HERNAN CORTES, CONQUISTADOR DE MEXICO
Fernando HERRERO SALAS
HERNAN
CORTES irrumpió en la historia de una forma inesperada. A sus 33 años no era
nadie, pero siempre presintió que le esperaba un gran destino. Asentado en Cuba
en 1510 como simple ayudante de notario, un día les contó a sus amigos un
extraño sueño: Inesperadamente la pobreza que le rodeaba había desaparecido.
Los príncipes de las islas le llamaban “dios, hijo del Sol y gran señor”. Ese
sueño se cumpliría no tardando mucho.
HERNAN CORTES, CONQUISTADOR DE MEXICO
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1485
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Nacimiento de Hernán Cortés
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1492
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Primer viaje de Cristóbal Colón
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1499
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Estudios de Gramática en Salamanca, 1499-1500
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1502-03
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Trabaja con un escribano de Valladolid (posibles
viajes)
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1504
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Parte hacia Santo Domingo (quizás no hasta 1506).
Trabaja como escribano en la ciudad de Azúa.
Ese mismo año muere Isabel la Católica. Regencia
del cardenal Cisneros.
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1509
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Una enfermedad le impide participar en la
expedición de Hojeda y Nicuesa.
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1511
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Cortés participa en la conquista de Cuba. Se
convierte en alcalde de Santiago de Baracoa. Obtiene una encomienda y se
dedica a la cría de ganado.
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1514 -15
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Matrimonio con Catalina Juárez (o Suárez), La
Marcaida.
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1516
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Muerte de Fernando el Católico. Carlos, hijo de
Felipe el Hermoso y Juana la Loca se
convierte en rey de Castilla y León.
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1517
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Primer viaje de Carlos a España.
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1518, abr. 18
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Parte de Santiago de Cuba la expedición de Juan
de Grijalva hacia Tierra Firme.
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1519
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En Febrero parte de Cuba la expedición al mando
de Hernán Cortés, nombrado por Diego Velázquez.
En el mes de Abril, en Tabasco, los indios dan a
los españoles 20 mujeres, entre ellas Malintzin, bautizada como
“Marina”. A Continuación se produce la
fundación de Veracruz.
En Julio salen hacia España los enviados por
Cortés.
En el mes de Septiembre se producen los combates
contra los tlaxaltecas.
En Octubre se produce la matanza de Cholula.
El 8 de Noviembre entran pacíficamente en México.
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1520, mayo
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Desembarco del ejército de Pánfilo de Narváez.
Cortés va a su encuentro. Matanza del Templo Mayor.
En Junio se produce un levantamiento de los
mexicas.
El 30 de Junio tiene lugar la NOCHE TRISTE.
De Julio a Octubre Cortés rehace sus fuerzas en
Tlaxcala. Cuahtémoc es elegido “tlatoani”.
Ese año es el de la condenación a Lutero por el
Papa Leon X.
Solimán el Magnífico se convierte en sultán.
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1520-21
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Crisis de las Comunidades de Castilla.
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1521
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De Enero a Abril Cortés termina los preparativos
y la construcción de navíos para invadir la laguna. Revista del 28 de Abril.
Del 30 de Mayo al 13 de Agosto: Sitio y toma de
México.
En Abril de 1521 tiene lugar la Dieta de Worms.
En Agosto Solimán el Magnífico toma Belgrado.
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1522
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Reconstrucción de México.
La comisión imperial arbitra a favor de Cortés
contra Velázquez.
En Octubre se nombra a Cortés gobernador y
capital General por una Cédula real.
El 1 de Noviembre muere Catalina Juárez, La
Maracaida.
En este mismo año de 1522 tiene lugar en Enero la
elección del papa Adriano VI.
Regresan los supervivientes de la Vuelta al mundo
de Magallanes.
El 29 de Abril se produce la victoria imperial
de La Bicoque ( La Bicoca).
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1523
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Cortés conquista la Huateca.
Llegada de tres franciscanos flamencos.
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1524
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En Enero tiene lugar la expedición de Cristóbal de Olid, quien parte hacia
Honduras.
Llegan a México 4 oficiales reales.
Se dan las Ordenanzas de Cortés.
Llegada de 12 franciscanos españoles.
En Octubre parte la expedición comandada por
Cortés hacia Honduras (las Hibueras); deja a Estrada y Albornoz para que
ejerzan el gobierno.
Este año de 1524 se produce la Guerra de los
campesinos en Alemania.
El 25 de Julio Pedro de Alvarado funda Guatemala.
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1525
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En 1525, en ausencia de Cortés, se produce en
México una lucha por el poder. En Julio se produce la victoria de Salazar y
Chirinos.
Cuauthemoc es ahorcado por orden de Cortés.
Salazar y Chirinos despojan a Cortés de sus
bienes. Rodrigo de Paz, mayordomo de Cortés, es torturado.
En este año de 1525, el 24 de Febrero, tiene
lugar la victoria imperial en Pavía: Francisco I es hecho prisionero. Se le
encarcela en Madrid, en la Torre de los Lujanes.
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1526
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En enero o febrero los habitantes de México se
enteran de que Cortés está vivo.
En marzo los partidarios de Cortés se hacen con
Salazar y Chirinos y los encarcelan.
Cortés tiene que renunciar a sus poderes.
En 1526, el 14 de Enero, se firma el Tratado de
Madrid entre Carlos V y Francisco I.
Liga de Cognac contra Carlos V.
Los otomanos conquistan Hungría.
Pacto Pizarro – Almagro – Luque para la conquista del Perú.
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1527
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Cortés envía hacia las Molucas una flota
al mando de Álvaro Cerón.
Alonso de Estrada asume él solo el gobierno de la Nueva España.
En mayo- junio de 1527 se produce el Saco de Roma.
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1528
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En Abril se le dan instrucciones por parte de
Carlos V a Cortés para que regrese a España.
A finales de mayo se produce la llegada de Cortés
a Palos.
En Julio tiene lugar la primera entrevista de
Cortés con Carlos V (en Toledo).
Cortés dirige al Emperador un Memorial de
peticiones.
En Diciembre la PRIMERA AUDIENCIA comienza a gobernar Nueva España.
Ese año de 1528 se produce la adhesión de Gênes
a Carlos V.
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1529
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Da comienzo el juicio de residencia de Cortés en
México.
Cortés acompaña a Carlos V a Zaragoza.
En Abril Cortés se casa en Béjar con Juana de
Zúñiga.
En Mayo viaja
a Barcelona para despedirse de
Carlos V.
El 6 de Julio
Cortés recibe la merced de los
23.000 vasallos y el título de marqués del Valle (de Oaxaca).
El 27 de Octubre tiene lugar la capitulación de
la emperatriz Isabel en la que adjudica a Cortés los descubrimientos de la Mar del Sur.
Ese mismo año de 1529 se firma la Paz de las
Damas entre Carlos V y Francisco I.
Los turcos sitian Viena.
Tratado de Zaragoza entre España y Portugal: se
firman los repartos de influencias en Asia.
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1530
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En marzo de 1530 Cortés parte para la Nueva
España con un séquito de 400 personas.
El 15 de Julio llega a Veracruz.
En Agosto Cortés espera en Tezcoco la llegada de
los jueces de la SEGUNDA AUDIENCIA (enero 1531).
En 1530 Carlos V es coronado emperador en Bolonia (Italia).
Matrimonio de Francisco I con Leonor, hermana de
Carlos V.
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1531
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El 9 de Enero llegan a México los jueces de la
SEGUNDA AUDIENCIA. Cortés puede, por fin, entrar en México.
Proceso contra Matienzo y Delgadillo.
Cortés obtiene la posesión provisional de varios
pueblos de su marquesado.
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1532
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Primera expedición hacia el Mar del Sur.
Ese mismo año tiene lugar la captura de Atahualpa
en Cajamarca por Pizarro.
En Noviembre Cortés se instala en Tehuantepec
para vigilar la construcción de sus
navíos.
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1533
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Segunda expedición a la Mar del Sur.
Ese mismo año se produce la toma de Cuzco.
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1534
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Proceso contra Nuño de Guzmán.
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1535
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Cortés funda su mayorazgo.
Tercera expedición a la Mar del Sur en la que
Cortés participa personalmente.
El 15 de Noviembre se produce la llegada del
VIRREY Antonio de Mendoza.
Ese mismo año de 1535 tiene lugar la fundación de
Lima.
En Julio Carlos V conquista Túnez.
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1536
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En Abril tiene lugar el regreso de Cortés a
Acapulco. En vía ayuda a Pizarro, que se encuentra en Lima.
Cortés compra
minas de plata.
Ese año de 1536 se producen las capitulaciones
entre Francisco I y Solimán el Magnífico.
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1538
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Grandes fiestas en México, organizadas por Cortés
y el virrey para celebrar la paz entre Francisco I y Carlos V.
En 1538 tiene lugar la Liga Santa contra los turcos: fracaso de la Prevesa.
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1539
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Cuarta expedición a la Mar del Sur.
Conflicto entre Cortés y el Virrey.
En 1539 tiene lugar la rebelión de Gante.
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1540
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Cortés vuelve a España: redacta en Madrid un
memorial de quejas contra el Virrey Mendoza.
Carlos V reprime la revuelta de Gante.
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1541
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En Octubre se produce el fracaso de la expedición
a Argel en la que participa Cortés.
Ese mismo año tienen lugar las Conversaciones de
Ratisbona.
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1542
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Nuevo Memorial del Emperador.
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1543
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Nuevas cartas y memoriales. Entrevista con Ginés
de Sepúlveda.
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1544
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Cortés se instala en Valladolid.
Escribe una última carta al Emperador.
En 1544 tiene lugar la firma del Tratado de Crepy
entre Francisco I y Carlos V.
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1545
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Cortés solicita la anulación de su juicio de
residencia.
Ese mismo año comienza el Concilio de Trento.
Comienzan a explotarse las minas del Potosí.
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1546
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En septiembre Cortes se instala en Madrid, y
posteriormente en Sevilla, en el mismo mes
de septiembre.
Ese año muere Lutero.
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1547
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El 11 y 12
de Octubre Cortés redacta su Testamento.
El 2 de Diciembre muere Hernán Cortés en
Castilleja de la Cuesta.
El 17 de diciembre tienen lugar las exequias y
honras fúnebres organizadas en
Sevilla por el duque de Medina
Sidonia.
Ese mismo año de 1547 se produce la muerte de
Enrique VIII de Inglaterra y de
Francisco I.
Victoria de Carlos V en Mulberg.
Revuelta de Nápoles.
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Infancia y Juventud
De su infancia y juventud se sabe muy poco. Los
primeros cronistas no parecen haberse interesado en ello. El mismo Gómara, amigo y capellán de Cortes durante
los últimos años de su vida sólo dedica 7 páginas a los años 1485-1518. Se sabe
que nació en Medellín en 1485 en el seno de una familia de hidalgos no muy bien
acomodados. Fue hijo único del hidalgo extremeño Martín Cortés y de Catalina
Pizarro Altamirano. Por vía materna era primo segundo de Francisco Pizarro, quien posteriormente conquistó el
imperio inca.
Era de constitución
frágil y su infancia estuvo marcada por frecuentes enfermedades que no presagiaban
al guerrero infatigable que atravesó México de parte a parte, cruzó las selvas
de Honduras y los desiertos del Norte.
Como otros hidalgos, su padre lo envió a los
catorce años a estudiar latín en Salamanca en 1499-1500, ciudad que abandonó
dos años más tarde, movido por su afán de aventuras. La ambición de sus padres
era que siguiera la carrera de letrado para ocupar un puesto y un rango social
dentro de la clase media. Estos estudios preparatorios de Gramática vinieron a
completarse con los conocimientos prácticos de la ley que obtuvo en su aprendizaje
con un escribano en Valladolid en los años 1502-1503, lo que ha dado pie al mito que Cortés cursó leyes en
la Universidad de Salamanca, cosa que no es así.
Tras varios intentos fallidos, por una parte,
de embarcar para las Indias, y, por otra, de participar en las campañas de
Gonzalo Fernández de Córdoba, quien atrajo su interés porque estaba ensayando
una estrategia militar nueva con los tercios con buenos resultados, se decidió
a alistarse a las órdenes de Nicolás de Ovando, un extremeño que había sido
nombrado gobernador general de las Indias
en septiembre de 1501. Un incidente se lo impidió pues guardaba cama
cuando el 13 de febrero de 1502 zarpaba la flota de Ovando. La vida de Cortés
hasta 1504 al menos está llena de episodios oscuros que le sitúan o bien
recorriendo los puertos o bien residiendo de nuevo en Valladolid. Pero lo que
en realidad acariciaba ya era la idea de embarcarse a las Indias.
Parece ser que en la primavera de 1504 zarpó
hacia la isla de Santo Domingo (La Española), donde se instaló como plantador y
funcionario colonial.
Cuando Hernán Cortes llegó a Santo Domingo, el
gobernador Ovando se encontraba ausente. Su secretario le explicó las reglas
del juego de la colonización: Todo español que se estableciera en La española
recibía un terreno para que construyera su casa, tierras suficientes para la
explotación agrícola y algunos indios en encomienda a cambio de permanecer 5
años en la colonia. Es un sistema nocivo, como experimentó Bartolomé de las
Casas. Hasta 1508 estaban obteniendo oro a base de los trabajos forzados de los
indígenas. El gobernador Ovando le disuadió de la peligrosa ventura del oro y
le dio una escribanía un número de indios para un repartimiento, que Cortés
aprovechó para las necesidades de una ganadería en alza que estaba reportando
buenos beneficios.
En 1509 Cortes quiso participar en la
expedición de Alonso de Hojeda y Diego de Nicusa, pero su indisposición debida
a una sífilis más que probable se lo impidió. Suerte tuvo porque esa expedición
terminó en desastre.
