNOZ. Se prepara un plan y logran encarcelar tanto a  SALAZAR como al veedor CHIRINOS en marzo de 1526.
Pero la situación es precaria porque los que habían recibido indios en el caprichoso reparto de SALAZAR no querían perderlos.
Por fin el 25 de junio de 1526 Cortes hizo aparición en México donde se le preparó una entrada triunfal por parte de sus amigos los conquistadores, los oficiales de la ciudad, los caciques indios y los guerreros indios que llenaban la laguna con canoas vestidas de fiesta. Cortes puso orden en la ciudad nada más pisarla, y ordenó investigaciones relativas al factor SALAZAR y al veedor CHIRINOS.
En ese año de 1526 se produce el Pacto Pizarro – Almagro – Luque  para la conquista del Perú.

La reacción en la Corte española 1526-1528

Ya el 4 de Noviembre de 1525, Carlos V le habla del nombramiento de LUIS PONCE DE LEON como juez de residencia, ya que Cortes lleva un año lanzado al misterioso Sur donde parece haberse perdido. Esa carta hace mención de la Cuarta Relación de Cortes y de los memoriales que el factor GONZALO DE SALAZAR estaba enviando a la Corte  en contra de Cortés, por lo que el Rey juzgaba era necesario formarle un “juicio de residencia”. El rasgo de humor es que le pide a Cortes que ayude a Ponce de León ya que no tiene experiencia de “esa tierra”. Ponce llegó el 2 de julio de 1526 y murió día 20. Cortes hace mención de ello  en su Carta  a Carlos V de fecha 11 de septiembre de ese mismo año. Su muerte creaba un vacío de poder y además Hernán Cortes no estaba libre de falsas acusaciones al respecto. La cruda realidad es que casi todos los expedicionarios murieron del mismo mal en poco tiempo: La razón más probable es el haber contraído en España alguna enfermedad.

Desde entonces el acoso del poder civil no se relajará. Ponce de León muere enseguida y le sucede por designación de Ponce moribundo el incapaz  Marcos de Aguilar en el cargo.  Este moriría el 1 de marzo de 1527 no sin antes haber desposeído a Cortés de sus cargos de capitán general y de administrador de los indios. El vacío de poder fue ocupado por ALONSO DE ESTRADA, aunque el Cabildo había delegado ese poder en GONZALO DE SANDOVAL. Una Provisión del Consejo de Indias de 22 de agosto  de 1527 así lo mandaba. Alonso de Estrada asume  él solo el gobierno de la Nueva España.
ESTRADA, explotando su ventaja, exilia de México a Cortés y otro veterano, aunque el tesorero Estrada, aconsejado por su mujer, hace retirar la orden enseguida. Cortés permanece pasivo a todo, de momento,  pero anuncia una visita a España. Ya el 3 de septiembre de 1526, en las últimas cartas de su Quinta Relación, anunciaba a Carlos V su intención de viajar, sólo impedida por su falta de dinero y porque su ausencia podría provocar una rebelión.

Mientras tanto, Cortés envía hacia las Molucas  una flota  al mando de Álvaro Cerón. 

Pero en México se le negaba a Cortes libertad de acción y la perspectiva para el futuro próximo era peor: El 5 de abril de 1528 una Cedula firmada por Francisco de los Cobos le recomendaba volver, le informaba de la creación de la Audiencia de México y nombraba como Presidente de ella a NUÑO DE GUZMAN, gobernador de la provincia de Pánuco. Otra cedula del 13 de abril le ordenaba obedecer a Nuño de Guzmán. Es en este contexto en el que se nombran oidores a JUAN ORTIZ DE MATIENZO y  DIEGO DELGADILLO. Cortés por su parte quería regresar también para casarse con Juana de Zúñiga, una vez viudo de Catalina Juárez desde 1522.
Cortés preparó su vuelta a España con diligencia. Hizo un inventario de sus bienes, estimados en 200.000 pesos de oro y confió su cuidado a personas de su confianza. Sus hombres prepararon con esmero dos navíos. Se hizo acompañar de Sandoval y Tapia, y llevó consigo a varios príncipes indios, incluido un hijo de Moctezuma. Partió a mediados de abril de 1528 y tras 42 días de navegación, a finales de mayo, llegó a Palos, y se alojó en La Rábida. Mientras tanto el Presidente del Consejo de Indias, García de Loaysa, el duque de Béjar y el conde de Aguilar se encargaron de recordar a Los Cobos y al Rey la fidelidad de Cortes, puesta en entredicho erróneamente.

Entrevistas y mercedes reales 1528-1529

En el mes de Julio de 1528 tuvo por fin lugar la presentación al rey en Toledo. Su estancia en España se prolongaría hasta el mes de marzo de 1530.  Cortés le hizo un breve relato de sus conquistas y entregó a Carlos V un Memorial de los hechos posteriores a su Quinta Relación del 11 de Septiembre de 1526. De momento Francisco de los Cobos firmó una cédula real en 29 de junio, que completó con otra de 12 de septiembre de 1528 para que se respetara los bienes de Cortes mientras estuviera en España.

Cuando Cortes vuelve a España, esta segunda larga ausencia fue aprovechada para nombrar los magistrados de la PRIMERA AUDIENCIA, quienes empiezan a gobernar en Diciembre de 1528. Estos magistrados  de la PRIMERA AUDIENCIA eran corruptos (una especie de partida de malhechores legal) para saquear sus bienes, intentar arruinar su autoridad y apartar de él, con gran éxito, a una parte de sus compañeros de armas, gracias a donaciones de indios y tierras. El único poder que conservará Cortes es el mando militar por su nombramiento como capitán general.

Desde su llegada Cortés, por su parte, tampoco pierde el tiempo en España: Cortes escribe el 25 de julio de 1528 el Memorial de peticiones que el Rey le pide  haga, remitiéndole un inventario de lo que solicita. En él Cortes expresa su deseo de que le conceda 18 ciudades o pueblos donde había establecido sus explotaciones agrícolas o ganaderas. Pide al Rey que la conservación de los indígenas exige que sean mantenidos en sus poblados, aunque los repartimientos en que se hallen estén al frente de españoles. En 1529 Cortés acompaña a Carlos V a Zaragoza. En Abril Cortés se casa en Béjar con Juana de Zúñiga. En Mayo viaja  a Barcelona  para despedirse de Carlos V. El 6 de Julio  Cortés recibe la merced  de los 23.000 vasallos y el título de marqués del Valle (de Oaxaca).