Hasta 1511 Cortes no participó en ninguna
expedición. Habían pasado 7 años desde su llegada a América y Diego Colón era
entonces el nuevo gobernador general desde 1508. Cortés participa así en la conquista de Cuba. La
población de la isla de Santo Domingo había quedado reducida en 1510 a algunas
decenas de indios como consecuencia de la sobreexplotación y malos tratos a los
nativos, y las reservas de oro se estaban agotando. Diego de Velázquez, quien
había ejercido responsabilidades de gobierno en la parte occidental de Santo
Domingo, y que también había organizado con Ovando la masacre de los caciques de Xaragua, fue el encargado de dirigir la
expedición cubana, gracias a la red de influencias que gozaba en la corte de
Fernando el Católico. La conquista fue sencilla pues los nativos no ofrecieron
resistencia. La tarea de Hernán Cortes era de carácter administrativo, llevando
las cuentas del quinto real. Velázquez fundó varias ciudades y se instaló en
Santiago de Barucoa, al sudeste de la isla. El poder del gobernador sobre los
colonos se basaba en su condición de “dador de indios” por vía de
repartimiento. Cortés sacó buenos beneficios
al utilizar la mano de obra concedida, al obtener una encomienda,
dedicándolos a labores de ganadería (vacas, ovejas, caballos y cerdos). Hasta
1513 las relaciones de Cortes con Velázquez fueron buenas. Luego surgieron
desavenencias entre ellos debido a un combinado de asuntos de corazón y cama
junto a cuestiones de poder e influencia. Aprovechando Velázquez que Cortés
prestara oídos a las quejas de algunos españoles descontentos con los
concesiones a ellos hechas, terminó en
la cárcel. Cuando accedió por fin a casarse con la sirvienta de su esposa, le
sacó de prisión e incluso le nombró alcalde de Santiago de Baracoa. Así es como
funcionan los asuntos de Estado. Hasta 1518 los dos hombres estuvieron en
excelentes relaciones. Cortés se mantuvo pasivo en las dos expediciones de 1517 y 1518, atento a los relatos de esas
incursiones en el Caribe donde los expedicionarios fueron masacrados. Pero
Cortes seguía de cerca las circunstancias de las exploraciones. Las nuevas
expediciones al Yucatán, cerca del extremo occidental de Cuba también fracasaron
por falta de suficientes efectivos. Pero la expedición de 1518 trajo la noticia
de que en México se escondían muchas riquezas.
Es
el momento de Cortés. Y éste aprovecha la ocasión pactando con otros dos
hombres importantes. Cortes tiene33 años, no tiene experiencias bélicas, pero
es hábil con su retórica y se desenvuelve
bien en el mundo de las leyes. Pero nada hacía presagiar el genio militar y las aptitudes para la innovación
estratégica que van a permitirle reconquistar México. Su sentido político y su
carisma se pondrán también en evidencia pronto.
1519
Los efectivos de Cortés y la confederación de
estados mexicana
En febrero de 1519 CORTES parte de Cuba en una
expedición bajo su mando, y nombrado por Diego Velázquez. Los efectivos con que
cuenta la víspera de la salida de Cuba son, según Gómara, 550 españoles, de
ellos 50 marineros, más 200 porteadores indios y gente de servicio. Bernal Díaz
del castillo no precisa el número de ballesteros cuando escribe sobre la hazaña
de Cozumel. Pero en todo caso era un contingente muy pequeño, y Gómara añade: “Nunca jamás capitán alguno hizo con tan
pequeño ejército tales hazañas, ni alcanzó tantas victorias, ni sujeto tamaño
imperio”.
Gómara nos habla del México Central, poblado por
unos 20 millones de hombres, dotado de una organización estatal elaborada, de
un eficaz sistema fiscal y capaz de movilizar decenas de millares de soldados.
Creadores de una civilización refinada, a pesar de la crueldad de algunas
prácticas, suscitó la admiración de los conquistadores y de Cortés.
La Triple Alianza fue la última confederación de
estados indígenas ubicados en el valle de México, durante todo el período posclásico mesoamericano, conformada por México - Tenochtitlan, de filiación étnica
nahúa, Tetzcuco, de filiación acolhua y Tlacopan de tradición otomiana, después de la
derrota de Azcapotzalco por parte de estos tres señoríos hacia
1430. Aunque se cree que surgió en el siglo XV, en realidad su existencia parece
provenir de siglos antes, siendo parte del régimen
zuyuano el cual es una estructura
ideológica que sustenta los gobiernos de este periodo histórico. Dicha
formación política tenía repercusiones en el tributo, la impartición de
justicia y las campañas militares. De hecho su existencia no se limita al
altiplano mexicano, pues es conocido que otras etnias también formaban parte,
como los tarascos con Tzintzuntzán-Ihuatzio-Pátzcuaro,
los mayas con Uxmal-Chichen Itzá – Mayapán (Liga de Mayapán) o los mixtecos con Tilantongo-Teozacoalco-Zaachila.
Pues
bien, fue conquistado en unos pocos meses por unos pocos centenares de hombres.
Una serie de factores lo hicieron posible: Una cronología sencilla, la
explotación de las divisiones existentes
en el mundo indígena, el valor de los hombres, la inteligencia y el
sentido estratégico, táctico y político de un jefe, Hernán Cortes, lo hicieron
posible.
La
conquista de México se desarrolló en diferentes etapas: De febrero al 8 de agosto de 1519, del 23 de septiembre al 12 o 13 de Octubre,
del 12 o 13 de Octubre al 8 de noviembre, del 8 de noviembre al 10 de mayo, del 10 de mayo al 30 de junio.
De febrero a agosto de 1519 los barcos navegan a lo
largo de las costas de Yucatán hasta llegar luego a las villas de San Juan de
Ulúa y de la actual Veracruz, fundada por Cortés. Son meses en que se libran
fuertes combates alrededor de Tebasco, pero los españoles consiguen superar las
pérdidas. En el mes de Abril, en Tabasco, los indios dan a los españoles 20
mujeres, entre ellas Malintzin, bautizada como “Marina”. Es el momento de la
fundación de Veracruz.
Se
incorporan a la expedición dos intérpretes, Jerónimo de Aguilar, que había sido
prisionero de los indígenas 8 años y conocía el maya yucateco, y una indígena
de inteligencia excepcional, cuyo origen era nahua pero que vendida a los mayas
como esclava, hablaba el maya y el náhuatl: Se trata de Malintzin, convertida
en “Marina” tras su bautismo.
En este período los españoles consiguieron
liberar a las poblaciones totonacas, que vivían en las riberas del Golfo de
México, de la dominación mexica o azteca, que soportaban muy mal. Cortes
consigue del cacique Cempoala 200 porteadores y 50 indios de guerra. Antes de
entrar tierra adentro Cortés había hecho encallar las naves.
La
ofensiva de Cortés contra los ídolos y las religiones de México consiguieron un
primer éxito en Cempoala cuando el conquistador ordenó derribar el altar (el
cúe) sobre el que están dispuestos los ídolos. La coyuntura parecía favorable
ya que Cortes había liberado a los totonacas de los recaudadores de impuestos
de Moctezuma. Eso provocó la consternación de los caciques, pero como señala
Bernal Díaz del castillo los españoles ya habían asistido varias veces a
horribles sacrificios y añade: “No pudimos soportarlo más”.
Este
primer episodio revela dos traumas: Para los españoles, la revelación de
sacrificios humanos provocaba una violenta reacción de rechazo. No podían
entender como esos sacrificios eran necesarios para garantiza en cada aurora la
salida del sol. El segundo trauma es para los indios, es la pasividad de la
naturaleza, que los dioses acepten su muerte, la complicidad del Sol con los
conquistadores.
En Julio salen hacia España los enviados por
Cortés. Del 8 de agosto al 23 de septiembre emprende Cortes la marcha hacia México
con unos 400 españoles, dejando una guarnición de 60 hombres en Veracruz. La
marcha se hace penosa: hay que subir puertos antes de llegar a las tierras
frías. Pasa por Tlaxcala, cuyos nativos eran enemigos mortales de los mexicas.
En el mes de Septiembre se producen los combates contra los tlaxaltecas. Después
de duras peleas con ellos, Cortés consigue vencerles gracias a una buena
organización táctica, al uso de la artillería y a la caballería. El consejo de
los 4 Caciques de Tlaxcala decide firmar
Del
23 de septiembre al 12 de Octubre los españoles descansan y curan sus heridas
al tiempo que sellan una alianza con los tlaxcaltecas. Como signo de la alianza
sellada y para obtener descendencia de los españoles, entregaron a varias hijas
de los caciques a los españoles. Pero además ofrecen a Cortes millares de
indios de guerra para la conquista de México.
Desde
el 13 de octubre al 8 de noviembre van
haciendo el recorrido Tlaxcla- México. Pasan por Cholula, cuyos nativos son
rivales de los tlaxcaltecas. El 8 de octubre cometen una matanza de 3.000
personas en Cholula en dos horas. Es Marina quien ha alertado a Cortés que, por
instigación de Moctezuma, los caciques de Cholula planeaban asesinar a los
españoles. La matanza no se hizo sin motivo, como afirmó Bartolomé de las
Casas, como atestigua el cronista Bernal Díaz del Castillo contradiciendo sus
afirmaciones.
De
esta forma Moctezuma se resigna a recibir a los españoles en su capital, en la
que entraron el día 8 de noviembre de 1519. Los españoles
son objeto de una recepción fastuosa y se instalan cómodamente en la capital.
1519-1520
Del
8 de noviembre del 1519 al 10 de mayo de 1520 los españoles pasan una larga
temporada en México-Tenochtitlan. La
bienvenida que les dispensa Moctezuma se debe a una consideración de Cortes
como encarnación del dios Quetzalcótl. De ello hacen mención tanto Gómara, como
Bernal Díaz del Castillo y el mismo Cortés en su Segunda Relación o Informe al
rey. Se les consideró los que sus antecesores mucho tiempo atrás habían
predicho que vendrían de las tierras de donde sale el sol para señorear las
tierras. En todo caso así lo entendieron los españoles. Y mientras ven los
honores que le rinden a Moctezuma, quedan fascinados por la ciudad, sus
mercados, plazas, los canales. Han visto también los templos, pero se han
abstenido de suspender el culto. Descubren en el palacio el tesoro del soberano
azteca, el tesoro de Axayácatl, padre de Moctezuma, cuya riqueza deja
estupefacto a Bernal Díaz.
Al sexto día de su estancia, deciden hacer
prisionero a Moctezuma: tenerle como rehén garantizaría la seguridad de los
españoles. Aunque la tensión subía en México, hay reuniones diarias entre
Cortes y sus capitanes y los tlatoani, con los que comparten juegos. En cualquier
caso, Cortés obtuvo información sobre el emplazamiento de las minas de oro,
pero el señor de Tezcoco, sobrino de Moctezuma, preparaba la rebelión. Y estaba
justificada: los españoles habían encarcelado a su tío, se habían apropiado de
una parte del tesoro real y habían fundido el oro para hacerlo lingotes.
Mientras, consolidaban el dominio sobre la ciudad y el país.
Durante
esa primera estancia en Mexico-Technotitlan, Cortés no está en condiciones de
destruir los templos, ni derribar los ídolos ni siquiera de prohibir los
sacrificios humanos. Sí que intentó Cortes que renunciaran a esos sacrificios
cuando autorizó a Moctezuma, convertido en su prisionero, a ir al templo de
Huitziipochtli para cumplir con sus devociones. Acompañado de una escolta de
150 soldados, pudieron ver los restos de los 4 indios sacrificados esa noche.
Pero de momento no pudieron hacer nada ya que México y otras grandes ciudades
estaban a punto de rebelarse.
Del
10 de mayo al 30 de junio se desarrollan episodios dramáticos. Cortés se entera
de que Pánfilo de Narváez acaba de desembarcar, viniendo desde Cuba, en las
costas con una expedición grande con el ánimo de lanzarse sobre México.
El
episodio con PANFILO DE NARVÁEZ y la ausencia de Cortés de la ciudad de México
cambiaron el curso de la convivencia, comenzando el enfrentamiento. Cortés ha
de dejar una guarnición en México al mando de Pedro de Alvarado, y reuniendo
fuerzas en número muy inferior a las del intruso Narváez, logra apoderarse de él, al tiempo que logra a
la adhesión del ejército invasor a su causa.
Mientras
tanto le llegan noticias de que PEDRO DE ALVARADO y sus hombres están sitiados
en México donde ha estallado una rebelión. Esta se debe a la matanza que Pedro
de Alvarado había hecho en el Templo Mayor, en la que han sido asesinados
muchos de los príncipes aztecas.
Sumando
más fuerzas en Tlaxcala, Cortes se siente confiado y se lanza a conquista de
México, cuya situación se está agravando tras la muerte de Moctezuma en
circunstancias extrañas. Los mexicas están decididos a vencer o morir. Se
combate encarnizadamente. Cortes emprende la retirada el
30 de junio de 1520. Es lo que se conoce como la NOCHE TRISTE. Las
pérdidas de Cortes se elevan a 870
españoles y 4.000 indios tlaxcaltecas. Se pierde la mayor parte del tesoro
requisado en las aguas de la laguna
durante la retirada. Pero en Otumba consiguen detener a los guerreros mexicas.
La posterior negociación de Cuauthemoc con Tlaxcala para formar una alianza
entre los dos pueblos fracasa. No confiaban en los mexicas. Esta decisión salvó
a los españoles. El antagonismo de estos dos pueblos se basaba en que los dos
adversarios sacrificaban sistemáticamente a todos sus prisioneros. Los mexicas
habían deseado tener un enemigo cerca en estado de guerra para tener así un
vivero de víctimas potenciales para sus sacrificios.
Es
evidente que la Noche Triste y la victoria de los mexicas provocaron un
recrudecimiento de los sacrificios humanos como acción de gracias a los dioses,
sobre todo porque los aztecas habían hecho un buen número de prisioneros, tanto
indios como españoles, durante la retirada y disponían de un gran número de
víctimas potenciales.
Las
imágenes de corazones palpitantes, manando sangre aún caliente, atormentaron a
los hombres de la conquista: los españoles temían más que a la muerte en sí, el
sacrificio ceremonial, el cuchillo de obsidiana (instrumento habitual con el
que se extraía el corazón a un hombre
vivo), y el festín de carne humana que se seguía. Sabían que su terror estaba
justificado: ese terrible fin fue el destino que tuvieron los compañeros
capturados por los mexicas, sobre todo durante la NOCHE
TRISTE del 30 de junio de 1520. En Abril de 1521 varios españoles habían
sido sacrificados así.
Ruta de escape de los españoles hacia
Tlaxcala
Preparativos para la conquista de la ciudad
Del
1 de julio de 1520 al 28 de abril de 1521, el ejército descansa en Tlaxcala,
donde los nativos aliados podrían haber terminado con los españoles. Cuauthemoc
es elegido “tlatoani”.
De
Enero a Abril de 1521 Cortés prepara la reconquista de la ciudad negociando la
adhesión de otros pueblos de México
Central y doblando sus efectivos. Hace construir 13 grandes chalupas, entrena a
los guerreros tlaxcaltecas al tiempo que
promulga ordenanzas militares. La víspera de la batalla decisiva organiza el
ejército en Tezcoco. Tiene a sus órdenes 650 soldados de a pie, 84 a caballo,
194 ballesteros y escopeteros y una veintena de cañones, a lo que hay que
añadir los 25.000 indios de guerra, 16.000 de los cuales son tlaxcaltecas. El
28 de abril, cuando el alarde de Tezcoco, la víspera de la campaña decisiva,
Cortes pasa revista de sus tropas: Dispone de un millar de hombres y divide a
su ejército en unidades regulares, formada por tres destacamentos, y a su vez,
dividida en unidades más pequeñas en que infantería y caballería se encuentran
regularmente repartidas. Cortés está al mando de la fuerza naval de la laguna y
los 13 bergantines en que monta escopeteros y piezas de artillería, teniendo en
cuenta que las casas de la ciudad tenían dos salidas posibles, una por tierra y
otra por el lago. Es una estructura que le permite adoptar diferentes disposiciones
tácticas inmediatamente comprensibles.
Del
30 de mayo al 13 de agosto de 1521 se desarrolla una batalla encarnizada por
México-Tenochtitlan. Cortés sitia la ciudad. Por medio de una operación anfibia
logra encerrar a los defensores en la ciudad. Y repartido el ejército en tres
destacamentos iguales, cada uno de ellos
apoyados por unos 8.000 indios de guerra, se inicia un combate cuerpo a cuerpo
y casa por casa. Los asediados carecen de todo, especialmente de agua, porque
Cortés ha cortado el acueducto Chapultepec, lo que se agrava con una epidemia
de viruela. El 13 de agosto Cuauhtémoc se rinde.
En
la contraofensiva victoriosa de Cortés, la toma y destrucción de México –
Tenochtitlan, acabó con la religión nahua. Después de la batalla no quedó
piedra sobre piedra del Templo Mayor, como lugar de reunión diabólico. En las
Ordenanzas del buen gobierno de 1524 Cortes prohibirá la adoración de ídolos y
sobre todo los sacrificios humanos.
La
victoria de Cortes se debió a la clara superioridad militar de los españoles
por medio de la creación de un ejército de élite sometido a estricta disciplina. Es decir,
Cortés logra formar un ejército regular
con una organización en unidades que parece inspirada en las ordenanzas de 1496 del Gran Capitán,
el creador de los tercios españoles.
Además,
Cortes siempre se dirige a sus hombres como a seres dotados de razón y
sentimientos. Es el primero en arriesgar su vida y discute sus planes con los
jefes de manera bastante democrática. Se hace ver como “primus inter pares”. Explica
también a los indios sus planes y escucha sus sugerencias, porque siempre hace
el uso de su intermediaria, la famosa, Malintzin, para entenderse con ellos.
El
papel de armamento fue también una circunstancia esencial: la artillería fue
decisiva, y lo mismo hay que decir de la caballería. También las lanzas y espadas de los españoles
eran mejores: Hechas de acero, eran más
peligrosas que las de madera con puntas
de obsidiana de los indios. También
utilizó las largas lanzas de los indios
pero reforzando las puntas con acero, en vez de la obsidiana original.
Cuenta
además con la ventaja de que los indios preferían capturar vivo al enemigo para
ofrecer los rehenes vivos a los dioses en sacrificio.
Cortes
contó además con hombres experimentados, como Pedro Alvarado, Alonso de Ávila,
Cristóbal de Olid, Diego de Ordaz, Gonzalo de Sandoval o Andrés de Tapia.
Pero
todo esto no hubiera explicado su victoria sin tener en cuenta otros factores
decisivos: A la superioridad militar de los españoles hay que añadir el factor
del antagonismo entre los pueblos nativos y el hecho de que Cortes contó con
dos intérpretes nativos de la lengua y costumbres, como fueron Jerónimo de
Aguilar y sobre todo dona Marina (Malintzin).
El
estudio de Georges Baudot restablece a doña Marina en su verdad: Nacida bajo un
signo nefasto, niña traicionada por su propia madre que la vende a mercaderes
esclavos, es deportada al país maya. Los valores de su pueblo eran valores que
habían destrozado su infancia y juventud. Ella no podía prever el carácter radical del drama que se cernía
sobre su tierra, y además Cortes simplemente la sedujo y ella le sedujo
también. Ella se convierte en la intérprete de Cortés, no sólo a nivel
lingüístico por su conocimiento de las lenguas nativas, sino porque sabe el papel
que juegan las divisiones internas, los deseos de revancha de los tlaxcaltecas
hacia los mexicas que los habían encerrado en un círculo de montañas y les
privaban de la sal. Ella sabía las posibles trampas que podían tender los
mayas. Convertida en amante de Cortes, a quien le da un hijo, se consagra a la
realización del proyecto del conquistador, haciendo gala de destreza, sagacidad
y lealtad. No es la figura que pinta Octavio Paz que represente “a las indias fascinadas,
violadas o seducidas por los españoles”. Su activo papel en la conversión de
los indios, y su apoyo moral a los españoles en sus peores días de derrota, muestran que ha asumido el destino como futuro de nación mestiza para
su tierra nativa. En la elaboración de la estrategia india de Cortés la
intervención de doña Marina fue decisiva. Es ella la que se hace eco de los rumores según los
cuales los sacerdotes del culto mexica, intérpretes de los dioses, habrían
aconsejad a Moctezuma que dejaran a los españoles penetrar en México para
eliminarlos físicamente. Cortes es, así, dueño de la comunicación y desarrolla
una hábil e inteligente política de
negociaciones y de ofertas de paz con todos los pueblos indios que encontró en
su marcha hacia México – Tenochtitlan.
Cortés
puede así formar un contingente guerrero nativo que sabe pelear sin muchas
bajas. Y lo hacen con un ardor tal que pone en duda la influencia real de los
mexicas sobre los pueblos vasallos. La
debilidad política de la confederación azteca parece demostrada. La importancia
de los efectivos indios en la conquista de México – unos 100.000 es lo que
permite a Cortes consolidar su victoria y acariciar la idea de estar poniendo los cimientos duraderos de
una nación.
Jesús
Salafranca insiste en el papel capital de los aliados indios en un gran número
de cuerpos auxiliares: trabajos de ingeniería, construcción de barcos,
mantenimiento de los caminos, servicios de sanidad en los que la farmacopea se
mostró también eficaz. 99
Reconstrucción y reorganización 1522-1524
En 1522 la comisión imperial arbitra a favor de
Cortés en el contencioso con Velázquez. En Octubre se nombra a Cortés
gobernador y capital General por una Cédula real.
En 1523 Cortes conquista la Huateca. …? Mientras
tanto tiene lugar ese año la llegada de los tres franciscanos flamencos.
De
1522 a 1524 fue el tiempo de la reconstrucción y reorganización del país, de
fomentar el desarrollo económico, y de la evangelización. Durante esos años
Cortés desplegó todas sus cualidades creativas de organizador y dio muestras de
su talento político, ya que su capacidad de liderazgo y carisma personal ya lo
tenía desde el principio. Estableció los Cabildos o Municipalidades de las
nuevas ciudades (Veracruz, Segura de la frontera puntos esenciales en la ruta
hacia la capital). La nueva México – Tenochtitlan fue provista de un alcalde
mayor como juez supremo, cuya función sería sólo honorífica tras la
llegada de los oficiales reales,
alcaldes ordinarios o jueces de primera instancia, regidores (renovados
anualmente) y de un alguacil mayor (como jefe de la policía). Todos estos
puestos se nutrieron de las filas de los
conquistadores. Por otra parte relanzó la exploración de minas de oro, ya que
era una necesidad política tras las urgencias que el Emperador le hacía desde
España. Por lo que en la Cuarta Relación Cortés escribe al rey que ha puesto en
marcha dos expediciones hacia el Sur (Tututepec, Tehuantepec, Soconusco) y
hacia el Oeste (Michoacán, Colima y Jalisco). El considerable tesoro enviado a
España nunca llegó, al ser interceptado por el corsario francés Juan Florín. Un
envío más modesto de 60.000 pesos oro, correspondiente al quinto perteneciente
de forma legal al rey, le fue enviado en 1524.
Desde
el punto de vista económico, reglamentó las tarifas de los productos
vendidos en la ruta principal, de
Veracruz a México. Alentó el cultivo del trigo, plantaciones de viñas y de caña de azúcar en la zona de Puebla. Las
Ordenanzas de 1524 imponen a los encomenderos la obligación de plantar viñas y
árboles frutales, así como la siembra de trigo y cebada en los pueblos indios.
Hizo comprar ganado en Cuba, pero si la cría de cerdos fue fundamental en la
dieta de los indígenas, la multiplicación del ganado bovino supondría a la
larga más inconvenientes que ventajas.
¿Por
qué eligió México como capital de la Nueva España? Parece que el recuerdo de la
imagen prodigiosa e inesperada que pudieron contemplar la primera vez les dejó
deslumbrados a los conquistadores, cuando desde la cima del puerto que llevaba
a la capital contemplaron aquella ciudad increíble, una fantástica ciudad
lacustre como si fuera de algún cuento de fantasía caballeresca, y parece que
el recuerdo de tantos hombres muertos, y tantos combatientes tragados en la
laguna rememoraban en Cortes una especie de hechizo en que apocalipsis y gloria
compartían conjuntamente un terreno emocional en sus mentes. Bernal Díaz del Castillo, en su crónica
“Historia verdadera de la conquista de la Nueva España” no se recuperó jamás de
la admiración que le causó la primera
vista de la ciudad y su mercado de Tlatelolco: “Y entre nosotros hubo soldados que dijeron … que plaza tan bien
acompasada y con tanto concierto y tamaña y llena de tanta gente no la habían
visto”. Y es que la plaza de 180 x 160 metros y la imagen de los extraños
edificios de piedra surgiendo de las aguas del lago, entre ellos la famosa gran
pirámide de 30 metros de altura, alzada sobre una base de 100 y coronada por el
Templo frente al Templo redondo de Quetzalcóatl le evocaba el universo
encantado del “Amadís”.
Cortés
no quería destruir la ciudad - le declara al rey de España-, y concluye con
cierta amargura: ”Nos forzaban a que
totalmente les destruyésemos. Y desta postrera tenía más sentimiento y me
pesaba el alma”. De esa manera, se propuso reconstruirla, conservando
también su nombre, mientras reivindicaba tácitamente la herencia del imperio
azteca y unía sus destinos a los del Imperio español. Fue Cortes casi el único
que acarició e impuso esa idea. El resto temía verse asediados algún día de nuevo y prefirieron
los lugares inmediatos como Tacuba,
Tezcoo o Cuyoacan, en cuyos palacios aztecas se instalaron los conquistadores
durante el tiempo de la reconstrucción. La traza de la nueva ciudad se la
encomendó a un extremeño, un buen topógrafo que ya había diseñado la fortaleza
de Badajoz en España.
El
trazado en damero, clásico del urbanismo español en América, se mantuvo aunque
adaptándose a las exigencias del
emplazamiento lacustre, una vez rehabilitados los canales y las calzadas y se
conservaban aún intactos los palacios prehispánicos de Moctezuma. Los españoles
se reservaron el centro de la ciudad, mientras que a los indios se les
adjudicaron cuatro barrios. El tamaño de la nueva ciudad creó algunos
problemas. En 1524 habría unos 30.000 indios y unas dos a tres mil personas de españoles habitando unas 150 casas sobre
solares adjudicados por Hernán Cortes. Fue en Cuyoacan en 1522 donde Cortés
procedió a la repartición de solares para construir. Cada solar medía 150 pies
de lado, y cada uno recibía dos solares. Los vecinos deberían construir su casa
en poco tiempo. A Cortés se le acusó injustamente de haberse servido a sí mismo
muy generosamente (unos 50 solares), pero el resultado final fue una ciudad
ordenada pero híbrida donde convivían en la que vivían los supervivientes de
una sociedad rota y un enjambre de predadores, pero el lugar privilegiado desde
donde ejercer el poder.
El Gobierno de Cortés: Las encomiendas
En
este clima de euforia que siguió a la conquista de México capital, Cortés
procedió al reparto de encomiendas según el modelo medieval español, entonces
en regresión, pero Cortés veía necesario usar ese sistema para que los
conquistadores se estableciesen en la Nueva España, y para evitar los
abusos insoportables de la esclavitud.
Pero aunque Cortés dejaba en manos de los encomenderos la responsabilidad de
negociar con las comunidades indias las prestaciones, también es cierto que
había dictado reglas para prevenir una explotación excesiva: los encomenderos
no podían arrancar de su hogar ni a los indígenas, ni a sus mujeres, ni a sus
hijos, para llevarlos a labrar la tierra o desempeñar cualquier otro trabajo.
Los encomenderos tenían derecho a percibir un tributo: maíz, trigo, miel,
cacao, mantas, y más tarde, plata.
El
número de encomenderos-conquistadores
sería de 365. Pero también adjudicó señoríos a los caciques indígenas
que colaboraban con los conquistadores.
La
encomienda mexicana según Cortes: Una vez en México formula una crítica severa
a la institución, presentando una apreciación muy positiva de los “naturales”
de México. Establece así un nuevo sistema de encomienda que no se ajusta a las
instrucciones de Carlos V (las Instrucciones de Valladolid, del 26 de Junio de
1523) en que prohibía cualquier repartimiento, encomienda o depósito de indios
a los españoles, y preveía un tributo a
los indios análogo al que estos pagaban
a sus señores antes de la conquista.
En
su Carta reservada de 15 de Octubre de 1524 refuta las Instrucciones recibidas y expone su
propio sistema, basado en las Ordenanzas de buen gobierno ya dictadas e incluso
por las Ordenanzas militares anteriores. Los frailes emitieron un parecer favorable
ya que facilitaba la evangelización, y recomendaban la concesión de
encomiendas a los jóvenes indios nobles
que estudiaban en los monasterios. Cortés quería crear una sociedad estable por
medio del enraizamiento de los conquistadores
con las familias indias. Es una concepción señorial de la sociedad y
afectaba al campo más que a las ciudades concentradas en el México Central. Uno
de los fundamentos del sistema de Cortes es la separación de hecho entre los
españoles de las ciudades y los indios, una segregación cercana a lo que quería
Bartolomé de las Casas y que pusieron en la práctica más tarde los jesuitas en
los Andes peruanos y en Paraguay. La separación obedece desconfianza en los
advenedizos españoles, “gente de baja condición, violenta y viciosa”.