El 6 de Junio de 1529 firmaba el rey un documento por el que se concedía 23.000 vasallos correspondientes a 22 ciudades de Nueva España, con la jurisdicción civil y criminal sobre ellos. Se le concedía el derecho de poner impuestos y tributos. El de Julio de 1529 se le concedía a Cortés el título de Marqués del Valle Oaxaca. Y se le restituía la propiedad de las casas y terrenos en la ciudad de México, y exigiendo a la Audiencia el reembolso de lo gastado en la expedición de las Molucas. Lo que no se le concedió fue el gobierno de la Nueva España. Se pensaba nombrar una 2ª Audiencia con más cuidado así como nombrar un virrey, con la finalidad de dividir el poder. El 27 de Octubre de 1529 tiene lugar la capitulación de la emperatriz Isabel en la que adjudica a Cortés  los descubrimientos  de la Mar del Sur. Cortés Partió de Barcelona hacia Nueva España el 5 de abril de 1530.


La Nueva España a subasta: El escándalo de la Primera Audiencia 1529

Cuando Cortes decidió finalmente volver a España, esta segunda larga ausencia fue aprovechada para nombrar los magistrados de la PRIMERA AUDIENCIA, quienes empiezan a gobernar en 9 de Diciembre de 1528. Estos magistrados  de la PRIMERA AUDIENCIA eran corruptos (una especie de partida de malhechores legal) para saquear sus bienes, intentar arruinar su autoridad y apartar de él, con gran éxito, a una parte de sus compañeros de armas, gracias a donaciones de indios y tierras. El único poder que conservará Cortes es el mando militar por su nombramiento como capitán general.

El 30 de Julio de 1529 Francisco de Terrazas, superviviente de la campaña de Honduras y mayordomo de Cortes le envía a Cortés un relato de las “hazañas” de la PRIMERA AUDIENCIA, presidida por NUÑO DE GUZMAN, gobernador de Pánuco, asistido por 4 oidores. De los 4 oidores dos habían muerto poco después de su llegada a México. Quedaban ORTIZ DE MATIENZO y DELGADILLO, perfecta encarnación de una de esas elecciones de hombres corruptos hechas por responsables corruptos, y en este caso lo era FRANCISCO DE LOS COBOS, tesorero del rey, que no tenía problemas de conciencia a la hora de arruinar rivales o en apropiarse de la hacienda del Rey. Había actuado en esa elección con la complicidad del factor GONZALO DE SALAZAR, cuya hostilidad hacia Cortés era de sobra conocida.

La Audiencia tomó posesión de su cargo el 9 de diciembre de 1528. Los jueces se instalaron en la casa de Cortes. Ya de entrada, instruyeron un juicio de residencia a Cortés, procedimiento normal con la intención de arruinarlo. Gracias al obispo de México Juan de Zumárraga  la Nueva España se salvó del naufragio de esos bandoleros reales: El alma de la maquinación era SALAZAR, “raíz y fuente de todas las discordias y desórdenes pasados” en palabras del obispo. Basta con leer las 38 preguntas del interrogatorio. Salazar se encargó de seleccionar a los 22 testigos de cargo e inspiró parte de sus declaraciones. Todos los testigos eran aliados del factor en el tiempo de su alzamiento. Entre los testigos se encontraban algunos conquistadores que, por diversas razones, se habían indispuesto con Cortés. La Audiencia había procedido a vender en subasta el ganado y los esclavos de Cortes y se apropió del producto de las minas. Había sido desposeído de sus casas, ganado, tierras y de sus indios, que habían sido repartidos entre otros españoles. Amenazaron de muerte a los indios que le proporcionaran servicios.

La Audiencia, por su parte, explotaba  a los indios  más allá de lo imaginable. Esos jueces, libertinos, a quienes no les bastaba el intercambio de sus propias parejas sino que además se incautaban de “carne fresca” de indias, reclamando las jóvenes que les parecieran oportuno. El ataque y despojo a Pedro de Alvarado sellaron la suerte de esta Primera Audiencia, que fue destituida.

En marzo de 1530 Cortés parte para la Nueva España con un séquito de 400 personas y en Julio llega a Veracruz. En Agosto Cortés espera en Tezcoco la llegada de los jueces de la SEGUNDA AUDIENCIA (retrasada hasta enero 1531). El 15 de Julio de 1530 Cortes desembarcó en Veracruz, instalándose en agosto o finales de septiembre en Tezcoco. Los oidores habían organizado alrededor de Tezcoco una especie de bloqueo, con la intención de hacer perecer de hambre al conquistador y sus gentes, e interceptando a los indios que iban a vender alimentos.  En su carta del 10 de octubre de 1530 al Rey afirma que más de 100 personas han muerto de hambre; que despojado de sus bienes, no ha podido tomar posesión de sus ciudades y pueblos pues la Audiencia no respetaba las Provisiones Reales. Sabía Cortés que había sido desposeído de todo lo que habían encontrado y de que a dos de sus fieles les habían descuartizado.

De esta forma,  hasta Enero de 1531 no regresó Cortes a México. Mientras se nombraban los nuevos Oidores, que no llegaron a México hasta el 9 de enero de 1531, conservaban su cargo los dos oidores, mientras NUÑO DE GUZMAN ponía tierra por medio y se dirigía a la NUEVA GALICIA (noroeste de México actual). Una cédula del rey prohibía a Cortes entrar en México  antes de que se instalara la SEGUNDA AUDIENCIA.

Cuando el  9 de Enero de 1531 llegan a México los jueces de la SEGUNDA AUDIENCIA, Cortés puede, por fin, entrar en México. Cortés obtiene la posesión provisional de varios pueblos  de su marquesado.

Proceso contra Matienzo y Delgadillo. 1531

A partir de la llegada de la SEGUNDA AUDIENCIA, CORTES tiene ganas de revancha contra los Oidores de la Primera Audiencia, que se habían aprovechado de las expoliaciones que le habían hecho. Así comienzan numerosos juicios contra Antonio VILLARROEL (Alias Antonio Serrano de Cardona) entre 1532 y 1539. Durante la expedición a Honduras, en la que él no participó  fue nombrado alguacil mayor  en sustitución de Rodrigo Paz, asesinado por el factor y el veedor, de los que Villarroel se convirtió en uno de sus secuaces, y a cambio se hizo adjudicar las encomiendas de Cortés en Cuernavaca, pero tuvo la habilidad de comprar tierras a los indios en condiciones de dudosa legalidad. Pero el ser regidor de México y tener la aureola de antiguo conquistador le permitieron escapar a las condenas que les cayeron a DELGADILLO y MATIENZO.