Las
encomiendas debían darse sólo a los conquistadores o a los señores indios,
vasallos reconocidos del Emperador y bautizados. Los encomenderos españoles
debían poder suministrar soldados, armas y caballos en caso de necesidad y
obligaban a los encomenderos a quedarse a los menos ocho años, donde
establecerían su residencia y con la condición del respeto a los naturales que
allí establecidos, no podían ser empleados en explotaciones lejanas ni en
minas. Debían trabajar en la agricultura, reservándoles una cierta porción de
tierras en propiedad a los indios, y estos sembrar y recolectar el maíz, yuca y
moreras de la encomienda, así como contribuir con pequeñas cantidades de sus
propios productos de maíz, aves, huevos, algodón, pulque y seda, pero no oro o plata. Pero a la venida
de los personajes enviados por la Primera Audiencia, la situación no sería tan
favorable a los indígenas.
La
distribución de encomiendas comenzó en 1522 recibiéndolas la práctica totalidad
de los conquistadores, y se concentraban en las costas del Atlántico (Veracruz,
Jalapa, Pánuco) y del Pacífico (Cólima, Michoacán) así como en la región de
Oaxaca. Pero el reparto de las encomiendas con el fin de extender lo más
posible el territorio, puesto que englobaba a Michoacán, Cólima, el Valle de
Oaxaca y la región minera de Tornascutla, así como las provincias del Golfo
(Veracruz, Jalapa) no satisfizo a todos, con lo que algunos pronto engrosarían
las filas de los adversarios de Cortés. Pero con el tiempo, algunas comunidades
indígenas fueron explotadas vergonzosamente en la explotación de minas, cosa
que estaba prohibida. Con el tiempo también las epidemias mortales en las áreas
costeras, donde había más encomiendas, lejos de ser un fermento “poblador”,
tendieron a hacer desaparecer o diezmarse a muchas de las encomiendas, sin
contar con que la intervención de las Audiencias o de los virreyes terminaría
por desmantelar el sistema, tan poco propicio a recolectar los impuestos. Hacia
1540 la transmisión de las encomiendas a los herederos se hizo problemática, y
hacia 1560-1580 el sistema de Cortes se mantuvo con dificultades añadidas que
lentamente hicieron encaminar ese sistema a su desaparición.
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Cortés y sus indios:
Primero
hay que recordar que Cortés redujo a la esclavitud a numerosos “indios de
guerra”: era la sanción por su resistencia y su derrota. En Cuernavaca poseía,
en el momento de su muerte, más de 200 esclavos, hombres y mujeres, entre ellos
una mayoría de indios y una treintena de africanos empleados en el molino de azúcar. Es algo que
más tarde parece haber lamentado. Era un principio a respetar no reducir a
nadie a esclavitud en las conquistas, salvo en caso de rebeliones.
Durante
los años 1522-1524, después de su victoria, Cortés fue muy liberal con los
indios de los pueblos que se había adjudicado, muchos de los cuales conocía el
Emperador por la lista enviada por Cortés antes de la concesión de su título
nobiliario de “marqués”. Cortés no exigía más que prestaciones y tributos
moderados, lo que contribuyó mucho a su popularidad ya que, a diferencia de
Moctezuma, les quería gobernar por lazos de amistad y patrocinio y no por el
miedo.
Cuando
después de su venida a España se le conceden 23.000 vasallos, unos como señor y
encomendero y otros solamente como encomendero. En Cuernavaca, donde tenía el
centro de las explotaciones agrícolas, los empleados del marqués exigieron cada
vez más prestaciones de los indios. Cortés no siguió en 1530 los principios de
sus propias Ordenanzas de buen gobierno. Los indios de Cuernavaca llegaron a
quejarse de que el marqués ya no les trataba como a vasallos sino como a
esclavos.
La inmensa fortuna de un empresario atípico
Al
privarle a Cortés de lo esencial de su poder político, a modo de indemnización
se le concedían en 1529 unas posesiones señoriales inmensas, pero ya antes de
esa fecha Cortés había levantado un verdadero imperio, proveniente de ingresos
muy diversos. Es evidente que el botín de la conquista fue el origen de su
fortuna inicial. Antes de emprender la conquista de México – Tenochtitlan,
Cortés había conseguido que sus compañeros de conquista aceptaran que tomara
una quinta parte del botín, una vez separado el quinto real.
A
pesar de la NOCHE TRISTE, Cortés consiguió salvar una parte de su tesoro
personal. Y posteriormente, tras su victoria en Pánuco, Cortes logró aumentar
ese tesoro y acumular oro y plata, aunque él alegaba haber recibido
anteriormente menos de lo que se le suponía. Pero es cierto que había amasado
un “tesoro de guerra”. Su mayordomo Rodrigo de Paz no habló o desconocía el
secreto de la fortuna de su amo, de manera que SALAZAR y CHIRINOS, que
quisieron apoderarse de él durante la ausencia de en Honduras, torturaron y
finalmente ahorcaron al mayordomo.
Hernán
Cortes se había adjudicado un buen número de fructíferas encomiendas, sin
contar unos 50 terrenos en el perímetro de la ciudad de México. Mediante su
buen espíritu empresarial había desarrollado negocios muy rentables. Había
introducido ganado vacuno, corderos, caballos y cerdos en gran cantidad, había
desarrollado el cultivo de la caña de azúcar, del trigo y de las viñas; había
instalado molinos de azúcar empleando mano de obra esclava, formada por indios
e guerra y africanos importados, y había puesto en explotación minas de plata
en Sultepec, Taxco y otros lugares. Cuando en 1529 –durante su viaje a España –
uno de los mayordomos de Cortés haga balance del desastre causado por los oficiales
del rey, le informa que todo su ganado y sus esclavos han sido vendidos en
subasta para pagar a Su Majestad 44.000 pesos de oro que se suponía debía al
fisco, y habían ocupado su casa de México y sus almacenes, y habían adjudicado
al Rey sus propiedades e Cuernavaca y que también se habían quedado con sus
posesiones del valle de Oaxaca y de Michoacán. Todos sus bienes han sido
vendidos, confiscados o saqueados.
Sin
embargo, pudo conservar o rehacer los tributos y los servicios prestados por los indios de los pueblos y las
ciudades concedidos al conquistador por la merced de los 23.000 vasallos reconocida en 1529 por
el Rey, y probablemente exigiera de sus propios regidores más presión sobre los
hombres de sus encomiendas sobre todo a partir de los gastos que le ocasionaban
sus expediciones a la Mar del Sur.
Sólo
gracias a los inventarios posteriores a su muerte, se conocen las diversas
posesiones de Cortés, la naturaleza de
sus cultivos y rebaños, el número de sus esclavos, de forma que se deduce su calidad
de gran hacendado, empresario capitalista que fabricaba y vendía azúcar, y
explotaba minas de oro y plata. El caso que mejor se conoce es el de Cuernavaca
donde hizo edificar en 1530 un palacio fortaleza, con terrazas abiertas al
valle y lleno de piezas de valor. En todo caso eran tierras de regadío muy
fértiles.
Sus
propiedades sólo en Cuernavaca (sin recordar las posesiones en otras regiones cercanas a la capital, como Coyoacán, Jalapa, o
Cotaxtl, sus minas de minerales preciosos, y sus astilleros del Mar del Sur)
no formaban una sola pieza, sino que aglutinaban las propiedades de otros
españoles y las de las comunidades indias
de la región. Se repartían en varios centenares de parcelas en un
perímetro de 50 Kilómetros, desde Oaxaca hasta
Miacatlan y Mazatepec; desde Cuernava hasta Thatizapan, siendo Yautepec el centro más activo.
A
partir de 1530 no sólo rehace gran parte de lo había poseído, sino que amplía
sus posesiones y las explota tanto a nivel agrícola adecuando su producción a
las características del terreno, como las tierras mineras de Michoacán y
Tehuantepec, Taxco y Sultepec.
El gobierno de Cortes y las interferencias externas
En
1519 Cortés no era nadie y no tenía nada porque había empleado todos sus bienes
en las inversiones necesarias para la expedición de la que VELAZQUEZ (el
Adelantado) le confió el mando.
A
partir de la fundación de la ciudad de Veracruz, la batalla se desarrolla en
varios terrenos, no sólo en México como hemos venido tratando sino también en
Cuba, Santo Domingo, en el mar y en España. Los resultados de los combates en
México deberían haber sido determinantes pero de 1519 a 1522 CARLOS V, su
todopoderoso LOS COBOS y los consejeros imperiales empezaron a arbitrar el
duelo entre Diego Velázquez y Hernán Cortes. Está en juego la designación de un
“gobernador y capitán general” para las tierras a conquistar o ya conquistadas
en la Tierra Firme. Velázquez ocupa una posición de fuerza desde la sombra. Es,
por otro lado, capitán general de la isla Fernandina (Cuba), gobernador y
adelantado de Yucatán y de las “islas recién descubiertas”. Pues bien, Velázquez
dispone de apoyos importantes en la Corte, mientras que Hernán Cortés no tienen
más valedor que su padre. Cortés no se
quedó quieto: Su actuación en Veracruz y la Carta del cabildo de la ciudad, de
julio de 1519, dirigida a Carlos V se apoyaba en los principios del Código
medieval de las Siete Partidas. Y en ese
sentido envía dos procuradores en marzo de 1520 cuando está a punto de salir de
España con destino a Alemania. Pero no lograron entrevistarse con Carlos V,
mientras los adversarios cortesanos de Hernán Cortes boicotean sus intentos de
darse a conocer al Emperador. Los adversarios en la Corte se ponen del lado de Velázquez,
quien no deja de acumular quejas contra Cortés, que son bien acogidas por el
obispo de Burgos, quien está al frente de los asuntos de “Indias” en el
Consejo. Un Memorial de 1520 presentado por el padre de Cortes, la larga
Segunda Relación del mismo Cortés y el informe de abril de 1520 redactado por
el oidor de Santo Domingo v presentaban una versión distinta de los hechos.
Pero en la Corte ya se conocía la conquista de México-Tenochtitlan aunque la
Tercera Relación no hubiera llegado todavía, pues llegaría en noviembre de
1522.
CARLOS
V y sus consejeros adoptan una posición cómoda de árbitros, como se ve en la
Cédula real de Octubre de 1522, cuando Carlos V ha vuelto de Alemania. Carlos V
y sus consejeros no tenían ninguna intención de dejar en manos de Cortés el
gobierno de la Nueva España. El poder civil, debía sustituir a lo antes posible
al del conquistador. Pero una Cédula
imperial de 15 de Octubre de 1522 había otorgado
a Cortés el título de gobernador y capitán general de la Nueva España.
Eliminaba así a Velázquez. En esa Cédula
se anunciaba ya envío de visitadores reales, 4 oficiales administrativos:
ALONSO DE ESTRADA, tesorero; RODRIGO DE ALBORNOZ, secretario; ALONSO DE AGUILAR,
factor; PERALMÍNDEZ CHIRINOS, veedor habrían de ir a la Nueva España. Hasta su
partida a Honduras, el 12 de octubre de 1524 (expedición de las Hibueras), Cortés
ejerció un poder absoluto, o eso creyó.
La
misma Cédula u otra del mismo 15 de Octubre de 1522 suponía una verdadera
provocación para Cortes: Fijaba el salario de Cortes, gobernador y capitán
general, en 360.000 maravedíes (1.000 ducados) mientras que cada uno de los
oficiales tendrían un sueldo de 1.500
ducados.
Esos
textos del 15 de octubre de 1522 son muy representativos del comportamiento de la Administración
española respecto al conquistador, y el poco entendimiento que muestra el
Emperador de lo que supone llevar a cabo una conquista.
Es
por ello, por lo que Cortés no parece incomodarse, se siente seguro y cree
poder controlar a los oficiales cortesanos, a pesar de que ya en diciembre de
1522 se presentó en Cempoala un tal
CRISTOBAL DE TAPIA con funciones interinas de gobernador mientras investigase
el asunto Velázquez – Cortes. Pero Hernán Cortes le despachó no dando validez a
las provisiones reales, que no estaban firmadas por ningún secretario real.
Tapia tuvo que embarcarse a España con las manos vacías.
Durante
el año 1523 Carlos V escribe varias veces a Cortés reclamándole un inventario
de la repartición del botín de la conquista entre los conquistadores,
enviándole instrucciones para el gobierno y el buen trato de los indios,
diciéndole que vele los ingresos de las finanzas reales, y sobre todo
pidiéndole que envíe oro, mucho oro.
Pero
Cortes parece despreciar al Emperador y sus cortesanos, o al menos, razones
tiene para ello.
La
verdad es que desde la rendición de Cuauthemoc (13 de agosto de 1521) hasta la
partida a Honduras (12 de Octubre de 1524) Cortés pudo ejercer un poder
absoluto. En una carta dirigida a Carlos V el 15 de Octubre de 1524 le explica
por qué no ha ejecutado sus órdenes por ignorar el Emperador todas las
“particularidades del caso”. Justifica el hecho del reparto de las encomiendas
por las necesidades vitales de los españoles, por la opresión que estaban
soportando los indios bajo los antiguos señores, e indica las medidas tomadas
para evitar abusos. Explica por qué la provincia de Tlaxcala ha sido eximida de
las encomiendas y solicita el derecho a nombrar alcaldes y regidores de las
ciudades de Nueva España a partir de las listas
elegidas por los residentes. Se queja de los Oficiales Reales que rehúsan pagar las deudas que el Rey ha
contraído con él, y manifiesta su intención de vigilar que no se excedan en sus
funciones.
Una
Cédula de 24 de noviembre de 1525 ordenaba a Cortes volver a España, pero
Cortes no la tuvo en cuenta.
En el umbral de la tragedia: La expedición a
Honduras en
1524
1524 es el año de las Ordenanzas de Cortés, y el de la llegada de los 4 oficiales reales desde España. Llegan también 12
franciscanos españoles. El 25 de Julio Pedro de Alvarado funda Guatemala.
En Enero de 1524 tiene lugar la expedición de Cristóbal de Olid, quien parte hacia
Honduras. Cortés cometió un error al confiar en CRISTOBAL DE OLID la conquista de las Hibueras (Honduras). El
fin de la expedición era encontrar el famoso estrecho entre los dos Océanos.
Cortés hizo una inversión de 30.000 castellanos en la compra de caballos y
provisiones en Cuba y le preparó 5 navíos. Debía pasar por Cuba para luego
zarpar hacia Honduras. DIEGO DE VELAZQUEZ, enemigo jurado de Cortés, entró en
tratos con el capitán de Cortes convenciéndole e que tomara posesión de las
Honduras y la poblara en nombre del Rey. OLID desembarcó en Honduras el 3 de
mayo de 1524 y tras asegurarse a un cierto número de los veteranos de NARVAEZ
descontentos con Cortes por el reparto del botín en México, se alzó contra la
autoridad de Cortes. Cortes entonces preparó 5 navíos y 100 soldados con la
artillería suficiente para apoderarse del rebelde. Sin saber qué había sido de
su lugarteniente, y creyendo que hubiera fracasado, Cortes decidió ponerse al
frente de un gran ejército para castigar al rebelde. Pronto se comprobó que la
idea misma era en si un error. Los mismos viejos conquistadores amigos de
Cortes le quisieron disuadir con el argumento de que podría producirse una
rebelión en México. Allí había vivido plácidamente más de 3 años pero que era
necesario en México para consolidar su poder. Pero nadie pudo hacerle desistir
de su idea y salió a la aventura el 12 de octubre de
1524: Parte la expedición comandada por Cortés hacia Honduras (las
Hibueras) mientras deja a ESTRADA y ALBORNOZ para que ejerzan el gobierno.