La gran posesión territorial de Cortes después de la conquista de Mexico.
Cortes había sentado las bases de su gran patrimonio fundamentándolo en la práctica de la encomienda y los repartimientos de indios. Había comprado un cierto número de tierras cercanas a México entre las calzadas de Chapultec y de Tabuca, y se había adjudicado la encomienda de un cierto número de ciudades y pueblos, cuyas rentas, tributos y prestaciones en trabajo fueron el origen de su fortuna.
En un poder que dio a García de Llerena el 13 de Enero de 1531, se incluye la denuncia que puso Francisco de Esquivel a CHIRINOS, el veedor, que había despojado a Cortes de sus encomiendas con el pretexto de que había muerto en la expedición a Honduras. Esta denuncia, que enumera 10 quejas va acompañada de un inventario de los poblados que poseía Cortes cuando partió a las Hibueras, y muestra la continuidad de sus posesiones que se citan también en 1526, en 1528 y en la última, la de la “merced de los 23.000 vasallos”. Las encomiendas que había reunido en México eran estas:
- Coyoacán,Tacuba, Tabucaya (cercana a la ciudad).
- Chalco, Temulco, Tezcoco, y otros dos poblados.
- El valle de Matalcingo con Toluca, Metepec, Calimaya.
- El sector de Cuernavaca con Oaxtepec, Tepoztlan, Yautepec, Yecapixtla.
También poseía al este de México, Otumba, Huejotzingo, Tepeacay, en el istmo, Tehantepec, lugar de partida de las expediciones al Mar del Sur.
A su regreso de Honduras recuperó casi todas sus encomiendas, como se ve por el inventario que hace en carta a su padre en 1526.

En Enero de 1531 denunció  a los oidores y a Nuño Guzmán, imputándoles 125 cargos, a propósito también del juicio de residencia contra los dos oidores. Es así como pudo recuperar los bienes que le habían sido detraídos después de su viaje a Honduras. Pero hubo que sortear muchos problemas por las nuevas adjudicaciones hechas, y la dificultad de determinar zonas concretas.

La 2ª AUDIENCIA, a la hora de revisar las propiedades exactas de Cortes el año 1531, se encontró con graves dificultades, por lo que hicieron una estimación. Cortés obtiene la posesión provisional de varios pueblos del marquesado. Los posteriores pleitos de Cortes le permitirían algunas de las adquisiciones primitivas más, no sin tener que pleitear por ellas con los nuevos propietarios.
El imperio que el conquistador reconstruyó en los años 1531 – 1535 no era homogéneo, a pesar de acumular extensiones suficientes como para rivalizar con las riquezas del Virrey ANTONIO DE MENDOZA, como se vio en las fiestas de 1539.
El poder de Cortes era absoluto donde  era a la vez señor y encomendero, pero fuera de ellos no era más que un simple encomendero.
El centro de la producción de riqueza no era  el Valle de Oaxaca donde partes importantes de tierra no le pertenecían. Fue en Cuernavaca,  a unas 12 leguas de la capital, donde construyo su palacio – residencia, que aún se conserva hoy día. En palabras de los oidores la tierra de Cuernavaca era “muy conveniente por todo género de agricultura que tiene por cierto el icho marqués, de tener en ella de aquí a seis años todo el vino que sea menester y todo género de frutas, y aun al presente tiene muchas”.  
Las posesiones  de Cortés le permitieron convertirse en un gran productor  agrícola, de trigo, maíz, vinos, forrajes y frutas, criar rebaños considerables cerca del gran mercado de consumo de México, donde si bien había tenido que vender su palacio de la Audiencia, había recuperado los talleres y almacenes  que tenía en la ciudad, y sus 52 casas aunque muchas de ellas estaban alquiladas. Pero en otras sus empleados vendían carne de ganado, harinas, frutas y verduras. Además había introducido la caña de azúcar enseguida  y había sido el primero en explotar las minas de oro en Michoacán, Tehuantepec y más tarde en Sultepec y Taxco.

Cortés tenía cuentas pendientes con algunos de los cómplices de la Primera Audiencia que se habían aprovechado de las expoliaciones. Es el caso de ANTONIO DE VILLARROEL. Cuando fue nombrado alguacil mayor en sustitución del asesinado Rodrigo de Paz, se hizo adjudicar las encomiendas de Cortes en Cuernavaca, comprando fraudulentamente tierras a los indios. Sus títulos de antiguo conquistador y su posición de regidor le valieron para escapar a las condenas pero ya desde 1531 tanto los indios como el mismo Cortes reclamaron sus derechos en un proceso y mediante la fuerza, ocasión que Cortes aprovecha para ponerse de parte de los indios, quienes a lo largo de los procesos presentaron sus quejas contra Villarroel quien exigía exacciones excesivas y no les dejaba cultivar sus propias tierras a los indios.  Los jueces de la 2ª Audiencia, ALONSO MALDONADO o VASCO DE QUIROGA tuvieron la ingrata tarea que los anteriores, los nombrados por COBOS, habían dejado pendiente. Entre 1534 y 1535 tiene lugar el 2º juicio de residencia de CORTES a petición del interesado. Cortés pudo defenderse de las acusaciones en la contestación a las 442 preguntas del interrogatorio gracias a la ayuda de sus amigos fieles y a la actuación del mismo oidor MALDONADO como abogado defensor.


La inmensa fortuna de un empresario atípico

Al privarle a Cortés de lo esencial de su poder político, a modo de indemnización se le concedían en 1529 unas posesiones señoriales inmensas, pero ya antes de esa fecha Cortés había levantado un verdadero imperio, proveniente de ingresos muy diversos. Es evidente que el botín de la conquista fue el origen de su fortuna inicial. Antes de emprender la conquista de México – Tenochtitlan, Cortés había conseguido que sus compañeros de conquista aceptaran que tomara una quinta parte del botín, una vez separado el quinto real.
A pesar de la NOCHE TRISTE, Cortés consiguió salvar una parte de su tesoro personal. Y posteriormente, tras su victoria en Pánuco, Cortes logró aumentar ese tesoro y acumular oro y plata, aunque él alegaba haber recibido anteriormente menos de lo que se le suponía. Pero es cierto que había amasado un “tesoro de guerra”. Su mayordomo Rodrigo de Paz no habló o desconocía el secreto de la fortuna de su amo, de manera que SALAZAR y CHIRINOS, que quisieron apoderarse de él durante la ausencia de en Honduras, torturaron y finalmente ahorcaron al mayordomo.
Hernán Cortes se había adjudicado un buen número de fructíferas encomiendas, sin contar unos 50 terrenos en el perímetro de la ciudad de México. Mediante su buen espíritu empresarial había desarrollado negocios muy rentables. Había introducido ganado vacuno, corderos, caballos y cerdos en gran cantidad, había desarrollado el cultivo de la caña de azúcar, del trigo y de las viñas; había instalado molinos de azúcar empleando mano de obra esclava, formada por indios e guerra y africanos importados, y había puesto en explotación minas de plata en Sultepec, Taxco y otros lugares. Cuando en 1529 –durante su viaje a España – uno de los mayordomos de Cortés haga balance del desastre causado por los oficiales del rey, le informa que todo su ganado y sus esclavos han sido vendidos en subasta para pagar a Su Majestad 44.000 pesos de oro que se suponía debía al fisco, y habían ocupado su casa de México y sus almacenes, y habían adjudicado al Rey sus propiedades e Cuernavaca y que también se habían quedado con sus posesiones del valle de Oaxaca y de Michoacán. Todos sus bienes han sido vendidos, confiscados o saqueados.
Sin embargo, pudo conservar o rehacer los tributos y los servicios  prestados por los indios de los pueblos y las ciudades concedidos al conquistador  por la merced de los 23.000 vasallos reconocida en 1529 por el Rey, y probablemente exigiera de sus propios regidores más presión sobre los hombres de sus encomiendas sobre todo a partir de los gastos que le ocasionaban sus expediciones a la Mar del Sur.
Sólo gracias a los inventarios posteriores a su muerte, se conocen las diversas posesiones de Cortés, la naturaleza  de sus cultivos y rebaños, el número de sus esclavos, de forma que se deduce su calidad de gran hacendado, empresario capitalista que fabricaba y vendía azúcar, y explotaba minas de oro y plata. El caso que mejor se conoce es el de Cuernavaca donde hizo edificar en 1530 un palacio fortaleza, con terrazas abiertas al valle y lleno de piezas de valor. En todo caso eran tierras de regadío muy fértiles.
Sus propiedades sólo en Cuernavaca (sin recordar las posesiones en otras regiones cercanas a la capital, como Coyoacán, Jalapa, o Cotaxtl, sus minas de minerales preciosos, y sus astilleros del Mar del Sur) no formaban una sola pieza, sino que aglutinaban las propiedades de otros españoles y las de las comunidades indias  de la región. Se repartían en varios centenares de parcelas en un perímetro de 50 Kilómetros, desde Oaxaca hasta Miacatlan y Mazatepec; desde Cuernava hasta Thatizapan, siendo Yautepec el centro más activo.
A partir de 1530 no sólo rehace gran parte de lo había poseído, sino que amplía sus posesiones y las explota tanto a nivel agrícola adecuando su producción a las características del terreno, como las tierras mineras de Michoacán y Tehuantepec, Taxco y Sultepec.


Primera expedición a los mares del Sur  1532

La merced de 1529 parecía que le dejaba un camino libre muy amplio a Hernán Cortés, ya que podía “descubrir, conquistar, poblar” las tierras desconocidas accesibles por la Mar del Sur. Y aunque el principal obstáculo era aún en 1532 BELTRAN NUÑO DE GUZMAN, gobernador de la Nueva Galicia, su estrellaba declinaba. Los informes contra él por malos tratos y vejaciones a la población indígena eran conocidos y el obispo de México fray Juan de Zumárraga lo había denunciado. La población había disminuido a la mitad debido a su gobernación. Pero hasta su arresto y encarcelamiento conservó su dañino poder. Cortés debía escoger la vía marítima en sus exploraciones. Tuvo que transportar todos los materiales para la construcción de dos naves desde Cuernavaca hasta Acapulco, a lo que chocó con las disposiciones de la Segunda Audiencia, quienes le hicieron perder un tiempo precioso. Encomendó el primer viaje de exploración a su primo Diego HURTADO DE MENDOZA. Según sus instrucciones de mayo d ese año, por encargo de Cortés debía tomar posesión en nombre del Rey de las tierras  e islas que encontrara y fijarse en sus características sin llegar a zonas cercanas a las poseídas por NUÑO, y evitar cualquier desembarco a menos de 20 leguas de los territorios sometidos a la autoridad de NUÑO. Los dos barcos se perdieron.
En otro orden de cosas, ese mismo año tiene lugar la captura de Atahualpa en Cajamarca por Pizarro.



Segunda expedición a los mares del Sur 1533

En Noviembre de 1532 Cortés se instala en Tehuantepec, cerca de la frontera con Jalisco (o Nueva Galicia) para vigilar la construcción  de sus navíos. En Julio de 1533 presenta Cortes un Memorial por medio de su abogado en que se compromete  a llevar su exploración hasta 400 leguas de la costa, se atribuye el descubrimiento de la Mar del Sur, y hace sus reclamaciones en contraprestación de sus gastos: una isla de cada tres, y un poblado de cada tres en Tierra Firme. Hay que tener en cuenta que entonces se pensaba que la Baja California era una isla.
El 30 de Octubre de 1533 salieron las dos naves. Una de ellas volvió sin mucho éxito por problemas de amotinamiento. La otra nave descubrió el archipiélago de Revillagigedo antes de volver, y las noticias de lo que habían visto, aunque confusas, animaron a Cortes
En cuanto al Perú, ese mismo año se produce la toma de Cuzco.