Cortés cometió varios errores: además escoger la
ruta equivocada, un ruta terrestre, hubo de pasar por un terreno totalmente
desconocido, por tierras atlánticas, una zona llena de peligrosos pantanos que
exigió un trabajo extenuante a sus hombres para abrirse paso.
Cortés
lleva consigo como rehenes a los príncipes aztecas para evitar cualquier
intento de revuelta. Son, según la relación de Bernal Díaz del castillo,
después que se decidiera la vuelta a la capital del factor SALAZAR y del veedor
CHIRINOS (en 14 de diciembre de 1524) por las malas noticias que le llegaban de
la capital, con provisiones secretas firmadas por Cortes, 250 soldados, 130
jinetes, algunas docenas de ballesteros y escopeteros y unos 3.000 indios de
guerra como auxiliares indígena. Lleva consigo también a muchos de los antiguos
veteranos de Cortes. Hasta Coatzacoalcos la caravana tenía un espíritu festivo.
A la hora de cruzar el estuario de Ayahualulco, comenzaron las dificultades, teniendo
que construir puente tras puente para ir franqueando los ríos. Muchos de los
soldados están disconformes con la marcha. Empiezan a faltar provisiones.
Bastantes de sus hombres están muriendo de hambre. Es entonces cuando se
produce una consideración urdida por Cuauthémoc y otros notables. En febrero de
1525 fue juzgado, condenado y ahorcado. Es posible que Cortés quisiera
deshacerse de una vez por todas de los
herederos de Moctezuma. Cuando por fin pudieron entrar en San Gil de
Buenavista, donde encuentran algunos españoles, tuvieron que enfrentarse a la
búsqueda de alimentos básicos. Allí se enteran del éxito de Francisco de las Casas
y la ejecución de Cristóbal de Olid.
Finalmente llegaron a Trujillo, en la costa actual de Honduras, ciudad
creada por Francisco de las Casas. Tras
el recibimiento caluroso, y después de superar una enfermedad que casi le lleva
a Cortes a la muerte, y de una expedición sin éxito de Gonzalo de Sandoval,
terminó esta aventura.
El
15 de Octubre de 1524, 3 días después de su salida para la conquista de
Honduras, Cortés escribe a Carlos V recuerda que la intervención de los
oficiales reales y de los jueces en el gobierno de La Española y en Tierra
Firme ha tenido consecuencias desastrosas y añade “… y no he permitido ni
pienso permitir que ellos se entremetan en otra cosa fuera de lo que tocase a
su oficio”. Es por ello por lo que se hace difícil comprender la irracionalidad
de Cortes al salir, a pesar de todo, a la aventura de Honduras. Como observa
con razón José Luis Martínez, “lo ocurrido en la ciudad de México desde la
salida de Cortés y sus huestes a las Hibueras, el 12 de octubre de 1524, hasta
su regreso, hacia el 19 de junio de 1526, es uno de los períodos más
turbios de la historia de la dominación española en México”.
El
tesorero ALBORNOZ denunciaba los extravíos de Hernán Cortes, al tiempo que éste
enviaba su Cuarta Relación. Pero en el mismo barco irían las quejas de los
otros oficiales del rey en que calumniaban a Cortés de todas las maneras
posibles. Los informes que recibió el rey eran, pues contradictorios por
necesidad.
Cuando
Cortés partió, confió a su mejor hombre, ALONSO DE ZUAZO, la dirección del
Cabildo de México y le nombraba juez mayor en lo civil y lo militar, pero no le
permitían esas atribuciones ejercer el poder y le colocaban en una situación de
inferioridad respecto a ALONSO DE
ESTRADA y RODRIGO DE ALBORNOZ a quienes respectivamente nombro “lugarteniente
del gobernador” y “capitán general”, estableciendo así una división de poderes
que Cortes mismo criticaba en principio. De entrada los dos se enemistaron
gravemente. Y si se llevaba a GONZALO DE SALAZAR (factor) y a CHIRINOS (veedor)
para evitar enfrentamientos entre los oficiales del rey, el 14 de
diciembre de 1524, y a ruegos de
SALAZAR, les devolvió a México con
instrucciones de que actuaran de forma colegiada si fuera posible con los
anteriores. Pero SALAZAR y CHIRINOS juegan sucio y no enseñan algunas de las
provisiones para hacerse con el poder. La intervención de ZUAZO solo logró que
los oficiales gobernaran de forma colegiada 2 meses durante la primavera de
1525. Pero ESTRADA y ALBORNOZ renunciaron al gobierno, para poner tierra por
medio del intrigante SALAZAR. Pero pronto serían encarcelados por SALAZAR y
CHIRINOS.
En 1525, en ausencia de Cortés, se produce en
México una lucha por el poder, pues. En Julio de 1525 se
produce así la victoria de Salazar y Chirinos en medio del nido de víboras que
ellos mismos han creado.
Por su parte, Rodrigo Paz, encargado de administrar
los bienes de Cortés, hubo de contemporizar con SALAZAR. Y a Alonso Zuazo le
formaron un juicio de residencia por su gobierno en Cuba, que tendría lugar el
25 de mayo de 1525. Mientras tanto, una disputa entre Zuazo y Chirinos por una
deuda de juego, terminó con el ahorcamiento de Zuazo. Un correo anunciaba en
esos días la muerte de Cortés.
Salazar y Chirinos, quienes habían torturado a
Zuazo antes de ahorcarle para obtener noticias del lugar donde escondía su
tesoro Cortes, despojaron seguidamente a
Cortés de sus bienes en este año de 1525. Rodrigo de Paz, mayordomo de Cortés,
es torturado. Al mismo tiempo SALAZAR comenzó a repartir entre los recién
llegados a los indios pertenecientes a los conquistadores muertos en Honduras. De
esta forma se hicieron con partidarios mientras recaudaban nuevos impuestos
entre los indígenas.
Alonso de Zuazo pudo enviar a Trujillo un correo
dando cuenta Cortes de los acontecimientos en México. Hizo leer la carta de
Zuazo a sus hombres, quienes comprendieron que habían perdido también ellos sus
bienes.
Cortés hubo de tomar medidas drásticas desde su
lugar de estancia en Trujillo. Y la primera era hacer saber a sus enemigos que
estaba vivo aún, y dividir sus ambiciones. Hizo llegar unos poderes firmados en
que revocando los otorgados a SALAZAR y CHIRINOS, se los daba a PEDRO DE
ALVARADO y FRANCISCO DE LAS CASAS. Y si
estos no se encontraran en México, nombraba en su sustitución de nuevo a
ESTRADA y ALBORNOZ.
Al mismo tiempo enviaba a GONZALO DE SANDOVAL a
pacificar Nicaragua.
El 26 de Enero de 1526 llegaron los poderes de
Cortes a México, a convento de San
Francisco, donde los frailes y los amigos de Cortes celebraron las noticias,
mientras dan cuenta de ello al tesorero ESTRADA y al contador ALBORNOZ. Se
prepara un plan y logran encarcelar tanto a SALAZAR como al veedor CHIRINOS en marzo de
1526.
Pero la situación es precaria porque los que habían
recibido indios en el caprichoso reparto de SALAZAR no querían perderlos.
Por fin el 25 de junio de 1526 Cortes hizo
aparición en México donde se le preparó una entrada triunfal por parte de sus
amigos los conquistadores, los oficiales de la ciudad, los caciques indios y
los guerreros indios que llenaban la laguna con canoas vestidas de fiesta. Cortes
puso orden en la ciudad nada más pisarla, y ordenó investigaciones relativas al
factor SALAZAR y al veedor CHIRINOS.
En ese año de 1526 se produce el Pacto Pizarro –
Almagro – Luque para la conquista del
Perú.
La
reacción en la Corte española 1526-1528
Ya
el 4 de Noviembre de 1525, Carlos V le habla del nombramiento de LUIS PONCE DE
LEON como juez de residencia, ya que Cortes lleva un año lanzado al misterioso
Sur donde parece haberse perdido. Esa carta hace mención de la Cuarta Relación
de Cortes y de los memoriales que el factor GONZALO DE SALAZAR estaba enviando
a la Corte en contra de Cortés, por lo
que el Rey juzgaba era necesario formarle un “juicio de residencia”. El rasgo
de humor es que le pide a Cortes que ayude a Ponce de León ya que no tiene
experiencia de “esa tierra”. Ponce llegó el 2 de julio de 1526 y murió día 20.
Cortes hace mención de ello en su
Carta a Carlos V de fecha 11 de
septiembre de ese mismo año. Su muerte creaba un vacío de poder y además Hernán
Cortes no estaba libre de falsas acusaciones al respecto. La cruda realidad es
que casi todos los expedicionarios murieron del mismo mal en poco tiempo: La
razón más probable es el haber contraído en España alguna enfermedad.
Desde entonces el acoso del poder civil no se
relajará. Ponce de León muere enseguida y le sucede por designación de Ponce
moribundo el incapaz Marcos de Aguilar
en el cargo. Este moriría el 1 de marzo
de 1527 no sin antes haber desposeído a Cortés de sus cargos de capitán general
y de administrador de los indios. El vacío de poder fue ocupado por ALONSO DE
ESTRADA, aunque el Cabildo había delegado ese poder en GONZALO DE SANDOVAL. Una
Provisión del Consejo de Indias de 22 de agosto
de 1527 así lo mandaba. Alonso de Estrada asume él solo el gobierno de la Nueva España.
ESTRADA,
explotando su ventaja, exilia de México a Cortés y otro veterano, aunque el tesorero Estrada, aconsejado por su mujer,
hace retirar la orden enseguida. Cortés permanece pasivo a todo, de momento, pero anuncia una visita a España. Ya el 3 de septiembre
de 1526, en las últimas cartas de su Quinta Relación, anunciaba a Carlos V su
intención de viajar, sólo impedida por su falta de dinero y porque su ausencia
podría provocar una rebelión.
Mientras tanto, Cortés envía hacia las Molucas una flota
al mando de Álvaro Cerón.
Pero
en México se le negaba a Cortes libertad de acción y la perspectiva para el
futuro próximo era peor: El 5 de abril de 1528 una Cedula firmada por Francisco
de los Cobos le recomendaba volver, le informaba de la creación de la Audiencia
de México y nombraba como Presidente de ella a NUÑO DE GUZMAN, gobernador de la
provincia de Pánuco. Otra cedula del 13 de abril le ordenaba obedecer a Nuño de
Guzmán. Es en este contexto en el que se nombran oidores a JUAN ORTIZ DE
MATIENZO y DIEGO DELGADILLO. Cortés por
su parte quería regresar también para casarse con Juana de Zúñiga, una vez
viudo de Catalina Juárez desde 1522.
Cortés
preparó su vuelta a España con diligencia. Hizo un inventario de sus bienes,
estimados en 200.000 pesos de oro y confió su cuidado a personas de su
confianza. Sus hombres prepararon con esmero dos navíos. Se hizo acompañar de
Sandoval y Tapia, y llevó consigo a varios príncipes indios, incluido un hijo
de Moctezuma. Partió a mediados de abril de 1528 y tras 42 días de navegación,
a finales de mayo, llegó a Palos, y se alojó en La Rábida. Mientras tanto el
Presidente del Consejo de Indias, García de Loaysa, el duque de Béjar y el
conde de Aguilar se encargaron de recordar a Los Cobos y al Rey la fidelidad de
Cortes, puesta en entredicho erróneamente.
Entrevistas y mercedes reales 1528-1529
En
el mes de Julio de 1528 tuvo por fin lugar la presentación al rey en Toledo. Su
estancia en España se prolongaría hasta el mes de marzo de 1530. Cortés le hizo un breve relato de sus
conquistas y entregó a Carlos V un Memorial de los hechos posteriores a su
Quinta Relación del 11 de Septiembre de 1526. De momento Francisco de los Cobos
firmó una cédula real en 29 de junio, que completó con otra de 12 de septiembre
de 1528 para que se respetara los bienes de Cortes mientras estuviera en
España.
Cuando
Cortes vuelve a España, esta segunda larga ausencia fue aprovechada para
nombrar los magistrados de la PRIMERA AUDIENCIA, quienes empiezan a gobernar en
Diciembre de 1528. Estos magistrados de la PRIMERA AUDIENCIA eran corruptos (una
especie de partida de malhechores legal) para saquear sus bienes, intentar
arruinar su autoridad y apartar de él, con gran éxito, a una parte de sus
compañeros de armas, gracias a donaciones de indios y tierras. El único poder
que conservará Cortes es el mando militar por su nombramiento como capitán
general.
Desde
su llegada Cortés, por su parte, tampoco pierde el tiempo en España: Cortes escribe
el 25 de julio de 1528 el Memorial de peticiones que el Rey le pide haga, remitiéndole un inventario de lo que
solicita. En él Cortes expresa su deseo de que le conceda 18 ciudades o pueblos
donde había establecido sus explotaciones agrícolas o ganaderas. Pide al Rey
que la conservación de los indígenas exige que sean mantenidos en sus poblados,
aunque los repartimientos en que se hallen estén al frente de españoles. En
1529 Cortés acompaña a Carlos V a Zaragoza. En Abril Cortés se casa en Béjar
con Juana de Zúñiga. En Mayo viaja a
Barcelona para despedirse de Carlos V.
El 6 de Julio Cortés recibe la
merced de los 23.000 vasallos y el
título de marqués del Valle (de Oaxaca).
El 6
de Junio de 1529 firmaba el rey un documento por el que se concedía 23.000
vasallos correspondientes a 22 ciudades de Nueva España, con la jurisdicción
civil y criminal sobre ellos. Se le concedía el derecho de poner impuestos y
tributos. El de Julio de 1529 se le concedía a Cortés el título de Marqués del
Valle Oaxaca. Y se le restituía la propiedad de las casas y terrenos en la
ciudad de México, y exigiendo a la Audiencia el reembolso de lo gastado en la
expedición de las Molucas. Lo que no se le concedió fue el gobierno de la Nueva
España. Se pensaba nombrar una 2ª Audiencia con más cuidado así como nombrar un
virrey, con la finalidad de dividir el poder. El 27 de Octubre de 1529 tiene
lugar la capitulación de la emperatriz Isabel en la que adjudica a Cortés los descubrimientos de la Mar del Sur. Cortés Partió de Barcelona
hacia Nueva España el 5 de abril de 1530.