Tercera expedición a la Mar del Sur 1535

A comienzos de 1535 Cortés, después de fundar su mayorazgo, se puso en marcha en persona  a la cabeza de un pequeño ejército bien equipado, de 300 hombres, de los que 150 eran a caballo y se hizo acompañar de Andrés de Tapia, uno de sus capitanes más experimentados. Alcanzó por tierra el puerto de Chametla, desde donde las naves Santa Águeda, San Lázaro y Santo Tomas zarpan al mando de Cortes. Parte del ejército se queda en tierra por falta de espacio. El 3 de mayo de 1535 Cortés desembarca en la bahía de Santa Cruz (hoy La Paz) y encuentra perlas en las islas cercanas, aunque la actividad agrícola y pesquera que pudo ver era muy escasa, y no pudo tampoco ver retozar las focas y ballenas porque no era la época de invierno.   Debido a la escasez de provisiones ya que la tierra es yerma, Cortés atraviesa el golfo hasta Guayabal donde encuentra maíz, carne y frutas. Con estas provisiones y no sin antes reunirse con los otros dos barcos perdidos y deteriorados  regresa a Santa Cruz donde el hambre había diezmado sus tropas. H. Cortés logró encontrar y recuperar todos sus barcos, incluido el de la expedición anterior al mando de Grijalva,  y encontrarse con un barco de abastecimiento enviado por su esposa, pero el resultado económico fue nulo y la pérdida de hombres fue considerable. El cómo encontró todos los barcos es una cuestión muy debatida y sin gran importancia. Lo más importante del esta expedición es el mapa dibujado o dictado por Cortés que muestra bien los trazos e la costa noroccidental de la Nueva España, la entrada del golfo de California, el extremo de la península. Por lo que se considera a Cortés el descubridor  de la Baja California. Dedicó 4 expediciones  a esa empresa, participó en la tercera, y la última, comandada en 1539 por FERNANDO DE ULLOA, perfeccionó el reconocimiento del país, permitiendo trazar un mapa notable de la región, del golfo y de la península.

El 15 de Noviembre de 1535 se produce la llegada del VIRREY Antonio de Mendoza, a cuya entrada solemne no asistió Hernán Cortes, ya que desde el mes de abril había tomado la dirección de la expedición a la Baja California.
Ese mismo año de 1535 tiene lugar la fundación de Lima. Las noticias que van llegando del Perú parecen ensombrecer la proeza de Hernán Cortes.

1536

En Abril de 1536 tiene lugar el regreso de Cortés a Acapulco. Las noticias de la existencia de pueblos que se extendían desde la Florida hasta el Mar del Sur fue objeto de deseo de tanto del gobernador de Nueva Galicia, Francisco Hernández Coronado, como de Hernando de Soto, enriquecido en Perú, o Pedro de Alvarado, adelantado de Guatemala, pero los dos rivales que se perfilaron al final serían el mismo virrey y  Hernán Cortes.
Envía ayuda a Pizarro, que se encuentra en Lima.
Cortés compra  minas de plata.



1538

A pesar de las diferencias surgidas entre Cortés y el virrey parecieron reconciliarse para celebrar grandes fiestas en México, organizadas por Cortés y el virrey para celebrar la paz entre Francisco I y Carlos V. Multitud de adornos vegetales llenaban toda la ciudad, semejándola a un bosque con fieras, para dar paso al día siguiente a una especie representación circense de guerra entre moros cristianos. A esto le siguieron dos banquetes de leyenda ofrecidos en los palacios de los dos magnates. El virrey ganó este concurso de fastuosidad, como buen representante de la Casa de Mendoza. Los días siguientes tuvieron lugar mascaradas, torneos, juegos de cañas, corridas de toros y carreras de caballos.
En 1538 tiene lugar la Liga Santa  contra los turcos: fracaso de la Prevesa.

Cuarta expedición a la Mar del Sur. 1539

En 1538 y 1539 tanto Hernán Cortes como el virrey actuaron por su cuenta. El Conflicto de intereses entre Cortés y el Virrey se basaba en la ambición del virrey de lanzar su propia expedición hacia una ciudad llamada Cibola de la que los exploradores no muy fidedignos habían hablado maravillas y la describían algunos como más grande que México. Mientras el virrey escoge la vía terrestre para llegar allá basándose en las informaciones recibidas – que luego se probaron falsas - , Cortés envía a Fernando de Ulloa  en mayo de 1539 con 3 naves bien equipadas. Ulloa desembarcó en la bahía de Santa Cruz (La Paz),, atravesó el mar hasta la orilla de Sonora, que costeó hasta la desembocadura del Colorado  y luego siguió la costa de la península californiana, y llegando al cabo de San Lucas llegó hasta la isla de Cedrosa 28 grados de latitud norte, de la que tomó posesión el 20 de Enero de 1540. Esta navegación exitosa permitió realizar un mapa preciso, que probaba que la Baja California era casi una isla.
En otro orden de cosas, en 1539 tiene lugar la rebelión de Gante. Carlos V logrará reprimirla al año siguiente.

Vuelta a España. 1540

La segunda estancia de Cortés en España sólo se entiende con referencia a las circunstancias del momento: Perú había sustituido a México en el interés de los políticos españoles. Los beneficios del oro procedente de México  empezaban a ser modestos, y la edad de la minería tardaría en llegar. Las expediciones a la Florida o california no habían generado beneficios, mientras que solo el quinto real de las expediciones de Pizarro, Almagro, Jiménez de Quesada y Benalcázar al Perú o Nueva Granada suponían un rendimiento muy elevado. Cortés pasa así a un segundo Plano. Cuando Cortés desembarca, Carlos está ausente de España, afectado por la reciente muerte de la Emperatriz (1539) e irritado por la rebelión de su ciudad natal, Gante. El problema de la Reforma en Alemania, por su parte, obliga a Carlos V  a ir a Ratisbona para obtener una solución de compromiso. Y mientras se perfila la necesidad de la conquista de Argel.

El 10 de Abril de 1540 una cédula real autorizaba  a Mendoza, el virrey, la exploración hacia el norte. Cortes, que por un provisión real de fecha 5 de noviembre de 1592 tenía licencia para descubrir, conquistar y poblar cualquier islas y tierras “que hay en la Mar del Sur de la Nueva España, que estén en paraje de la dicha nueva España, e todo lo que halláredes al ponente de ella, no siendo en el paraje de las tierras en que hay hoy proveídos  gobernadores”, se enemistó con el Virrey y decidió volver a España a pedir justicia al Rey. Es en ese momento en que la enemistad entre los dos hombres se hace patente.