La Nueva España a subasta: El escándalo de la
Primera Audiencia 1529
Cuando
Cortes decidió finalmente volver a España, esta segunda larga ausencia fue
aprovechada para nombrar los magistrados de la PRIMERA AUDIENCIA, quienes
empiezan a gobernar en 9 de Diciembre de 1528. Estos magistrados de la PRIMERA AUDIENCIA eran corruptos (una
especie de partida de malhechores legal) para saquear sus bienes, intentar
arruinar su autoridad y apartar de él, con gran éxito, a una parte de sus
compañeros de armas, gracias a donaciones de indios y tierras. El único poder
que conservará Cortes es el mando militar por su nombramiento como capitán
general.
El
30 de Julio de 1529 Francisco de Terrazas, superviviente de la campaña de
Honduras y mayordomo de Cortes le envía a Cortés un relato de las “hazañas” de
la PRIMERA AUDIENCIA, presidida por NUÑO DE GUZMAN, gobernador de Pánuco,
asistido por 4 oidores. De los 4 oidores dos habían muerto poco después de su
llegada a México. Quedaban ORTIZ DE MATIENZO y DELGADILLO, perfecta encarnación
de una de esas elecciones de hombres corruptos hechas por responsables
corruptos, y en este caso lo era FRANCISCO DE LOS COBOS, tesorero del rey, que
no tenía problemas de conciencia a la hora de arruinar rivales o en apropiarse
de la hacienda del Rey. Había actuado en esa elección con la complicidad del
factor GONZALO DE SALAZAR, cuya hostilidad hacia Cortés era de sobra conocida.
La
Audiencia tomó posesión de su cargo el 9 de diciembre de 1528. Los jueces se
instalaron en la casa de Cortes. Ya de entrada, instruyeron un juicio de residencia a Cortés, procedimiento normal con la intención de
arruinarlo. Gracias al obispo de México Juan de Zumárraga la Nueva España se salvó del naufragio de
esos bandoleros reales: El alma de la maquinación era SALAZAR, “raíz y fuente
de todas las discordias y desórdenes pasados” en palabras del obispo. Basta con
leer las 38 preguntas del interrogatorio. Salazar se encargó de seleccionar a
los 22 testigos de cargo e inspiró parte de sus declaraciones. Todos los
testigos eran aliados del factor en el tiempo de su alzamiento. Entre los
testigos se encontraban algunos conquistadores que, por diversas razones, se
habían indispuesto con Cortés. La Audiencia había procedido a vender en subasta
el ganado y los esclavos de Cortes y se apropió del producto de las minas. Había
sido desposeído de sus casas, ganado, tierras y de sus indios, que habían sido
repartidos entre otros españoles. Amenazaron de muerte a los indios que le
proporcionaran servicios.
La
Audiencia, por su parte, explotaba a los
indios más allá de lo imaginable. Esos
jueces, libertinos, a quienes no les bastaba el intercambio de sus propias
parejas sino que además se incautaban de “carne fresca” de indias, reclamando
las jóvenes que les parecieran oportuno. El ataque y despojo a Pedro de
Alvarado sellaron la suerte de esta Primera Audiencia, que fue destituida.
En marzo de 1530 Cortés
parte para la Nueva España con un séquito de 400 personas y en Julio llega a
Veracruz. En Agosto Cortés espera en Tezcoco la llegada de los jueces de la
SEGUNDA AUDIENCIA (retrasada hasta enero 1531). El 15 de Julio de 1530 Cortes
desembarcó en Veracruz, instalándose en agosto o finales de septiembre en
Tezcoco. Los oidores habían organizado alrededor de Tezcoco una especie de
bloqueo, con la intención de hacer perecer de hambre al conquistador y sus
gentes, e interceptando a los indios que iban a vender alimentos. En su carta del 10 de octubre de 1530 al Rey
afirma que más de 100 personas han muerto de hambre; que despojado de sus
bienes, no ha podido tomar posesión de sus ciudades y pueblos pues la Audiencia
no respetaba las Provisiones Reales. Sabía Cortés que había sido desposeído de
todo lo que habían encontrado y de que a dos de sus fieles les habían descuartizado.
De
esta forma, hasta Enero de 1531 no
regresó Cortes a México. Mientras se nombraban los nuevos Oidores, que no
llegaron a México hasta el 9 de enero de 1531, conservaban su cargo los dos
oidores, mientras NUÑO DE GUZMAN ponía tierra por medio y se dirigía a la NUEVA
GALICIA (noroeste de México actual). Una cédula del rey prohibía a Cortes
entrar en México antes de que se
instalara la SEGUNDA AUDIENCIA.
Cuando
el 9 de Enero de 1531 llegan a México
los jueces de la SEGUNDA AUDIENCIA, Cortés puede, por fin, entrar en México.
Cortés obtiene la posesión provisional de varios pueblos de su marquesado.
Proceso
contra Matienzo y Delgadillo. 1531
A partir de la llegada de la SEGUNDA AUDIENCIA, CORTES
tiene ganas de revancha contra los Oidores de la Primera Audiencia, que se
habían aprovechado de las expoliaciones que le habían hecho. Así comienzan
numerosos juicios contra Antonio VILLARROEL (Alias Antonio Serrano de Cardona) entre
1532 y 1539. Durante la expedición a Honduras, en la que él no participó fue nombrado alguacil mayor en sustitución de Rodrigo Paz, asesinado por
el factor y el veedor, de los que Villarroel se convirtió en uno de sus
secuaces, y a cambio se hizo adjudicar las encomiendas de Cortés en Cuernavaca,
pero tuvo la habilidad de comprar tierras a los indios en condiciones de dudosa
legalidad. Pero el ser regidor de México y tener la aureola de antiguo
conquistador le permitieron escapar a las condenas que les cayeron a DELGADILLO
y MATIENZO.
La gran posesión territorial de Cortes después de
la conquista de Mexico.
Cortes
había sentado las bases de su gran patrimonio fundamentándolo en la práctica de
la encomienda y los repartimientos de indios. Había comprado un cierto número
de tierras cercanas a México entre las calzadas de Chapultec y de Tabuca, y se
había adjudicado la encomienda de un cierto número de ciudades y pueblos, cuyas
rentas, tributos y prestaciones en trabajo fueron el origen de su fortuna.
En
un poder que dio a García de Llerena el 13 de Enero de 1531, se incluye la
denuncia que puso Francisco de Esquivel a CHIRINOS, el veedor, que había
despojado a Cortes de sus encomiendas con el pretexto de que había muerto en la
expedición a Honduras. Esta denuncia, que enumera 10 quejas va acompañada de un
inventario de los poblados que poseía Cortes cuando partió a las Hibueras, y
muestra la continuidad de sus posesiones que se citan también en 1526, en 1528
y en la última, la de la “merced de los 23.000 vasallos”. Las encomiendas que
había reunido en México eran estas:
- Coyoacán,Tacuba, Tabucaya (cercana a la ciudad).
- Chalco, Temulco, Tezcoco, y otros dos poblados.
- El valle de Matalcingo con Toluca, Metepec,
Calimaya.
- El sector de
Cuernavaca con Oaxtepec, Tepoztlan, Yautepec, Yecapixtla.
También poseía al este
de México, Otumba, Huejotzingo, Tepeacay, en el istmo, Tehantepec, lugar de
partida de las expediciones al Mar del Sur.
A su regreso de
Honduras recuperó casi todas sus encomiendas, como se ve por el inventario que
hace en carta a su padre en 1526.
En Enero de 1531
denunció a los oidores y a Nuño Guzmán,
imputándoles 125 cargos, a propósito también del juicio de residencia contra
los dos oidores. Es así como pudo recuperar los bienes que le habían sido
detraídos después de su viaje a Honduras. Pero hubo que sortear muchos
problemas por las nuevas adjudicaciones hechas, y la dificultad de determinar
zonas concretas.
La 2ª AUDIENCIA, a la
hora de revisar las propiedades exactas de Cortes el año 1531, se encontró con
graves dificultades, por lo que hicieron una estimación. Cortés obtiene la
posesión provisional de varios pueblos del marquesado. Los posteriores pleitos
de Cortes le permitirían algunas de las adquisiciones primitivas más, no sin
tener que pleitear por ellas con los nuevos propietarios.
El imperio que el
conquistador reconstruyó en los años 1531 – 1535 no era homogéneo, a pesar de
acumular extensiones suficientes como para rivalizar con las riquezas del
Virrey ANTONIO DE MENDOZA, como se vio en las fiestas de 1539.
El poder de Cortes era
absoluto donde era a la vez señor y
encomendero, pero fuera de ellos no era más que un simple encomendero.
El centro de la
producción de riqueza no era el Valle de
Oaxaca donde partes importantes de tierra no le pertenecían. Fue en Cuernavaca, a unas 12 leguas de la capital, donde
construyo su palacio – residencia, que aún se conserva hoy día. En palabras de
los oidores la tierra de Cuernavaca era “muy conveniente por todo género de
agricultura que tiene por cierto el icho marqués, de tener en ella de aquí a
seis años todo el vino que sea menester y todo género de frutas, y aun al
presente tiene muchas”.
Las posesiones de Cortés le permitieron convertirse en un
gran productor agrícola, de trigo, maíz,
vinos, forrajes y frutas, criar rebaños considerables cerca del gran mercado de
consumo de México, donde si bien había tenido que vender su palacio de la
Audiencia, había recuperado los talleres y almacenes que tenía en la ciudad, y sus 52 casas aunque
muchas de ellas estaban alquiladas. Pero en otras sus empleados vendían carne
de ganado, harinas, frutas y verduras. Además había introducido la caña de
azúcar enseguida y había sido el primero
en explotar las minas de oro en Michoacán, Tehuantepec y más tarde en Sultepec
y Taxco.
Cortés tenía cuentas
pendientes con algunos de los cómplices de la Primera Audiencia que se habían
aprovechado de las expoliaciones. Es el caso de ANTONIO DE VILLARROEL. Cuando
fue nombrado alguacil mayor en sustitución del asesinado Rodrigo de Paz, se
hizo adjudicar las encomiendas de Cortes en Cuernavaca, comprando
fraudulentamente tierras a los indios. Sus títulos de antiguo conquistador y su
posición de regidor le valieron para escapar a las condenas pero ya desde 1531
tanto los indios como el mismo Cortes reclamaron sus derechos en un proceso y
mediante la fuerza, ocasión que Cortes aprovecha para ponerse de parte de los
indios, quienes a lo largo de los procesos presentaron sus quejas contra
Villarroel quien exigía exacciones excesivas y no les dejaba cultivar sus
propias tierras a los indios. Los jueces
de la 2ª Audiencia, ALONSO MALDONADO o VASCO DE QUIROGA tuvieron la ingrata
tarea que los anteriores, los nombrados por COBOS, habían dejado pendiente.
Entre 1534 y 1535 tiene lugar el 2º juicio de residencia de CORTES a petición
del interesado. Cortés pudo defenderse de las acusaciones en la contestación a
las 442 preguntas del interrogatorio gracias a la ayuda de sus amigos fieles y
a la actuación del mismo oidor MALDONADO como abogado defensor.
La inmensa fortuna de un empresario atípico
Al
privarle a Cortés de lo esencial de su poder político, a modo de indemnización
se le concedían en 1529 unas posesiones señoriales inmensas, pero ya antes de
esa fecha Cortés había levantado un verdadero imperio, proveniente de ingresos
muy diversos. Es evidente que el botín de la conquista fue el origen de su
fortuna inicial. Antes de emprender la conquista de México – Tenochtitlan,
Cortés había conseguido que sus compañeros de conquista aceptaran que tomara
una quinta parte del botín, una vez separado el quinto real.
A
pesar de la NOCHE TRISTE, Cortés consiguió salvar una parte de su tesoro
personal. Y posteriormente, tras su victoria en Pánuco, Cortes logró aumentar
ese tesoro y acumular oro y plata, aunque él alegaba haber recibido
anteriormente menos de lo que se le suponía. Pero es cierto que había amasado
un “tesoro de guerra”. Su mayordomo Rodrigo de Paz no habló o desconocía el
secreto de la fortuna de su amo, de manera que SALAZAR y CHIRINOS, que
quisieron apoderarse de él durante la ausencia de en Honduras, torturaron y
finalmente ahorcaron al mayordomo.
Hernán
Cortes se había adjudicado un buen número de fructíferas encomiendas, sin
contar unos 50 terrenos en el perímetro de la ciudad de México. Mediante su
buen espíritu empresarial había desarrollado negocios muy rentables. Había
introducido ganado vacuno, corderos, caballos y cerdos en gran cantidad, había
desarrollado el cultivo de la caña de azúcar, del trigo y de las viñas; había
instalado molinos de azúcar empleando mano de obra esclava, formada por indios
e guerra y africanos importados, y había puesto en explotación minas de plata
en Sultepec, Taxco y otros lugares. Cuando en 1529 –durante su viaje a España –
uno de los mayordomos de Cortés haga balance del desastre causado por los
oficiales del rey, le informa que todo su ganado y sus esclavos han sido vendidos
en subasta para pagar a Su Majestad 44.000 pesos de oro que se suponía debía al
fisco, y habían ocupado su casa de México y sus almacenes, y habían adjudicado
al Rey sus propiedades e Cuernavaca y que también se habían quedado con sus
posesiones del valle de Oaxaca y de Michoacán. Todos sus bienes han sido
vendidos, confiscados o saqueados.
Sin
embargo, pudo conservar o rehacer los tributos y los servicios prestados por los indios de los pueblos y las
ciudades concedidos al conquistador por la merced de los 23.000 vasallos reconocida en 1529 por
el Rey, y probablemente exigiera de sus propios regidores más presión sobre los
hombres de sus encomiendas sobre todo a partir de los gastos que le ocasionaban
sus expediciones a la Mar del Sur.
Sólo
gracias a los inventarios posteriores a su muerte, se conocen las diversas
posesiones de Cortés, la naturaleza de
sus cultivos y rebaños, el número de sus esclavos, de forma que se deduce su
calidad de gran hacendado, empresario capitalista que fabricaba y vendía
azúcar, y explotaba minas de oro y plata. El caso que mejor se conoce es el de
Cuernavaca donde hizo edificar en 1530 un palacio fortaleza, con terrazas
abiertas al valle y lleno de piezas de valor. En todo caso eran tierras de
regadío muy fértiles.
Sus
propiedades sólo en Cuernavaca (sin recordar las posesiones en otras regiones cercanas a la capital, como Coyoacán, Jalapa, o
Cotaxtl, sus minas de minerales preciosos, y sus astilleros del Mar del Sur)
no formaban una sola pieza, sino que aglutinaban las propiedades de otros
españoles y las de las comunidades indias
de la región. Se repartían en varios centenares de parcelas en un
perímetro de 50 Kilómetros, desde Oaxaca hasta
Miacatlan y Mazatepec; desde Cuernava hasta Thatizapan, siendo Yautepec el centro más activo.
A
partir de 1530 no sólo rehace gran parte de lo había poseído, sino que amplía
sus posesiones y las explota tanto a nivel agrícola adecuando su producción a
las características del terreno, como las tierras mineras de Michoacán y Tehuantepec,
Taxco y Sultepec.
Primera expedición a los mares del Sur 1532
La
merced de 1529 parecía que le dejaba un camino libre muy amplio a Hernán
Cortés, ya que podía “descubrir, conquistar, poblar” las tierras desconocidas
accesibles por la Mar del Sur. Y aunque el principal obstáculo era aún en 1532
BELTRAN NUÑO DE GUZMAN, gobernador de la Nueva Galicia, su estrellaba
declinaba. Los informes contra él por malos tratos y vejaciones a la población
indígena eran conocidos y el obispo de México fray Juan de Zumárraga lo había
denunciado. La población había disminuido a la mitad debido a su gobernación.
Pero hasta su arresto y encarcelamiento conservó su dañino poder. Cortés debía
escoger la vía marítima en sus exploraciones. Tuvo que transportar todos los
materiales para la construcción de dos naves desde Cuernavaca hasta Acapulco, a
lo que chocó con las disposiciones de la Segunda Audiencia, quienes le hicieron
perder un tiempo precioso. Encomendó el primer viaje de exploración a su primo
Diego HURTADO DE MENDOZA. Según sus instrucciones de mayo d ese año, por
encargo de Cortés debía tomar posesión en nombre del Rey de las tierras e islas que encontrara y fijarse en sus
características sin llegar a zonas cercanas a las poseídas por NUÑO, y evitar
cualquier desembarco a menos de 20 leguas de los territorios sometidos a la
autoridad de NUÑO. Los dos barcos se perdieron.
En otro orden de cosas, ese mismo año tiene lugar
la captura de Atahualpa en Cajamarca por Pizarro.
Segunda expedición a los mares del Sur 1533
En Noviembre de 1532 Cortés se instala en
Tehuantepec, cerca de la frontera con Jalisco (o Nueva Galicia) para vigilar la
construcción de sus navíos. En Julio de
1533 presenta Cortes un Memorial por medio de su abogado en que se
compromete a llevar su exploración hasta
400 leguas de la costa, se atribuye el descubrimiento de la Mar del Sur, y hace
sus reclamaciones en contraprestación de sus gastos: una isla de cada tres, y
un poblado de cada tres en Tierra Firme. Hay que tener en cuenta que entonces
se pensaba que la Baja California era una isla.
El 30 de Octubre de 1533 salieron las dos naves.
Una de ellas volvió sin mucho éxito por problemas de amotinamiento. La otra
nave descubrió el archipiélago de Revillagigedo antes de volver, y las noticias
de lo que habían visto, aunque confusas, animaron a Cortes
En cuanto al Perú, ese
mismo año se produce la toma de Cuzco.
Tercera expedición a la Mar del Sur 1535
A
comienzos de 1535 Cortés, después de fundar su mayorazgo, se puso en marcha en
persona a la cabeza de un pequeño
ejército bien equipado, de 300 hombres, de los que 150 eran a caballo y se hizo
acompañar de Andrés de Tapia, uno de sus capitanes más experimentados. Alcanzó
por tierra el puerto de Chametla, desde donde las naves Santa Águeda, San Lázaro y Santo Tomas zarpan al mando de Cortes.
Parte del ejército se queda en tierra por falta de espacio. El 3 de mayo de
1535 Cortés desembarca en la bahía de Santa Cruz (hoy La Paz) y encuentra
perlas en las islas cercanas, aunque la actividad agrícola y pesquera que pudo
ver era muy escasa, y no pudo tampoco ver retozar las focas y ballenas porque
no era la época de invierno. Debido a la escasez de provisiones ya que la
tierra es yerma, Cortés atraviesa el golfo hasta Guayabal donde encuentra maíz,
carne y frutas. Con estas provisiones y no sin antes reunirse con los otros dos
barcos perdidos y deteriorados regresa a
Santa Cruz donde el hambre había diezmado sus tropas. H. Cortés logró encontrar
y recuperar todos sus barcos, incluido el de la expedición anterior al mando de
Grijalva, y encontrarse con un barco de
abastecimiento enviado por su esposa, pero el resultado económico fue nulo y la
pérdida de hombres fue considerable. El cómo encontró todos los barcos es una
cuestión muy debatida y sin gran importancia. Lo más importante del esta
expedición es el mapa dibujado o dictado por Cortés que muestra bien los trazos
e la costa noroccidental de la Nueva España, la entrada del golfo de California,
el extremo de la península. Por lo que se considera a Cortés el
descubridor de la Baja California.
Dedicó 4 expediciones a esa empresa,
participó en la tercera, y la última, comandada en 1539 por FERNANDO DE ULLOA,
perfeccionó el reconocimiento del país, permitiendo trazar un mapa notable de
la región, del golfo y de la península.
El 15 de Noviembre de 1535 se produce la llegada
del VIRREY Antonio de Mendoza, a cuya entrada solemne no asistió Hernán Cortes,
ya que desde el mes de abril había tomado la dirección de la expedición a la
Baja California.
Ese mismo año de 1535 tiene lugar la fundación de
Lima. Las noticias que van llegando del Perú parecen ensombrecer la proeza de Hernán
Cortes.
1536
En Abril de 1536 tiene lugar el regreso de Cortés a
Acapulco. Las noticias de la existencia de pueblos que se extendían desde la
Florida hasta el Mar del Sur fue objeto de deseo de tanto del gobernador de
Nueva Galicia, Francisco Hernández Coronado, como de Hernando de Soto,
enriquecido en Perú, o Pedro de Alvarado, adelantado de Guatemala, pero los dos
rivales que se perfilaron al final serían el mismo virrey y Hernán Cortes.
Envía ayuda a Pizarro, que se encuentra en Lima.
Cortés compra
minas de plata.
1538
A pesar de las diferencias surgidas entre Cortés y
el virrey parecieron reconciliarse para celebrar grandes fiestas en México,
organizadas por Cortés y el virrey para celebrar la paz entre Francisco I y
Carlos V. Multitud de adornos vegetales llenaban toda la ciudad, semejándola a
un bosque con fieras, para dar paso al día siguiente a una especie representación
circense de guerra entre moros cristianos. A esto le siguieron dos banquetes de
leyenda ofrecidos en los palacios de los dos magnates. El virrey ganó este
concurso de fastuosidad, como buen representante de la Casa de Mendoza. Los
días siguientes tuvieron lugar mascaradas, torneos, juegos de cañas, corridas
de toros y carreras de caballos.
En 1538 tiene lugar la Liga Santa contra los turcos: fracaso de la Prevesa.
Cuarta
expedición a la Mar del Sur. 1539
En 1538 y 1539 tanto Hernán Cortes como el virrey
actuaron por su cuenta. El Conflicto de intereses entre Cortés y el Virrey se
basaba en la ambición del virrey de lanzar su propia expedición hacia una
ciudad llamada Cibola de la que los exploradores no muy fidedignos habían
hablado maravillas y la describían algunos como más grande que México. Mientras
el virrey escoge la vía terrestre para llegar allá basándose en las
informaciones recibidas – que luego se probaron falsas - , Cortés envía a
Fernando de Ulloa en mayo de 1539 con 3
naves bien equipadas. Ulloa desembarcó en la bahía de Santa Cruz (La Paz),,
atravesó el mar hasta la orilla de Sonora, que costeó hasta la desembocadura
del Colorado y luego siguió la costa de
la península californiana, y llegando al cabo de San Lucas llegó hasta la isla
de Cedrosa 28 grados de latitud norte, de la que tomó posesión el 20 de Enero
de 1540. Esta navegación exitosa permitió realizar un mapa preciso, que probaba
que la Baja California era casi una isla.
En otro orden de cosas, en 1539 tiene lugar la
rebelión de Gante. Carlos V logrará reprimirla al año siguiente.
Vuelta
a España. 1540
La segunda estancia de Cortés en España sólo se
entiende con referencia a las circunstancias del momento: Perú había sustituido
a México en el interés de los políticos españoles. Los beneficios del oro procedente
de México empezaban a ser modestos, y la
edad de la minería tardaría en llegar. Las expediciones a la Florida o
california no habían generado beneficios, mientras que solo el quinto real de
las expediciones de Pizarro, Almagro, Jiménez de Quesada y Benalcázar al Perú o
Nueva Granada suponían un rendimiento muy elevado. Cortés pasa así a un segundo
Plano. Cuando Cortés desembarca, Carlos está ausente de España, afectado por la
reciente muerte de la Emperatriz (1539) e irritado por la rebelión de su ciudad
natal, Gante. El problema de la Reforma en Alemania, por su parte, obliga a
Carlos V a ir a Ratisbona para obtener
una solución de compromiso. Y mientras se perfila la necesidad de la conquista
de Argel.
El 10 de Abril de 1540 una cédula real
autorizaba a Mendoza, el virrey, la
exploración hacia el norte. Cortes, que por un provisión real de fecha 5 de
noviembre de 1592 tenía licencia para descubrir, conquistar y poblar cualquier
islas y tierras “que hay en la Mar del
Sur de la Nueva España, que estén en paraje de la dicha nueva España, e todo lo
que halláredes al ponente de ella, no siendo en el paraje de las tierras en que
hay hoy proveídos gobernadores”, se
enemistó con el Virrey y decidió volver a España a pedir justicia al Rey. Es en
ese momento en que la enemistad entre los dos hombres se hace patente.
Cortés vuelve a España y, a su llegada a España, el
25 de junio de 1540, redacta en Madrid un Memorial de quejas contra el Virrey
MENDOZA: “…Yo he venido a estos reinos
principalmente para dar noticia a Vuestra Majestad y a los de su Consejo Real
de las Indias de la fuerza y notorio agravio que don Antonio de Mendoza,
visorey de Nueva España, me ha hecho y hace …”.
La preocupación de Cortés ahora es el monopolio de la empresa de descubrimiento y
de conquista de las tierras del Norte “en la zona de los límites de
demarcación” definidos en el acta de 1529. Recuerda las 4 expediciones hechas a
sus expensas en las que se ha gastado 300.000 ducados y reprocha al visorey sus
tropelías contra su persona y bienes y haberle embargado la flota de Cortes
para impedirle cualquier nueva empresa. El Consejo de Indias esta vez, por
medio de una Cedula de 10 de Julio de 1540,
aun sin tener buen conocimiento de la geografía que pretendían repartir,
intentaron ser ecuánimes. Estaban en cuestión los intereses no sólo del visorey
de extenderse por Nueva Galicia, sino también los de Pedro Alvarado en la Mar del Sur – lejos de
las costas de Nueva España -, Hernando de Soto al norte del golfo de México. Cortes
podría continuar sus exploraciones hacia Poniente. Para satisfacción de Cortes
los expedicionarios enviados por el visorey no consiguieron más que
decepciones. Cortes aprovechó la coyuntura y en 1543 envió a Carlos V informes
sobre sus propios méritos al tiempo que descalificaba al visorey.
Carlos V reprime la revuelta de Gante.
Época de rencores 1541 – 1544
La
conquista de Argel del verano de 1541, planificada con un gran ejército desde
Mallorca y al mando de hombres ilustres – entre los que también se encontraba
H. Cortés - , y que terminó en desastre por los temporales, a pesar de las
advertencias de Cortes fundamentalmente, hicieron de él un hombre decepcionado
con su Rey.
En
otro orden de cosas, ese mismo año tienen lugar las Conversaciones de
Ratisbona.
A su
vuelta de esta calamitosa expedición, se instaló en Valladolid desde marzo de
1542 hasta 23 de septiembre de 1545. Mientras tanto se dirige insistentemente
al rey recordándole en un nuevo Memorial todas sus hazañas en Nueva España.
Expone razonadamente sus quejas contra Nuño de Guzmán y contra Antonio de
Mendoza, el visorey.
En
Valladolid mientras tanto, Cortés se preocupó de la gestión de sus intereses ya
que se había endeudado. Cuando en marzo de 1542 escribe a Carlos V que está
endedudado en 20.000 ducados, decía la
verdad. Así es como hizo algunos negocios con el comerciante genovés Leonardo
de Lomelin, que también residía en Valladolid. Cortés se ve obligado a pedir
préstamos para reembolsar las deudas adquiridas a corto plazo. Estaba viviendo
por encima de sus posibilidades. Esos préstamos serían reembolsados a partir de
las mercancías puestas por Cortés en el puerto de Veracruz en determinados
plazos. Se habla de 5.000 arrobas de azúcar valorables en 275 – 550 maravedíes
la arroba, 300 quintales de algodón a 5 ducados el quintal, al tiempo que
adquiría 500 esclavos de Cabo Verde valorados
en 76 ducados la “pieza”.
Nuevas
cartas y Memoriales: Los textos de 1543 contra MENDOZA van dirigidos a que se
le forme un expediente o juicio de residencia por prácticas de corrupción y
abuso, fraude, estafa, malversación de
fondos y mal gobierno general. En otro documento prepara las preguntas para el
juicio de residencia contra el visorey que se estaba preparando.
En
Valladolid en 1543 asiste a los diversos cenáculos de cortesanos, juristas,
miembros del Consejo o humanistas, entre los que encontró un interesado
auditorio. Las entrevistas con el humanista Ginés de Sepúlveda le fue especialmente grata.
En el
último documento, el de 3 de febrero de 1544, le recuerda al Emperador en un
Memorial escrito en Valladolid las promesas incumplidas, las mercedes no
ejecutadas. Pero al igual que los anteriores no obtuvieron respuesta del
Emperador.
Del
25 de Junio de 1540 a 1545 Cortes siente que ha desperdiciado 5 años. En 1546
envió al Secretario de Consejo de Indias su “Crónica de la Nueva España” donde
con detalles muestra la grandeza de su figura y contrarresta los juicios
negativos vertidos sobre él por
Bartolomé de las Casas, al que no volvió a ver desde las Cortes de
Monzón de 1542.