Cortés vuelve a España y, a su llegada a España, el 25 de junio de 1540, redacta en Madrid un Memorial de quejas contra el Virrey MENDOZA: “…Yo he venido a estos reinos principalmente para dar noticia a Vuestra Majestad y a los de su Consejo Real de las Indias de la fuerza y notorio agravio que don Antonio de Mendoza, visorey de Nueva España, me ha hecho y hace …”.

La preocupación de Cortés ahora es el  monopolio de la empresa de descubrimiento y de conquista de las tierras del Norte “en la zona de los límites de demarcación” definidos en el acta de 1529. Recuerda las 4 expediciones hechas a sus expensas en las que se ha gastado 300.000 ducados y reprocha al visorey sus tropelías contra su persona y bienes y haberle embargado la flota de Cortes para impedirle cualquier nueva empresa. El Consejo de Indias esta vez, por medio de una Cedula de 10 de Julio de 1540,  aun sin tener buen conocimiento de la geografía que pretendían repartir, intentaron ser ecuánimes. Estaban en cuestión los intereses no sólo del visorey de extenderse por Nueva Galicia, sino también los de  Pedro Alvarado en la Mar del Sur – lejos de las costas de Nueva España -, Hernando de Soto al norte del golfo de México. Cortes podría continuar sus exploraciones hacia Poniente. Para satisfacción de Cortes los expedicionarios enviados por el visorey no consiguieron más que decepciones. Cortes aprovechó la coyuntura y en 1543 envió a Carlos V informes sobre sus propios méritos al tiempo que descalificaba al visorey.
Carlos V reprime la revuelta  de Gante.

Época de rencores 1541 – 1544

La conquista de Argel del verano de 1541, planificada con un gran ejército desde Mallorca y al mando de hombres ilustres – entre los que también se encontraba H. Cortés - , y que terminó en desastre por los temporales, a pesar de las advertencias de Cortes fundamentalmente, hicieron de él un hombre decepcionado con su Rey.
En otro orden de cosas, ese mismo año tienen lugar las Conversaciones de Ratisbona.
A su vuelta de esta calamitosa expedición, se instaló en Valladolid desde marzo de 1542 hasta 23 de septiembre de 1545. Mientras tanto se dirige insistentemente al rey recordándole en un nuevo Memorial todas sus hazañas en Nueva España. Expone razonadamente sus quejas contra Nuño de Guzmán y contra Antonio de Mendoza, el visorey.
En Valladolid mientras tanto, Cortés se preocupó de la gestión de sus intereses ya que se había endeudado. Cuando en marzo de 1542 escribe a Carlos V que está endedudado  en 20.000 ducados, decía la verdad. Así es como hizo algunos negocios con el comerciante genovés Leonardo de Lomelin, que también residía en Valladolid. Cortés se ve obligado a pedir préstamos para reembolsar las deudas adquiridas a corto plazo. Estaba viviendo por encima de sus posibilidades. Esos préstamos serían reembolsados a partir de las mercancías puestas por Cortés en el puerto de Veracruz en determinados plazos. Se habla de 5.000 arrobas de azúcar valorables en 275 – 550 maravedíes la arroba, 300 quintales de algodón a 5 ducados el quintal, al tiempo que adquiría 500 esclavos de Cabo Verde valorados  en 76 ducados la “pieza”.
Nuevas cartas y Memoriales: Los textos de 1543 contra MENDOZA van dirigidos a que se le forme un expediente o juicio de residencia por prácticas de corrupción y abuso, fraude, estafa,  malversación de fondos y mal gobierno general. En otro documento prepara las preguntas para el juicio de residencia contra el visorey que se estaba preparando.
En Valladolid en 1543 asiste a los diversos cenáculos de cortesanos, juristas, miembros del Consejo o humanistas, entre los que encontró un interesado auditorio. Las entrevistas con el humanista Ginés de Sepúlveda le fue  especialmente grata.

En el último documento, el de 3 de febrero de 1544, le recuerda al Emperador en un Memorial escrito en Valladolid las promesas incumplidas, las mercedes no ejecutadas. Pero al igual que los anteriores no obtuvieron respuesta del Emperador.

Del 25 de Junio de 1540 a 1545 Cortes siente que ha desperdiciado 5 años. En 1546 envió al Secretario de Consejo de Indias su “Crónica de la Nueva España” donde con detalles muestra la grandeza de su figura y contrarresta los juicios negativos vertidos sobre él por  Bartolomé de las Casas, al que no volvió a ver desde las Cortes de Monzón  de 1542.
En otro orden de cosas, en 1544 tiene lugar la firma del Tratado de Crepy entre Francisco I y Carlos V.


1545-1547

Recordemos que ese mismo año de 1545 comienza el Concilio de Trento, y también es el año en que comienzan a explotarse las minas del Potosí.

En 1545 Cortés solicita la anulación de su juicio de residencia. Cuando Cortés renunció al fin a obtener de la Corona la satisfacciones de sus reivindicaciones y abandonó la corte en Valladolid para instalarse en Sevilla en septiembre de 1546 su situación económica no había mejorado, pero pudo recibir más pronto los 15.000 ducados en oro y plata provenientes de México.
Del último año de su vida en Sevilla, del 1546 – 1547 se sabe poco. Frecuentaba humanistas y religiosos y había adelantado 20.000 ducados de una dote de 100.000 a favor de la hija mayor que tuvo con la marquesa, Doña María, que no llegaría a cuajar en boda porque María no llegó hasta 1548, cuando su padre, Cortés,  había muerto. Y en ese momento es cuando se rompió el enlace.

El 12 de Octubre de 1547 había hecho testamento, que es la fiel expresión de los problemas de conciencia que ocupaban su mente. Ajustado a los modelos jurídicos de su época, consta de 12 folios e incluye 65 cláusulas. Las 5.000 misas que encarga son casi todas de carácter altruista, por los hombres muertos en su compañía durante las conquistas o a favor de las personas con las que hubiera cometido alguna falta. Lega también bienes a favor del Hospital de Jesús de México, destinado a enfermos pobres, y a favor del colegio de Coyoacán, y hace dotaciones e favor de doncellas huérfanas, y prevé el mantenimiento de salarios de todos sus servidores. No obstante las cláusulas relativas a resarcir a los indios y no cargarles con más tributos que los que pagaban a sus antiguos señores no las tuvo en cuenta su hijo mayor y sucesor, Don Martin, ni los otros herederos. La cláusula 37 era un encargo a su hijo para que reclamara las deudas debidas por la Corona  por el reembolso de las expediciones hechas a su costa y que estaban pendientes. El mayorazgo se lo concede a su Hijo Martin, de 15 años, bajo la tutela confiada a tres grandes señores. También se preocupó del porvenir de sus otros hijos, tenidos con otras mujeres, 100.000 ducados para su hija María, y 50.000 para cada una de las otras dos (Catalina y Juana), legaba algún poblado a sus hijas naturales, e  incluía para  las 2 hijas tenidas con Isabel Moctezuma y otra princesa azteca una dote de 10.000 ducados, lo mismo que a la marquesa Doña Juana de Zúñiga, en concepto de los 10.000 ducados restantes de su dote, sin referencia al matrimonio ni a su vida en común. Instalada en México, y bien provista en vida, no vendría hasta el año siguiente a España.
La solemnidad  de los funerales encargados por el Duque de Medina Sidonia demostraba que en España había aún hombres que reconocían su grandeza.

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Si hiciéramos un balance de Hernán Cortés, tendríamos que decir de él que fue un hombre de un carisma prodigioso. Pasó de ser un hombre que no poseía casi nada a alcanzar un destino prodigioso a base de ganarse la fidelidad incondicional de muchos de sus seguidores, quienes no dudaron en sacrificar su vida por él.
Pero ese mismo hombre suscitaba también odios profundos y desencadenaba la maledicencia y la calumnia de sus adversarios. Aunque la lealtad al Rey fue inquebrantable siempre, en el juicio de residencia que le formaron en 1529 se le acusaba de querer “alzarse contra la tierra”, de desobediencia al Rey y de estar organizando una sublevación para hacerse nombrar Rey de la Nueva España.
Esas dos reacciones contradictorias es su sino desde su mismo comienzo de la vida pública, a la edad de 33 años. Al tiempo que seduce y convence a muchos, otros le traicionan. Y esto último suele suceder cuando está ausente o cuando ya su estrella declina. La hostilidad  de un Diego Velázquez, el gobernador de Cuba, es porque Cortés se burla de él, siendo en este caso natural.
Su ascendiente sobre los hombres jóvenes es lo que hizo a Velázquez elegirle a él en 1519 para las exploraciones en Tierra Firme, a pesar de que otros hombres tenían más experiencia que él en ese momento. Y sin embargo, hasta ellos mismos, se contaron entre sus mejores compañeros. Nos estamos refiriendo a hombres como Pedro de Alvarado, Diego de Ordaz, Bernal Díaz del castillo, o Cristóbal de Olid y Bernardino Vázquez de Tapia.
El secreto de su éxito fue también que durante una docena de años, y especialmente en su estancia en Cuba, prestó gran atención a las expediciones, estudió por qué se fracasaba a veces, estudió los hombres que las llevaban a cabo. Y vio enseguida la necesidad de hacerse con intérpretes.
Sus cualidades de líder se mostraron a las claras en Cozumel, luego en Tabasco y en Veracruz, antes y después de los durísimos combates de Tlaxcala, ante la irrupción de Pánfilo Narváez  y de su numeroso ejército, y luego tras los episodios de la Noche Triste.
La famosa carta dirigida  a Carlos V por el ejército de Cortes en 1520, después de la Noche Triste, firmada por 534 conquistadores, entre ellos algunos de los que más tare se convertirían en sus enemigos, imputaban a Diego de Velázquez y Pánfilo de Narváez  la responsabilidad de los acontecimientos  que provocaron la revuelta de los mexicas y la muerte de más de 500 españoles.
Cortés utiliza con habilidad el concepto de “democracia militar” por medio del discurso, la palabra y la acción. A su discurso inicial, siempre propone la discusión entre sus hombres antes de decidir. Y a veces manipula a parte de sus hombres para que después le apoyen. Un ejemplo claro es el de Veracruz, donde la mayoría de sus hombres se decantaron por la aventura a pesar de las reticencias de los antiguos encomenderos venidos de Cuba, que no quieren arriesgar. Aparentemente está dispuesto a dejarles partir, pero logra inclinar a la mayoría a una decisión que Cortes ya había tomado.
No sólo manipula a veces, pues otras apela al valor de los españoles, como en el caso de Tlaxcala durante los combates sangrientos y sin buenas perspectivas, durante los cuales algunos de sus hombres quieren retirarse pero logra convencerles a permanecer. También después de la Noche Triste, cuando logra llegar a Tlaxcala, un buen número de combatientes  agotados, y descorazonados por la pérdida del tesoro, y sabedores de que una parte de sus compañeros han sido sacrificados en los altares y que ellos mismos correrán ese riesgo de muerte que tanto temen, le hacen un requerimiento escrito a Cortes, y éste logra ganarse a sus veteranos de la conquista, y vencer los temores de que los tlaxcaltecas pretendan masacrarles también. Cortés logra convencerles aunque deja que algunos hombres regresen a Cuba.
Cuando Cortes pasa revista en Tlaxcala en la Navidad de 1520 les recuerda sus temores infundados de unos meses antes y ahora que ha recibido refuerzos y rehecho sus fuerzas, les recuerda también el buen recibimiento que les han hecho los tlaxcaltecas: “Veoos muchos, muy bien armados, sanos, fuertes, tan respectados y amados de los tlaxcaltecas y de sus amigos, que no menos confían de vosotros  que de sus dioses y así tienen por cierta la victoria contra los mexicanos, comunes enemigos nuestros y suyos”. 
A toda esta táctica de convicción basado en su carisma personal, se une su valentía y eficacia, estando siempre en primera fila de combate y haciendo gala de ser tácticamente un privilegiado.
El modo como trata a sus hombres, perdona sus errores, y luego les conduce al triunfo suscitan la devoción de sus hombres, incluso la del mismo Bernal Díaz del Castillo, el cronista, siempre algo crítico con él. Pero esta devoción se hace patente siempre, como cuando en junio de 1521 Cortes era llevado al templo del sacrificio, y hay hombres que arriesgan y pierden su vida por salvarlo. Sólo la actitud de un CRISTOBAL DE OLID desentona de la de la mayoría de los seguidores de Cortes, aun en los peores momentos, como tras los reveses de las expediciones a Honduras y a California. Basta con que Cortés mismo anuncie que se pone al frente, para que sus hombres le sigan sin dudarlo.
Es HERNAN CORTES también un manipulador con talento que sabe utilizar la corrupción y diplomacia cuando es necesario. Y lo hace tanto en la Corte y los consejeros del príncipe como con los hombres de Iglesia. Sabe que al miso Emperador se le puede seducir con oro. Ese es el sentido de la carta de la municipalidad de Veracruz a Carlos V en julio de 1519 anunciándole que el país es rico en todo, y en oro también. En su Segunda Relación, de 30 de Octubre de 1520 emplea 60 veces la palabra “oro” y a continuación el Consejo de Indias desaprueba a Velázquez y otorga el título de gobernador y capitán general a Cortés. En la Cuarta Relación, de octubre de 1524, Cortés anuncia el envío del 60.000 pesos de oro más una culebrina de oro que pesa 1.127 kilos. En su primer viaje a España va bien provisto de oro también. Durante la conquista de México utiliza también el oro para atraerse en secreto a los ambiciosos y diezmar así el cuerpo expedicionario de Narváez. Durante la primera estancia en México, una vez descubierto el tesoro de Moctezuma se incautó de oro por un valor de 600.000 ducados, si bien al evacuar la ciudad en la Noche Triste gran parte de él se perdió en la laguna al huir. Pero Cortes parece que logró salvar su parte: unos 45.000 pesos, afirmando que la parte del quinto real cargado en una yegua es el que se había perdido.
También supo utilizar en su provecho su conocimiento de las leyes castellanas que le valió salir victorioso de su contencioso con Velázquez en Veracruz a la hora del reparto del botín y a la hora de deshacerse de la tutela de Velázquez.
Con los indios utiliza sus brillantes cualidades de negociador, y negocia valiéndose de la ayuda inestimable  de la nativa doña Marina, su intérprete y consejera, y su amante durante 3 años. Y por medio de ella intenta siempre negociar la paz con sus adversarios, bien liberando prisioneros o bien restituyéndoles parte del botín robado o incautado.
Hasta Tlaxcala consigue casi siempre evitar la guerra. En Tabasco, después del combate inicial, renueva su oferta de paz pero sujeta a su reconocimiento de la soberanía española, el establecimiento de relaciones comerciales y el abandono de los sacrificios humanos.
Cuando entra en contacto con los totonecas, el acuerdo incluye la protección contra los opresores (los mexicas), y arresta a sus recaudadores de impuestos pero con la condición de la renuncia a los sacrificios humanos. Con los tlaxcaltecas, tras los primeros combates duros, firma una alianza con ellos y se establece en la ciudad.
Aunque el proyecto de Cortés es un proyecto de conquista,  Cortés es ante todo el fundador de un oren nuevo al que espera asociar a las poblaciones mejor organizadas políticamente y con un alto nivel técnico y cultural.
Cortes intentó negociar incluso durante la batalla final en México – Tenochtitlan, siendo la destrucción de la ciudad un drama que hubiera deseado evitar.
El proyecto de Cortés es utópico en el sentido de que  en gran medida responde a una mentalidad medieval. Sin embargo su amor por México no llegaba al punto de no velar por sus intereses propios. Y es este ansia de poder y reconocimiento, su gusto por la ostentación lo que le creó muchos enemigos, sobre todo, como pasa siempre, entre los envidiosos, como los oficiales reales enviados  a Nueva España: Tesorero, contable, factor y veedor  eran mediocres, arrogantes, presuntuosos y corrompidos. El caso e NUÑO DE GUZMAN, inteligente y culto es distinto: Su ambición, su codicia y una mente perversa no le permitían que nadie le hiciera sombra, y Cortes se la hizo.
Naturalmente también cometió errores: El principal alejarse del gobierno directo de México, y otro de sus errores es no haber sido más generoso en el reparto de encomiendas  a sus hombres. Tampoco el harén que mantenía en Cayoacán decían muy poco de su pretendida piedad, sobre todo dentro de una sociedad colonial que era todavía un mundo pequeño y provinciano.
En cuanto a su hostilidad con los hombres de la 1ª AUDIENCIA estaba justificada. Menos lo estaba su hostilidad hacia los jueces de la SEGUNDA AUDIENCIA, pues no soportaba Cortes un reparto del poder que además cercenaba tanto el suyo propio. Es también por esta razón por la que sus relaciones con el VIRREY no fueron buenas.