En
otro orden de cosas, en 1544 tiene lugar la firma del Tratado de Crepy entre
Francisco I y Carlos V.
1545-1547
Recordemos que ese mismo año de 1545 comienza el
Concilio de Trento, y también es el año en que comienzan a explotarse las minas
del Potosí.
En 1545 Cortés solicita la anulación de su juicio
de residencia. Cuando Cortés renunció al fin a obtener de la Corona la
satisfacciones de sus reivindicaciones y abandonó la corte en Valladolid para
instalarse en Sevilla en septiembre de 1546 su situación económica no había
mejorado, pero pudo recibir más pronto los 15.000 ducados en oro y plata
provenientes de México.
Del
último año de su vida en Sevilla, del 1546 – 1547 se sabe poco. Frecuentaba
humanistas y religiosos y había adelantado 20.000 ducados de una dote de
100.000 a favor de la hija mayor que tuvo con la marquesa, Doña María, que no
llegaría a cuajar en boda porque María no llegó hasta 1548, cuando su padre,
Cortés, había muerto. Y en ese momento
es cuando se rompió el enlace.
El
12 de Octubre de 1547 había hecho testamento, que es la fiel expresión de los
problemas de conciencia que ocupaban su mente. Ajustado a los modelos jurídicos
de su época, consta de 12 folios e incluye 65 cláusulas. Las 5.000 misas que
encarga son casi todas de carácter altruista, por los hombres muertos en su
compañía durante las conquistas o a favor de las personas con las que hubiera
cometido alguna falta. Lega también bienes a favor del Hospital de Jesús de México,
destinado a enfermos pobres, y a favor del colegio de Coyoacán, y hace
dotaciones e favor de doncellas huérfanas, y prevé el mantenimiento de salarios
de todos sus servidores. No obstante las cláusulas relativas a resarcir a los
indios y no cargarles con más tributos que los que pagaban a sus antiguos
señores no las tuvo en cuenta su hijo mayor y sucesor, Don Martin, ni los otros
herederos. La cláusula 37 era un encargo a su hijo para que reclamara las
deudas debidas por la Corona por el
reembolso de las expediciones hechas a su costa y que estaban pendientes. El
mayorazgo se lo concede a su Hijo Martin, de 15 años, bajo la tutela confiada a
tres grandes señores. También se preocupó del porvenir de sus otros hijos,
tenidos con otras mujeres, 100.000 ducados para su hija María, y 50.000 para cada
una de las otras dos (Catalina y Juana), legaba algún poblado a sus hijas
naturales, e incluía para las 2 hijas tenidas con Isabel Moctezuma y
otra princesa azteca una dote de 10.000 ducados, lo mismo que a la marquesa
Doña Juana de Zúñiga, en concepto de los 10.000 ducados restantes de su dote,
sin referencia al matrimonio ni a su vida en común. Instalada en México, y bien
provista en vida, no vendría hasta el año siguiente a España.
La
solemnidad de los funerales encargados
por el Duque de Medina Sidonia demostraba que en España había aún hombres que
reconocían su grandeza.
&&&
Si
hiciéramos un balance de Hernán Cortés, tendríamos que decir de él que fue un
hombre de un carisma prodigioso. Pasó de ser un hombre que no poseía casi nada
a alcanzar un destino prodigioso a base de ganarse la fidelidad incondicional
de muchos de sus seguidores, quienes no dudaron en sacrificar su vida por él.
Pero
ese mismo hombre suscitaba también odios profundos y desencadenaba la
maledicencia y la calumnia de sus adversarios. Aunque la lealtad al Rey fue
inquebrantable siempre, en el juicio de residencia que le formaron en 1529 se le
acusaba de querer “alzarse contra la tierra”, de desobediencia al Rey y de
estar organizando una sublevación para hacerse nombrar Rey de la Nueva España.
Esas
dos reacciones contradictorias es su sino desde su mismo comienzo de la vida
pública, a la edad de 33 años. Al tiempo que seduce y convence a muchos, otros
le traicionan. Y esto último suele suceder cuando está ausente o cuando ya su
estrella declina. La hostilidad de un
Diego Velázquez, el gobernador de Cuba, es porque Cortés se burla de él, siendo
en este caso natural.
Su
ascendiente sobre los hombres jóvenes es lo que hizo a Velázquez elegirle a él
en 1519 para las exploraciones en Tierra Firme, a pesar de que otros hombres
tenían más experiencia que él en ese momento. Y sin embargo, hasta ellos
mismos, se contaron entre sus mejores compañeros. Nos estamos refiriendo a
hombres como Pedro de Alvarado, Diego de Ordaz, Bernal Díaz del castillo, o
Cristóbal de Olid y Bernardino Vázquez de Tapia.
El
secreto de su éxito fue también que durante una docena de años, y especialmente
en su estancia en Cuba, prestó gran atención a las expediciones, estudió por
qué se fracasaba a veces, estudió los hombres que las llevaban a cabo. Y vio
enseguida la necesidad de hacerse con intérpretes.
Sus
cualidades de líder se mostraron a las claras en Cozumel, luego en Tabasco y en
Veracruz, antes y después de los durísimos combates de Tlaxcala, ante la
irrupción de Pánfilo Narváez y de su
numeroso ejército, y luego tras los episodios de la Noche Triste.
La
famosa carta dirigida a Carlos V por el
ejército de Cortes en 1520, después de la Noche Triste, firmada por 534
conquistadores, entre ellos algunos de los que más tare se convertirían en sus
enemigos, imputaban a Diego de Velázquez y Pánfilo de Narváez la responsabilidad de los
acontecimientos que provocaron la
revuelta de los mexicas y la muerte de más de 500 españoles.
Cortés
utiliza con habilidad el concepto de “democracia militar” por medio del
discurso, la palabra y la acción. A su discurso inicial, siempre propone la
discusión entre sus hombres antes de decidir. Y a veces manipula a parte de sus
hombres para que después le apoyen. Un ejemplo claro es el de Veracruz, donde
la mayoría de sus hombres se decantaron por la aventura a pesar de las
reticencias de los antiguos encomenderos venidos de Cuba, que no quieren
arriesgar. Aparentemente está dispuesto a dejarles partir, pero logra inclinar
a la mayoría a una decisión que Cortes ya había tomado.
No
sólo manipula a veces, pues otras apela al valor de los españoles, como en el
caso de Tlaxcala durante los combates sangrientos y sin buenas perspectivas,
durante los cuales algunos de sus hombres quieren retirarse pero logra
convencerles a permanecer. También después de la Noche Triste, cuando logra
llegar a Tlaxcala, un buen número de combatientes agotados, y descorazonados por la pérdida del
tesoro, y sabedores de que una parte de sus compañeros han sido sacrificados en
los altares y que ellos mismos correrán ese riesgo de muerte que tanto temen,
le hacen un requerimiento escrito a Cortes, y éste logra ganarse a sus
veteranos de la conquista, y vencer los temores de que los tlaxcaltecas
pretendan masacrarles también. Cortés logra convencerles aunque deja que
algunos hombres regresen a Cuba.
Cuando
Cortes pasa revista en Tlaxcala en la Navidad de 1520 les recuerda sus temores
infundados de unos meses antes y ahora que ha recibido refuerzos y rehecho sus
fuerzas, les recuerda también el buen recibimiento que les han hecho los
tlaxcaltecas: “Veoos muchos, muy bien armados,
sanos, fuertes, tan respectados y amados de los tlaxcaltecas y de sus amigos,
que no menos confían de vosotros que de
sus dioses y así tienen por cierta la victoria contra los mexicanos, comunes
enemigos nuestros y suyos”.
A
toda esta táctica de convicción basado en su carisma personal, se une su
valentía y eficacia, estando siempre en primera fila de combate y haciendo gala
de ser tácticamente un privilegiado.
El
modo como trata a sus hombres, perdona sus errores, y luego les conduce al
triunfo suscitan la devoción de sus hombres, incluso la del mismo Bernal Díaz
del Castillo, el cronista, siempre algo crítico con él. Pero esta devoción se
hace patente siempre, como cuando en junio de 1521 Cortes era llevado al templo
del sacrificio, y hay hombres que arriesgan y pierden su vida por salvarlo.
Sólo la actitud de un CRISTOBAL DE OLID desentona de la de la mayoría de los
seguidores de Cortes, aun en los peores momentos, como tras los reveses de las
expediciones a Honduras y a California. Basta con que Cortés mismo anuncie que
se pone al frente, para que sus hombres le sigan sin dudarlo.
Es
HERNAN CORTES también un manipulador con talento que sabe utilizar la
corrupción y diplomacia cuando es necesario. Y lo hace tanto en la Corte y los
consejeros del príncipe como con los hombres de Iglesia. Sabe que al miso Emperador
se le puede seducir con oro. Ese es el sentido de la carta de la municipalidad
de Veracruz a Carlos V en julio de 1519 anunciándole que el país es rico en
todo, y en oro también. En su Segunda Relación, de 30 de Octubre de 1520 emplea
60 veces la palabra “oro” y a continuación el Consejo de Indias desaprueba a
Velázquez y otorga el título de gobernador y capitán general a Cortés. En la
Cuarta Relación, de octubre de 1524, Cortés anuncia el envío del 60.000 pesos
de oro más una culebrina de oro que pesa 1.127 kilos. En su primer viaje a
España va bien provisto de oro también. Durante la conquista de México utiliza
también el oro para atraerse en secreto a los ambiciosos y diezmar así el cuerpo
expedicionario de Narváez. Durante la primera estancia en México, una vez
descubierto el tesoro de Moctezuma se incautó de oro por un valor de 600.000
ducados, si bien al evacuar la ciudad en la Noche Triste gran parte de él se
perdió en la laguna al huir. Pero Cortes parece que logró salvar su parte: unos
45.000 pesos, afirmando que la parte del quinto real cargado en una yegua es el
que se había perdido.
También
supo utilizar en su provecho su conocimiento de las leyes castellanas que le
valió salir victorioso de su contencioso con Velázquez en Veracruz a la hora
del reparto del botín y a la hora de deshacerse de la tutela de Velázquez.
Con
los indios utiliza sus brillantes cualidades de negociador, y negocia
valiéndose de la ayuda inestimable de la
nativa doña Marina, su intérprete y consejera, y su amante durante 3 años. Y
por medio de ella intenta siempre negociar la paz con sus adversarios, bien
liberando prisioneros o bien restituyéndoles parte del botín robado o
incautado.
Hasta
Tlaxcala consigue casi siempre evitar la guerra. En Tabasco, después del combate
inicial, renueva su oferta de paz pero sujeta a su reconocimiento de la
soberanía española, el establecimiento de relaciones comerciales y el abandono
de los sacrificios humanos.
Cuando
entra en contacto con los totonecas, el acuerdo incluye la protección contra
los opresores (los mexicas), y arresta a sus recaudadores de impuestos pero con
la condición de la renuncia a los sacrificios humanos. Con los tlaxcaltecas,
tras los primeros combates duros, firma una alianza con ellos y se establece en
la ciudad.
Aunque
el proyecto de Cortés es un proyecto de conquista, Cortés es ante todo el fundador de un oren
nuevo al que espera asociar a las poblaciones mejor organizadas políticamente y
con un alto nivel técnico y cultural.
Cortes
intentó negociar incluso durante la batalla final en México – Tenochtitlan,
siendo la destrucción de la ciudad un drama que hubiera deseado evitar.
El
proyecto de Cortés es utópico en el sentido de que en gran medida responde a una mentalidad
medieval. Sin embargo su amor por México no llegaba al punto de no velar por
sus intereses propios. Y es este ansia de poder y reconocimiento, su gusto por
la ostentación lo que le creó muchos enemigos, sobre todo, como pasa siempre, entre
los envidiosos, como los oficiales reales enviados a Nueva España: Tesorero, contable, factor y
veedor eran mediocres, arrogantes,
presuntuosos y corrompidos. El caso e NUÑO DE GUZMAN, inteligente y culto es
distinto: Su ambición, su codicia y una mente perversa no le permitían que
nadie le hiciera sombra, y Cortes se la hizo.
Naturalmente
también cometió errores: El principal alejarse del gobierno directo de México,
y otro de sus errores es no haber sido más generoso en el reparto de
encomiendas a sus hombres. Tampoco el
harén que mantenía en Cayoacán decían muy poco de su pretendida piedad, sobre
todo dentro de una sociedad colonial que era todavía un mundo pequeño y
provinciano.
En
cuanto a su hostilidad con los hombres de la 1ª AUDIENCIA estaba justificada.
Menos lo estaba su hostilidad hacia los jueces de la SEGUNDA AUDIENCIA, pues no
soportaba Cortes un reparto del poder que además cercenaba tanto el suyo
propio. Es también por esta razón por la que sus relaciones con el VIRREY no
fueron buenas.
FUENTES
Y BIBLIOGRAFIA
HERNAN
CORTES: Cartas de relación. Edición de Ángel Delgado Gómez, Castalia, Madrid,
1993.
DIAZ
DEL CASTILLO, Bernal: Historia verdadera de la Nueva España, Historia, 16,
Madrid, 1997.
LÓPEZ
DE GÓMARA, Francisco: La conquista de México, Historia 16, Madrid, 1986.
LÓPEZ
DE GÓMARA, Francisco: Historia de la conquista de México, Caracas, Biblioteca
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CERVANTES
DE SALAZAR, Francisco: Crónica de la Nueva España, Porrúa, México, 1985.
MARTÍNEZ,
José Luis: Documentos cortesanos, 4 vols. UNAM, Fondo de Cultura Económica, México,
1990-91.
DORANTES
DE CARRANZA, Baltasar: Sumaria relación de las cosas de Nueva España, Porrúa,
México, 1987.
SANDOVAL,
Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V, 1519, III,
1603.
Documentos
específicos:
Cédula del emperador Carlos V, concediendo título de Marqués
del Valle a Hernán Cortés, 20 de julio de 1529, en la Colección de documentos inéditos para
la historia de España, vol. I, pág. 105-08.
Cédula de Carlos V nombrando a Hernán Cortés gobernador de
las islas y tierras que descubriese en el mar del Sur, 5 de noviembre de 1529, op. cit., vol. II, pág. 401-05.
Testamento otorgado por Hernán Cortés el 12 de octubre de
1547, en la Colección de documentos inéditos para la historia de España, vol.
IV, pag. 239-77.
BIBLIOGRAFÍA
Martínez,
José Luis: Hernán Cortes. Edición del Fondo de Cultura económica, 1990.
Madariaga,
Salvador de: Hernán Cortes,
Bennassar,
Bartolomé: Hernán Cortes: el conquistador de lo imposible, 2002.