FUENTES Y BIBLIOGRAFIA

HERNAN CORTES: Cartas de relación. Edición de Ángel Delgado Gómez, Castalia, Madrid, 1993.
DIAZ DEL CASTILLO, Bernal: Historia verdadera de la Nueva España, Historia, 16, Madrid, 1997.
LÓPEZ DE GÓMARA, Francisco: La conquista de México, Historia 16, Madrid, 1986.
LÓPEZ DE GÓMARA, Francisco: Historia de la conquista de México, Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1984.
CERVANTES DE SALAZAR, Francisco: Crónica de la Nueva España, Porrúa, México, 1985.
MARTÍNEZ, José Luis: Documentos cortesanos, 4 vols. UNAM, Fondo de Cultura Económica, México, 1990-91.
DORANTES DE CARRANZA, Baltasar: Sumaria relación de las cosas de Nueva España, Porrúa, México, 1987.
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V, 1519, III, 1603.

Documentos específicos:
Cédula del emperador Carlos V, concediendo título de Marqués del Valle a Hernán Cortés, 20 de julio de 1529, en la Colección de documentos inéditos para la historia de España, vol. I, pág. 105-08.
Cédula de Carlos V nombrando a Hernán Cortés gobernador de las islas y tierras que descubriese en el mar del Sur, 5 de noviembre de 1529, op. cit., vol. II, pág. 401-05.
Testamento otorgado por Hernán Cortés el 12 de octubre de 1547, en la Colección de documentos inéditos para la historia de España, vol. IV, pag. 239-77.


BIBLIOGRAFÍA
Martínez, José Luis: Hernán Cortes. Edición del Fondo de Cultura económica, 1990.
Madariaga, Salvador de: Hernán Cortes,

Bennassar, Bartolomé: Hernán Cortes: el conquistador de lo imposible, 2002.


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